lunes, octubre 05, 2015

Simplemente es una carta.

Escribo estas líneas para una persona que sepa lo que es la soledad. Esta carta es para quien necesite un abrazo o un simple saludo. Una persona que pueda aprovechar estas palabras, y que con ellas se pueda animar. Una persona que alguna mañana haya visto claras sus equivocaciones y sus consecuencias. Alguien que aun en el deseo de ser de otra manera, tropieza siempre en la misma piedra, esa que nos sorprende porque forma parte de lo que realmente somos, aunque aún no lo sospechamos.
A todos nos debería llegar una carta.
Escribo para quien frecuentemente se descubre emocionado, con el corazón girando como un molinillo de deseos pero sin reconocer de dónde proviene tal viento ilusionado.
Alguien así, entenderá que algunos días el mundo queda muy bajito y otros aprisiona con su sombra. Sabrá comprender también los días pesados y plomizos en que nos encontramos varados, sin dirección ni rumbo y necesitamos que alguien a nuestro lado agarre el timón. Se reconocerá en ese esfuerzo de remar, remar, y remar hasta que de nuevo aparezca tierra en el horizonte.
Esta carta es para los que sienten todo eso y mucho más, pero no se atreven a dejar oír esos ritmos del alma en samba.



Verás, amig@, persona aún desconocida, estaba pensando cuan hermoso sería que a todo el mundo, otra persona le hubiese escrito una carta o dedicado una poesía, inspirada en ella, creada por su sola existencia. Y que todas las gentes hubieran sentido que algún otro ser las recordaba con afecto, y no por lo más hermoso que hubieran mostrado, sino aun habiendo enseñado el monstruo que también albergan.
La razón de esta carta eres tú.
 Ya no serás uno de aquellos a los que el escritor premio Nobel, Elías Canetti, se refería cuando decía:
"Nadie es más solitario
 que aquel que nunca ha recibido una carta".
Con todo mi cariño, esta carta es para ti.

No hay comentarios: