miércoles, noviembre 09, 2011

Y vivir de lo vivido...

Cómo me arrepiento de haber hecho todo lo que hice, y no sabes cuantos deseos tengo de detener el tiempo... quedarme junto a ti, por siempre, y poder explicarte el sentido de la situación... O quizás tan sólo me hubiese gustado retroceder el tiempo, hasta aquel momento, en el cual mi corazón comenzó a sentir puñaladas que le atravesaban sin piedad, aquel momento en el cual decidí engañarme a mi mismo, aquel momento en el cual decidí olvidarte...

Pero jamás algo me había costado tanto... Y no sé que es lo que sucede ahora...Normalmente, yo suelo olvidar muy rápido... Pero... ¿por qué en éste caso no ha sido así? ¿por qué tengo que seguir lamentando cosas que quizás jamás mejorarán? Dímelo tú, explícame... Quiero olvidarte, pero no puedo... Puedo olvidarte, ¡pero no quiero!

Yo no te amo, yo no te amo... yo no te amo.

¿Por qué quiero engañarme nuevamente? No lo sé, pero no quiero seguir con ésta maldita confusión...

Cómo odio sentirme confundido, cómo odio no tener las cosas ordenadas dentro de mi mente... Siento que he vivido cosas peores, sin embargo no las recuerdo, no las recuerdo, y sólo soy capaz de comentarme a mi mismo sobre esto...

Siento que soy libre de hacer lo que quiero... Ni la mismísima noche que cae sobre mi podría detenerme... Debo correr, correr, pues nada puede detenerme, no si mi corazón sigue siendo iluminado por aquella pequeña y silenciosa llama de esperanza... aquella pequeña esencia de fe.

Correré lejos de éste mundo, tan lejos, pero tan lejos, que al caer la noche podré ver como los ángeles guardianes suben al cielo mientras sus cuerpos de carne y hueso descansan. Mi espíritu se levanta, ¡ellos no me atraparán ni me quitarán las ganas que tengo a veces de vivir! Esas mismas ganas que tengo a veces, pero de amarte.

Veo como mis párpados se cierran... Veo como mis pestañas se mezclan con los suspiros que lanzan mis poros... Puedo sentir que a veces necesito callar, necesito calmar mi ritmo y meditar un poco más antes de hacer las cosas...Pero, no lo sé... Ahora no estoy seguro de nada... Sólo siento que quiero estar a tu lado, siento que quiero oír una segunda oportunidad que provenga desde tus labios, desde tus manos, desde tu corazón.