lunes, septiembre 26, 2011

Vive la vida loca.

Este es el sueldo de la pobre y sufrida presidenta de la Comunidad de Madrid: Doña Esperanza Aguirre, que,pese a lo abultado de la cifra no le alcanza para llegar a fin de mes...
LA RETRIBUCIÓN BÁSICA DE DOÑA ESPERANZA AGUIRRE EN EL AÑO 2009 FUE NADA MÁS Y NADA MENOS QUE DE: 110.388 €.
Es por eso que Doña Esperanza dijo aquella frase de: "Cuando los gobiernos son austeros, las sociedades son prósperas".

También será por eso, porque la pobre señora no puede llegar a final de mes con tan pírrico sueldo, que dijo también esto otro:

"Si la educación es obligatoria y gratuita en una fase, a lo mejor no tiene que serlo en las demás"

Y es que claro, para que la vaca siga dando leche...

Juan Lucas.

domingo, septiembre 18, 2011

En tu nombre.

Recuerdos que no se borran. Momentos inolvidables que nunca volverán. Sensación de añoranza. Sentimientos cerrados bajo llave en lo más profundo del corazón.

Mercados, neoliberales, bancos y sus legiones de acólitos (clase política) tratan de dinamitar cualquier proceso de cambio y aunque somos mayoría los que deseamos vivir sin tener sobre nuestras cabezas el eterno síndrome del miedo, callamos y no somos capaces de responder a las ambiciones de quienes aspiran a los reinos, a las dignidades, a los honores, y por quienes ocupando estos puestos, no comportándose debidamente, forman la ruina de los pueblos y de las almas confiadas a ellos y que, por sus malos ejemplos, incitan al mal, a la desesperanza y al odio.

Nos condenan en nombre de la igualdad, la justicia, la libertad y la democracia, a renunciar a vivir como seres humanos; quieren vernos en la mas cruel de las miserias, y cada vez que cae un pilar del llamado estado del bienestar, ellos: mercados, neoliberales, bancos... se ponen de fiesta, aplauden, silban y gritan al ver como consiguen su proposito y fin: "la ruina y miseria del pueblo".

Y mientras tú sigues pensando que tienes libertad, no reparas en quienes hallándose en el poder, por vano temor o por no perder su puesto, pisotean las leyes más sagradas, no teniendo cuidado alguno de la ruina de pueblos enteros, favoreciendo a los malvados y condenando a los inocentes. Pero no debes preocuparte, te dejan tener "libertad".

Juan Lucas.

viernes, septiembre 16, 2011

Una triste y simple historia de amor. (Final)

Y el miedo se apoderó de ellos, porque los dos sabían que pronto llegaría el día que se tendrían que separar. Y aunque ambos evitaban hablarlo, cada ecuentro era un torrente de palabras hechas emociones.
¿Porque el destino les estaba jugando esta mala pasada?

Dos destinos, dos mundos, una distancia muy grande y se vinieron a encontrar, cuando nada los sorprendía y nada buscaban.

Y así, llegó el día de su partida... Ella sintió que no podía con la emoción y la tristeza, le acompañó hasta el aeropuerto y ambos se sumergieron en el silencio.

Pactaron su ultimo encuentro y se prometieron decir todo lo que sentían.

Así fue, se dijeron todo lo que pudieron decirse, disfrutaron de su encuentro, se abrazaron y ella lloró mientras el contenía la emoción... el día se fue entre amor y desolación... un beso un abrazo y un hasta luego…

Él partió sin saber que hacer para estar a su lado, pero seguro de que nunca la olvidaría.

Ella quedó con el corazón partido, aferrándose a la esperanza que se diera cuenta que no podría vivir sin ella, como ella no podía vivir sin él, pero con el miedo de que al llegar a su tierra ya no volviera mas.

Él la amó, ella también y ahora solo el tiempo contara que será de estos dos.

En esta era donde la comunicación cambio, el amor se encontró en una historia de Internet.

Para ti y espero que el final aunque no sea ese final feliz que tanto te gusta, no llegue tampoco a defraudarte totalmente.
Se feliz.
Juan Lucas.

domingo, septiembre 11, 2011

Una simple y triste historia de amor III

Y así, después de algún tiempo intercambiando imprensiones, sueños, penas y alegrias, deciden conocerse en persona.
El mes elegido es Febrero, verano en la tierra donde vive ella, invierno duro y puro en la tierra de él. El lugar, un restaurante en una playa a unas dos o tres horas de la capital de Perú. Él llega antes que ella y la espera durante unos 20 minutos... entra al restaurante, una moza va y viene varias veces para ver que ordena para comer. Él aún no se decide porque espera con ilusión y ganas la presencia de ella. Tan abstraido está en sus pensamientos, en lo que va a decirle cuando la vea que sin reparar en el menú y debido al nerviosismo y a las idas y venidas de la moza,ordena
le sirvan unos mariscos y un buen vino.
El ambiente es embriagador. El vino, el colorido, la gente... hacen que él piense que será rechazado por ella y cuando esta aparece ante él, la mira a sus ojos y ella no puede dejar de contagiarse de su sonrisa, aunque no sepa muy bien quien es aquel caballero. En un impás salen a la terraza a fumar un cigarro. La noche empieza a hacer lo suyo, mientras él queda afuera, en la terraza, ella y sus acompañantes vuelven a su mesa, comen y piden un postre que comparten, nada ni nadie puede impedir que sigan en su mundo, tanto es así que no reparan que el lugar estaba por cerrar, tampoco en el hombre solitario que esta junto a la puerta a punto de montar en su automovil.

Mientras él paga la cuenta, ella va al baño, se mira en el espejo y se dice “qué buena noche estoy pasando”, arregla sus cabellos se pone una gota de perfume y sale erguida al encuentro de sus amigos... al volver repara en aquel hombre que la mira y que parece decirle:
- “¿Te pudo dar un beso? Todo lo demás viene por si solo... Dos cuerpos que se enfrentan, dos bocas que se besan bajo las luces de la noche y en ese instante la química se da, embrujados de pasión entran en un lugar lleno de gente y ya no pueden dejar de acariciarse y besarse, siguen bebiendo y escuchando música, hasta que decidieron partir.
El caballero por demás la tomó por la cintura y empiezan a caminar nuevamente; pero el camino ahora es diferente. Tras un segundo de silencio él le dijo: “¿quieres ir al hotel conmigo?” Ella nuevamente, sin pensarlo, dijo sí.

Llegan al hotel cruzan la puerta, toman una copa mientras que sus cuerpos se van entrelazando, la piel y sus aromas se funden, agotados de pasión se duermen, y en la noche se buscan entre sueños, sus manos se tocan y él la llevaba a su pecho, ella descansaba y vibraba en cada encuentro.

Amanecieron juntos agotados y sonriente y siguieron hablando y dándose el tiempo al disfrute intenso.

Se bañaron, se vistieron, y se fueron a comer, continuaban deslumbrados aferrandose al minuto y disfrutando de la entrega. Pero ya era la hora en que tenían que partir . Ella postergaba la partida, igual llegó el momento, se besaron se despidieron se dieron gracias por haberse dado tanto y no quedaron en mas que nada.

El volvió al hotel donde el perfume de ella lo perseguía y ella volvió a su hogar. Algo quedo en el aire…

Al día siguiente ella volvió a entrar en Internet y lo buscó, y poniéndose en plan de conquista lo sedujo tomando otro papel, el le siguió el juego y la volvió a invitar a salir. Quedaron de almorzar.

Se encontraron, se rieron, se besaron y sin mas se volvieron a separar.

Y así empezaron a encontrarse a cada minuto que podían, y pasaron algunas noches juntos, y bebieron, jugaron, rieron y lloraron.

Se enamoraron, se apasionaron, y el miedo empezó hacer lo suyo…

jueves, septiembre 08, 2011

Una simple y triste historia de amor II.

Y ella, ¿cómo se imaginan ustedes que es ella?
Pues posiblemente han adivinado. Sí ella es una mujer de unos 47 o 48 años, vive en Perú. Cuerpo pequeño y de piel blanca, con unos ojos grandes y de mirada profunda. Tiene una limpia y amplia sonrisa que solo muestra en raras ocasiones, sonrisa que es una mezcla de alegria y nostalgia donde convivien juntas el ánimo y el fracaso: las constantes de su vida. Luchadora hasta la saciedad aunque rara vez llega a sus metas, llena de historias de amores y abondonos, abundancias y carencias, con hijos, muy idealista y lírica. Tiene el don de la palabra y de la escritura y hace que quien la escuche tenga la sensación de que hay mas que palabras en una oración.
Al igual que él, también se ha escapado varias veces: torbellino de sentimientos, soledades en su vida, nunca ha logrado encontrar quien la quiera, no sabe lo que es ser elegida para amar.
Aunque como pueden leer sus vidas son muy diferentes, estos dos seres tienen algo en común: sus almas.
Y así, ella en la soledad de su hogar y él, en la soledad de un hotel se encuentran en Internet.
Ella, cansada de esperar al amor de su vida, aburrida de las pantuflas, sueña con encontrar al que será el hombre con el que siempre ha soñado, que la valore, que la comprenda. Quiere salir de la rutina en la que vive y amar de verdad, sentir de verdad, disfrutar con ese amor la mayor parte de su tiempo. Para lograr este objetivo se crea un perfil en una red social y logra encontrar al otro lado de la red a él, que también aburrido, cansado y con casi las mismas aspiraciones que ella, también se ha creado otro perfil, en la misma red... y allí coincidieron.
En la locura del sistema, el le manda un mensaje: “¿Quieres salir con un español divertido, apasionado y buen conversador?”.

Ella responde que puede ser, el saca su arsenal de palabras y la seduce entre personajes, ella aburrida se siente interesada y después de media hora de palabras van palabras viene concretan seguir conociendóse a través de la red.
Al día siguiente, mejor dicho a la noche siguente. Se ven a través de web-cam. Ella se pone un vestido elegante, una raya en sus ojos tristes, un perfume y sale a su encuentro; él la espera al otro lado puntualmente.
Como si de una cita real se tratara, ella parece bajar de un taxi, mientras que él, parado en el lugar acordado la espera con una amplia y socarrona sonrisa. Ella nerviosa baja con elegancia y lo saluda cordiamente.
Empieza la conversación a través de la red. Como dije antes, ella gran conversadora, hace que la conversación se dé natural y comienzan a hablar y a hablar sin rumbo pactado. Ella saca un cigarro y le pregunta si no le molesta que fume, el saca uno también y los dos se miran. Caminan "virtualmente" a cenar sin tener idea de lo que iba a pasar, conversan, se ríen, él la toma por el brazo para cruzar y luego la deja en libertad, ella se siente linda y muy cómoda había algo familiar en él que le provocaba serenidad.
Juan Lucas.
P. D. "Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia".

martes, septiembre 06, 2011

Una simple y triste historia de amor.

Comienzo ahora esta historia de dos seres, de dos personas que como tantas otras de esta sociedad actual en la cual vivimos se refugian de sus soledades tras las comunicaciones y charlas en Internet.

Ocurrio hace ya algunos años. Un día cualquiera de un año cualquiera, sin que ambos pudieran hacer nada por evitarlo, pues pienso y creo a pie juntillas, que fuera por lo que fuera ese día estaba marcado en sus destinos para que sus vidas se cruzaran y conocieran, evitando la diosa Fortuna no sabemos muy bien porque, pues ya conocen de lo caprichos de esta dama, que sus mensajes no se perdieran, como se pierden muchos otros, en el enorme tráfico que existe en la red entre gente que como dije al principio, se refugian en ella huyendo de sus fantasmas y soledades.

Permitanme no obstante antes de empezar con esta historia, que describa, eso si, haciendo esa salvedad que suele aparecer al principio de algunas peliculas: "Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia", como son los protaganistas tan peculiares de esta historia de amor y odio que empiezo hoy y que aún no sé muy bien el final que tendrá, como ocurre con todas las historias que suele escribir...

El es un hombre de unos 40 años, español, ha logrado triunfar en su profesión con bastante esfuerzo, nadie le regaló nada, atlético, soñador, un poco loco, escalador y amante de los deportes de riesgo. Tiene una familia que le quiere y respeta los principios de libertad y busqueda de respuestas que le hacen ser curioso y atrevido como el que más. Comparte con un hermano un poco estrafalario, soledades y desaciertos, amores inconclusos y frustantes. Pero todas estas emociones que puedan creer sean negativas, en vez de ocasionarle miedos y odios hacia sus semejantes, le ha llevado a ir por la vida ayudando a sus semejantes, compartiendo lo que tiene. Los que le conocen bien, dicen de él, que es como una fuertes inyeccion de locura y escapismos constantes, locura y escapismo que hace que la adrenalina corra por sus venas haciéndole ser amado y respetado por muchos, odiado por algunos tambíen.

Para terminar esta descripción sobre él, decir que ha vivido y conocido el mundo, que ha consquistado las cimas mas altas, pero que no ha podido tocar el cielo con las manos aún, al lado de una mujer.

Continuará.
Juan Lucas.

domingo, septiembre 04, 2011

Simplemente una carta.

Querida mía:

Ni quiero ni debo decir tu nombre por el inmeso respeto y cariño que hacia tu persona profeso, pero lo que si puedo y quiero decir es que me acuerdo de ti todos los días a pesar de que pienses que es imposible pensar o querer a alguien que como tú, está a miles de kilómetros de donde yo me encuentro ahora.
Muchas personas piensan que es imposible amar, querer, o tener una amistad con otra persona estando separados no solo por la distancia física (en Km o millas), sino también por la distancia en edad; pero tú y yo bien sabemos que eso es posible, que se puede amar y querer.
Querida mía, aunque he viajado al país donde vives, no he podido verte debido a circunstancias y sé, muy bien lo sé, que tú tenías la esperanza de al menos vernos y poder abrazarnos aunque fuera por un instante. Pero ni eso he podido hacerlo, las circunstancia fueron las que fueron y ese deseo no se pudo cumplir.
Se que has pasado unos días mal desde que supiste que no iba a pasar por el lugar donde vives. Llevabas deseando que llegara estos días del mes para estar contigo, haciendo millones de ilusiones y planeando todo al milímetro… y entiendo y comprendo que al enterarte y ver que debes esperar otra vez mas para estar juntos… es algo muy difícil, misión imposible. Pues, ¿cómo conservar una amistad con la cual ni se tiene contacto, ni visual, ni por teléfono… casi por nada…? Alguien, lógicamente, pensaría que es algo imposible, pero tanto tú como yo sabemos que no hay imposibles.

Ojala tuviera la suerte de tenerte cada día al lado porque sé que eres una persona increíble, hemos tenido nuestros roces, pero la amistad ha vencido. Recuerdo cuando nos conocimos. Teníamos algunos años menos, pues de eso, hace como bien sabes ya tiempo. Pasábamos casi todo el día juntos y fue así de repente, porque el destino nos juntó

Cualquiera que lea esto se pensará que como ha sido posible que siguieramos juntos, pues yo no se como contestar a esta cuestión. Si sé que serías mi pareja perfecta pero por ahora, debido a mis errores, prefiero seas tan solo mi amiga porque así todo irá mucho mejor. Porque si, soy de esos que creen y que saben que la amistad entre un hombre y una mujer es posible.
¿Recuerdas aquellas tarde en las que hablabamos y hablabamos sin parar? No logro borrar de mi mente tu imagen bailando, riendo o simplemente mirando lo que a tu alrededor sucedía.
Este verano, el del 2011 (invierno en tu país), ni siquiera te he podido ver. Estuvimos todo el verano (de tu país) hablando con la esperanza de poder vernos y abrazarnos al fin. Pero acabo el verano y no aparecí, y de seguro te has quedado con una sensación agridulce de lo que había sido tu verano, por una parte maravilloso, pero por otra te falté yo, y fue complicado.

La verdad este verano, como tú bien sabes, no me puedo quejar de él, ha sido desde luego un antes y un después en nuestra relación y tu sabes porqué. Pero si, siempre he tenido la sensación de que a este último verano le ha faltado algo, algo muy importante para mí: tu acento tan peculiar que sabes que me encanta, tu enorme sonrisa, tus historias… eso ha faltado y de veras que lo he notado muchísimo.

Espero que este verano(tu verano) al que le queda no mucho por llegar, hagas todo lo posible para ir a ese lugar que ya sabes, allí te estarán esperando como cada verano en la puerta de tu casa impacientes tus maravillosas amistades que necesitan verte después todo este tiempo que ha sido una eternidad y contarte en persona todo lo que han vivido, que no es poco.

Querida amiga, disfrutar de la vida ahora que somos algo más mayores es un privilegio al que no debemos renunciar. Disfrutaremos incluso mas. Pues lo vivido nos da la ocasión de recordar todos nuestros momentos y crear nuevos momentos aún mejores.

Con esta carta quería decirte que aunque nos veamos nada o casi nada al año, que aunque no estemos todos los días en contacto, que tienes a alguien que te quiere y mucho, que te echa de menos y que recuerda con añoranza todos nuestros momentos desde que nos conocimos hasta que me dijiste llorando aquel “Hasta el año que viene” de hace dos años. Además decirte que no solo para mi eres tan importante, hay algunos amigos que, bien tú lo sabes, preguntan constantemente por ti y por como estás que te echan de menos, porque según ellos eres la "hostia".

Somos el claro ejemplo de que el amor, el cariño y la amistad entre un hombre y una mujer es mucho mas que posible y de que la distancia no es un factor determinante para estos sentimientos.

Cuídate y mucho.
Juan Lucas.

jueves, septiembre 01, 2011

La novia (Final)

Llegó a Asunción Maximiliano algunos años después. La ciudad le olió a hogar y a amor. Sin pensarlo, instintivamente se dirigió directamente a la casa de Leopoldina, la inolvidable novia.

Al llegar a la puerta, miles de recuerdos recorrieron su mente. Recuerdos de aquel tiempo en que su novia, Leopoldina, le despedía con un beso después de haber estado la tarde con ella hablando de todo lo que harían cuando se casaran. Con lentitud y parsimonia llamó haciendo sonar la campanita de la entrada. Al poco tiempo, la antigua criadita, hecha toda una mujer le salió a recibir.

Candelaria casi se desmaya de susto. No sabía si veía a un ser real o a un fantasma. Corrió escalera arriba gritando:

¡El señor Maximiliano! ¡El señor Maximiliano! ¡El señor Maximiliano llegó!

A Leopoldina se le heló la sangre primero, luego una inmensa alegría le invadió todo el cuerpo, corrió a peinarse, y salía de la puerta de su dormitorio para atender al amado visitante, cuando Doña Eduarda le cerró el paso:

– ¡No! No lo vas a recibir, ¡es un divorciado! ¿Qué pensaría tu padre si un divorciado pisara esta casa? ¡Tú eres una señorita bien educada! ¿Qué no dirían de ti la gente? ¡Y yo, tu madre no permitiré que estés en la boca de nadie! ¡Te has olvidado ya de lo que te hizo! ¡Poco le importó a él que le quieras y que le hayas estado esperando!

¡Candelaria! ¡Dile a ese señor que la señorita Leopoldina no lo quiere recibir, y que le ruega que no venga más a esta casa!

Leopoldina no contradijo a su madre, bajó la cabeza y retornó, llena de lágrimas, a su habitación a continuar con el mantel que estaba bordando...

Juan Lucas.