martes, junio 24, 2014

La marioneta.


Si por un instante Dios se olvidara

de que soy una marioneta de trapo
y me regalara un trozo de vida,
posiblemente no diría todo lo que pienso,
pero en definitiva pensaría todo lo que digo. 

Daría valor a las cosas, no por lo que valen,
sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más,
entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos,
perdemos sesenta segundos de luz. 

Andaría cuando los demás se detienen,
Despertaría cuando los demás duermen.
Escucharía cuando los demás hablan,
y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate. 

Si Dios me obsequiara un trozo de vida,
Vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, 
dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma. 
Dios mío, si yo tuviera un corazón,
escribiría mi odio sobre hielo,
y esperaría a que saliera el sol. 

Pintaría con un sueño de Van Gogh
sobre las estrellas un poema de Benedetti,
y una canción de Serrat sería la serenata
que les ofrecería a la luna. 

Regaría con lágrimas las rosas, 
para sentir el dolor de sus espinas,
y el encarnado beso de sus pétalo...
Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida... 

No dejaría pasar un solo día 
sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.
Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos 
y viviría enamorado del amor. 

A los hombres les probaría cuán equivocados están,
al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen,
sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le daría alas,
pero le dejaría que él solo aprendiese a volar. 

A los viejos les enseñaría que la muerte
no llega con la vejez sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres
He aprendido que todo el mundo quiere vivir
en la cima de la montaña,
Sin saber que la verdadera felicidad está
en la forma de subir la escarpada. 

He aprendido que cuando un recién nacido
aprieta con su pequeño puño,
por vez primera, el dedo de su padre,
lo tiene atrapado por siempre. 

He aprendido que un hombre
sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo,
cuando ha de ayudarle a levantarse.
Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes,
pero realmente de mucho no habrán de servir,
porque cuando me guarden dentro de esa maleta,
infelizmente me estaré muriendo.



jueves, junio 12, 2014

Madre.

     Hola Madre:

     Desde hace mucho tiempo tenía pensando escribirte algunas líneas pero ya me conoces... Al final,  y buscándome a mí mismo miles de pretexto las he ido postergando una y otra vez hasta el día de hoy,  que sin tener nada de  especial,  ni ser ninguna fecha que me haga u obligue a decirte lo mucho que te quiero y admiro, he decidido decirte lo que hace tanto tiempo debería haberte dicho. 
     
     Creo que en estos momentos de mi vida en los que como bien sabes no tengo proyectos de futuro, en que en  lo único que pienso es en el hoy, aquí y ahora, me viene a mi mente tu figura delgada, tu pelo recogido y tu amor y protección no solo con  mi persona, sino hacia todos tus seres queridos. Eres y serás siempre,  querida madre, esa protección que nunca falla cuando una gota cae sin previo aviso, cuando empieza la lluvia y los truenos y relámpagos parecen van a tragarse el universo. Eres y serás siempre ese refugio que has estado y estás presente en los momentos duros y difíciles de mi existencia. Eres y serás ese escudo que me quita miedos, esa espada que no se rinde ni descansa en su lucha constante para arrebatarme de las garras del desánimo y la melancolía, para cubrirme igual que cuando era  niño del mal tiempo y de vencer mis miedos y temores con tus dulces palabras y cariños.

     Eres  tan hermosa para mí, madre mía, como ese sépalo duro y verde cerrado a cal y canto que tienen las rosas  antes de que llegue el tiempo de florecer y que cuando se abre y deja ver sus hermosos pétalos enamora por su hermosura, encanto y belleza a todos los que por su lado pasan. Pero más hermosa es tu alma, mas hermosa aún tus palabras, tu manera de ser, y aunque  sabes bien que hace mucho tiempo dejé de ser tu "niño", que hace tiempo abandoné el nido que tú y padre construisteis para todos nosotros, tú,  madre, sigues ahí, conmigo, siempre a mi lado, dándome tu mano y tu apoyo, intentando alegrarme cada día con una hermosa sonrisa, con tu alegría inmensa y franca que siempre manifiestas, aunque a veces no sea mas que una tupida cortina que no deja ver el dolor y la tristeza que te causan (sin desearlo ni quererlo) los seres que tanto te aman.

      Quiero en éstas pobres y mal escritas líneas, decirte que aunque a veces sigues corrigiendo mi vida no por ello pienses que te lo reprocho o reprocharé, todo lo contrario te agradezco que sigas siendo mi madre y que sigas pensando y haciendo lo que hacías cuando llegaba a casa magullado o herido por no haber tenido en cuenta las recomendaciones que me dabas para que aquellas magulladuras o heridas no se hubiesen producido. Así pues, quiero decirte ahora que estoy en una difícil situación que no, que no corriges mi vida, que si la guías y que por eso siempre y mientras viva, aunque se que lo haces desinteresadamente quiero darte unas gracias muy, pero que muy grandes.

     Gracias le doy a la vida por permitirme seguir teniéndote a mi lado, gracias le doy a la vida por seguir teniendo junto a mi ese rayo de luz y esperanza que me guía y me fortalece. Gracias le doy a la vida porque de ti sigo aprendiendo y poniendo en práctica tu enorme y sabia filosofía:

      - "Sé fuerte en los momentos duros y difíciles de la vida. Humilde y sencillo con tus semejantes".

      Posiblemente no son nada fáciles para ti estos últimos meses en que, aunque sé que delante de mí y de los demás trata de ocultarlo, debido una vez más a mi causa (aunque yo no haya tenido arte ni parte en el mal que me aqueja) lloras y lloras. Pero, madre del alma, usando tus palabras quiero decirte que nada es fácil en esta vida, pero lo importante es que por ahora sigo aquí y tú sigues conmigo. Y eso es lo verdaderamente primordial e importante en estos momentos.

Post data.

Te quiero.

 Juan Lucas.

domingo, junio 01, 2014

Rompe la soledad.

Os dejo un poema, que me parece maravilloso para dedicárselo a la gente que es gente, a todos aquellos que aún siguen teniendo sus raíces de seres humanos.

                                                                           
"GENTE"

 Hay gente que con solo decir una palabra

 enciende la ilusión y los rosales

 que con solo sonreír entre los ojos

 nos invita a viajar por otras zonas,

 nos hace recorrer toda la magia.

 Hay gente que con solo dar la mano

 rompe la soledad, pone la mesa,

 sirve el puchero, pone guirnaldas; 

 que con solo empuñar una guitarra

 hace una sinfonía de entre casa.

 Hay gente que con solo abrir la boca

 llega hasta todos los límites del alma. ...

 alimenta una flor, inventa sueños,

 y se queda después como si nada.

 Y uno se va de novio con la vida

 desterrando una muerte solitaria

 pues sabe que a la vuelta de la esquina

 hay gente que es así, TAN NECESARIA.

 H.L.Quintana