miércoles, septiembre 25, 2013

Pero me acuerdo de ti.

    Hoy de nuevo, sin poderlo evitar tu recuerdo se ha incrustado en mi memoria y han aflorado a mi aquellos momentos tan  intensos y hermosos que he vivido junto a ti. Te he vuelto a ver en aquella playa rocosa sentada en ese banco medio derruido contemplando  los hermosos atardeceres en esa caleta donde cada año renuevas tu contrato con la vida,  donde cada atardecer y cada amanecer, el mar se pone sus mejores galas, tanto para despedir como para recibir al astro rey. He visto tus ojos fijos en los míos, no hacía falta dijeras palabra alguna, con tu mirada expresabas todo el amor que tu alma sentía.

     Sí, te has ido para no volver. No obstante esos recuerdos siempre volverán a mí una y otra vez, sé que me estarán aguardando  en cualquier esquina, en los lugares menos esperados, y tan solo me quedará aprender a esperar sin desesperar. Aguardar en la ilusión de volver a tenerte, atesorar tu rostro, tus gestos, tus caricias y tus besos para no olvidar los intensos días que hemos compartido en un tiempo no tan lejano. Me servirán dichos recuerdos para soportar el dolor, para no perder las esperanza de que regresarás, cuando no pueda evadirme de la realidad que me rodea. Serán ese bálsamo para mi alma herida que me ayudarán a renovar ilusiones perdidas, esperanzas y deseos que aunque muertos ahora, esperan resucitar un día no muy lejano.

     Se va haciendo tarde. Encenderé la tele y me sentaré en el sofá a mirarla pero sin verla ya que mi mente estará impregnada de nuevo por tus imagenes, por esas imagenes de cariño, de ternura, por tu forma de amar y de ser que hacen imposible que puedas salir de mi ser, de mi alma sin que estas se rompan en mil pedazos. Sí, se hace tarde, al menos para mí. No diré pues nada, me quedaré así tal y como estoy en estos momentos: Esperando. Me quedaré así hasta que esa música que tanta alegría nos daba cuando la oíamos juntos vuelva a sonar para ti y para mí, hasta que mi dolor, mis desasosiego, mi desesperanzan,  salgan de mi mente para alojarse en ese lugar de donde nunca debieron salir. Quizás mañana, al despertarme, vuelva a sentir ese soplo de alegría que recibía cada mañana cuando veía tu rostro junto al mío, cuando sentía como tu respiración se entrecortaba al rozar tus labios con los míos, cuando una sonrisa tuya bastaba para devolver la más intensa y maravillosa claridad, al inmenso gris de mis días.
 
P.D.
 
... Aunque ya tienes en casa quien sueña con verte llegar...

    Juan Lucas.

   

lunes, septiembre 23, 2013

Es amarga la verdad.

Decía el insigne Quevedo:

    "Pues amarga la verdad quiero echarla de la boca..."
 
    Y esa verdad que ahora sale de mi boca en esta noche aún de verano donde la luna vestida con sus mejores galas regala su presencia a todos aquellos que son capaces de levantar la vista del suelo y mirar hacia el inmenso cielo sin miedo al pasado, te vuelvo a ver dibujada de mil formas en el firmamento, te vuelvo a sentir a mi lado. Y paseando  juntos por el mar, ese mar que tanto me gusta y te gusta,  aprovechamos los últimos coletazos del verano que se resiste a dejarnos para recuperar el tiempo perdido. Ambos contemplamos el azul intenso del océano, la calma, las olas que apenas sin fuerzas llegan a la orilla poniendo el acorde musical a este preciso y cálido lugar, a este nuevo recuentro de nuestras personas.  Vienes una y otra vez a mí, me tomas de la mano y me susurras al oído que todo fue un mal sueño, que no es verdad lo que dicen de tu persona.  Todo es idílico en este sitio: brillan las rocas que parecen témpanos de hielo cuando en ellas se reflejan los rayos lunares, la brisa viene acompañada de cientos, de miles de infinitos aromas que hacen que mis sentidos te noten, te sientan en cada uno de ellos. La arena, humedecida por el rocío que ya empieza a caer, me hace recordar tus labios, tu cuerpo en aquellas noches en los que todavía me amabas y sin reparos ni miedos éramos uno solo.


Es amarga la verdad, demasiado amarga la realidad. Por eso en esta noche donde todo es precioso porque de nuevo estás a mi lado, donde te vuelvo a sentir de nuevo a mi vera, donde mi  mirada se pierde en la inmensidad de tus bellos y enormes ojos que me dicen te quiero sin palabras, tan solo quiero recordarte que sí, que te amo. Que de nuevo deseo que  mis brazos que antaño no encontraban tu cuerpo,  ahora no paren de abrazarte una y otra vez. Que  mis dedos vuelvan a acarician tus cabellos para que la brisa, celosa de ellos, vuelva a enredarlos con el fin de que solo sea ella quien los acaricie.  Quiero y deseo con todas mis fuerzas sentir de nuevo el sabor de tus besos, de tus labios en los míos,  pero...  es amarga la verdad y al despertar de este sueño de verano... de nuevo me encuentro sin tu presencia, de nuevo no estás a mi lado y de nuevo la amarga verdad me dice que tu realidad, tu playa y tu barca ahora ya no son la mismas que las mías.

Es amarga la verdad, debo pensar que la vida continua al igual que continua el vaivén de la barca sobre las olas. Y deseo que sepas, que aunque mis manos tiemblen  cada vez que pienso como tu corazón palpita cada vez que nos volvemos a encontrar y nuestros cuerpos giren y giren sin saber si volamos o flotamos, que aunque ya me tengas en el fondo del olvido, mi mayor y único anhelo es pensar que cada vez que pronuncie tu nombre, el sosiego, la paz y la alegría vuelvan a brillar en tus hermosos ojos de la misma forma que lo hacían cuando aún me amabas.
 
     No sé que nos deparará el futuro. No sé si algún día lograremos estar de nuevo  juntos compartiendo este gran amor que nació sin que tú ni yo pudiéramos evitarlo. Lo único que sé con toda certeza es que ahora estás muy lejos de mí, separados, pero quiero que sepas que esa enorme distancia no me impide ni me impedirá borrar lo que por ti siento y lo que deseo con toda mi alma:

     "Estar con una persona: Tú"-
 
     Juan Lucas.

domingo, septiembre 22, 2013

Vuelvo a sentir.

          De nuevo hoy, al igual que ayer, cuando el sol se retira por el poniente para seguir su camino allá por donde tú te encuentras, cierro mis ojos intentando no pensar en ti, intentando olvidar tu rostro y tus gestos, intentando no recordarte, pero no lo consigo. Cada mañana, cuando retorna de nuevo el astro rey después de haberse paseado por las calles y caminos que has recorrido mientras yo te pienso mirando el oscuro cielo nocturno,  miro la bóveda que me envuelve que ha pasado del oscuro a la mas intensa claridad,  tratando de ocultar mis sentimientos en ese azul intenso y enorme que me rodea, envuelve y embriaga, pero ni esto logra evitar ocultar el desencanto que me embarga por no tenerte.

     Sé que tengo que aceptar mis errores, se que debo levantar mi estado de ánimo, salir, caminar y olvidar que estás lejos de mí, que son muchos los hechos, actos, palabras y kilómetros que nos separan, pero... me cuesta tanto no pensar en el brillo de tus ojos cuando me mirabas, en tu risa contagiosa que me elevaba a lo más alto del universo, en la ausencia de tu amor, que ahora no tengo y que me envenena y atormenta a igual que una saeta que atravesara mi corazón, que no puedo evitar que la tristeza y la pena me hagan sentirme tan lánguido y abatido que por no gritar "te amo", callo el inmenso cariño que por ti siento.

     Pero no creo que tú estés mucho mejor que yo, aunque trates por todo los medios de ocultarlo. Aunque ocultes tu romanticismo bajo una coraza de hierro que sé de antemano, pues te conozco y muy bien,  que derrite al igual que lo hace el hielo con el calor de un beso o una caricia. Y aunque no seas capaz de manifestar ese cariño, ese amor que esta en tu corazón, aunque lo niegues encerrándolo en el más profundo y oscuro de los calabazos, sin tu quererlo, sin que puedas evitarlo se que susurras mi nombre a tu almohada cada noche pensando en lo que entre tú y yo hay y habrá siempre. 

     Quisiera decirte para ir terminando, que aprendí y tanto en estos años que  me cuesta reconocerme. He aprendido y espero que a ti te ocurra igual que la vida se nos vas en un momento, que debo aprovechar este momento, y el próximo y el otro para afrontar las patadas, malas palabras y mil cosas mas que gente sin alma, sin espíritu no paran de maquinar y pensar para ponerte de rodillas. He aprendido que solo"viviendo se aprende a vivir". Termino diciéndote que todo pozo por muy profundo que sea siempre tiene un fondo, y que si luchas por lo que amas, por lo que quieres, por lo que deseas, solo tienes que subir y subir y subir hasta llegar al lugar donde nos quedamos, donde pensamos que todo acabo y así empezar una nueva vida aprendido igual que las águilas, que si luchas, si no te rindes de nuevo serás la reina de las aves en el alto e inmenso cielo.

     Juan Lucas.

    

sábado, septiembre 21, 2013

El renacer de la vida.

     Hace algún tiempo que escuché decir que escribir es un acto reflejo a hablar y,  que en estos tiempos en los cuales nos toca vivir, son tiempos de silencio. Cuando oí esta frase no llegué a entenderla muy bien, quizás porque me sobraban palabras tanto para hablar como para escribir. Es ahora, cuando quiero empezar a escribirte de nuevo y no encuentro las palabras adecuadas cuando realmente comprendo totalmente el sentido de la frase con que comenzaba este escrito.

      Sin embargo, aunque me cueste y mucho volver a escribirte, voy a hacerlo aún a costa de hacer un esfuerzo casi sobrehumano para vencer este actual estado de ánimo que me persigue allá donde vaya y que me hace incluso difícil el respirar.  Aunque estos sean tiempos de silencio, tiempos en que nadie comprende ni sabe adónde va, en que todos gritan, insultan y nadie habla, yo,  como dije antes buscaré esas palabras que sean como las notas de una canción en un pentagrama, palabras que puedan ayudarte a evadirte de la realidad que soportas, de los momentos de dolor junto a la persona que has elegido para compartir tu vida, para que de esta forma no pierdas nunca la esperanza en que regresarán nuevos tiempos, nuevas ilusiones que podrás compartir con tus seres amados, y te sirvan como un bálsamo para esa tu alma herida. No voy a cambiar el mundo ni voy a lograr reparar con ello el malestar que haya podido causarte el que ambos nos hayamos distanciado para siempre, de que hayas elegido, espero que bien, a esa persona que según parece es lo que siempre anduviste esperando.

     No, no voy a cambiar nada ni lo pretendo, más si estas letras pueden hacer que tu día a día sea algo menos desagradable que la realidad de despertar cada mañana con el remargo gusto de no saber el porqué tomaste la decisión que ahora te ata a esa persona que tan diferente de ti es, a esa persona de gustos y maneras tan distintas a las tuyas, si mis palabras  te producen dulces sueños en vez de amargas pesadillas, armonías en lugar de disgustos y llantos, color a tu ciudad en vez de esas tonalidades grises que hace que las personas se consuman lentamente  bajo un cielo oscuro y tenebroso. Si es así, por favor, dame tiempo para regalarte algo menos doloroso y mas bello con lo que despertar cada día, con algo que te haga volver a sentirte de nuevo como en los tiempos en que si me salían las palabras que ahora no encuentro... dame tiempo para que vuelvan esas letras que un día no muy lejano llegaron a lo mas profundo de tu ser y con ellas pueda lograr hacerte un poquito mas feliz de lo que eres actualmente.
 
     Juan Lucas.
 
    
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viernes, septiembre 13, 2013

Paisaje.

      Y por primera vez en toda mi vida, en ese lugar donde  durante casi dos meses mas que vivido he muerto, en ese distrito, barrio o como quieran llamarlo donde la gente sobreviven con y como pueden, donde el suelo se llena de barro con la humedad que reina en el ambiente debido a la ausencia de sol y donde la vida vale menos que nada; en este lugar que he descrito antes,  rodeado de personas desconocidas y de miserias, he llorado tu perdida... he llorado la pérdida de tu persona, de mi mitad, de mi complemento. Y he llorado de forma egoísta, porque sabía que no volvería a verte nunca más, que vivirías solamente ya y para siempre solo en mis sueños, en mi mente.
 
     Y perdona, perdóname por favor, por no haberme presentado, por censurar incluso tu nombre en este momento en que se que te has ido para siempre de mi lado. Pero si no menciono tu nombre es tan solo para que no se rompa el hechizo que durante tanto tiempo nos ha mantenido unidos, para que siga existiendo, al menos en mi mente esa relación que tanto bien me hizo y te hizo y que debido a mis muchos errores no acabó como a ambos nos hubiese gustado. Todavía sigo creyendo que bastaría con pronunciar cada fonema de tu nombre al viento para que este las llevará hasta tu persona y de esta manera volvieras a mí; para que yo despertara de esta pesadilla y que tú olvidaras por completo todo lo que entre nosotros pasó y que acabo destruyendo nuestra hermosa relación. Espero que comprendas mi temor por no pronunciar tu nombre y que no me guardes rencor cuando digo que si no lo nombro es porque quiero seguir viéndote aunque solo sea en sueños.
 
     En fin... ángel mío, esta carta, cuento o relato te lo dedico a ti; porque tú, aunque no lo creas me lo has susurrado al oído en cada uno de los hermosos momentos que me diste, que me entregaste durante el tiempo que permanecimos juntos, me lo has dictado tú, que lograste darle la vuelta a todo y a todos para que no nos separáramos, me lo has entregado tú, que tocaste mi corazón más de lo que imaginarás nunca... es algo tan simple como un cuento, como tú, simplemente tú, grandiosamente tú, que al igual que llegaste un día a mi vida casi de puntillas, has salido de ella de igual forma, sin que nada ni nadie notase tu angustia, tu tristeza, tu dolor... pero, ángel mío, estoy seguro que como cada noche, volverás a mi lado; y que aunque no pueda verte, ni tocarte... ni conozca ya nunca tu paradero, ni donde pueda encontrarte, se que allá donde estés seguirás velando por mi seguridad y felicidad.

Siempre tuyo.

Juan Lucas.