sábado, mayo 07, 2011

La ruiseñora. Final.

Pasaron los días. El río seguía con su caminar que con el paso de los años se fue convirtiendo en un caminar cada vez más y más lento. Pero en vez de ser una desventaja aquella lentitud que los años le iban otorgando al que fuera bravo y desbocado río en otros tiempos, ocurrió todo locontrario, aquella tranquilidad y sosiego se convirtio en una ventaja, pues al no tener la prisa de antaño, de aquellos años de juventud, se iba parando en todos los recovecos y lugares que en un tiempo atrás ni había imaginado que fueran tan bellos y en ellos descubria y escuchaba las mas bellas historias y melodías que imaginar pudiera.
Todos supieron entonces de la belleza de la ruiseñora y de aquella extraña historia de amor, pues el río la contaba a todos aquellos que se paraban a beber en sus orillas.
También ocurrió que muchos de aquellos que se entrometieron en las vidas de aquellos dos seres, se arrepintieron y mucho por haber sido en partes culpable de tran triste fin

El lago azul lloraba de emoción cuando oía al río hablar de su amor y los animales que allí habitaban, muchos de los hablaron mal de aquella pareja, cuidaron al río hasta que llegó el momento en que la "ruiseñora" volvió a su lado, para llevárselo al mundo donde todos somos iguales, donde no hay maldad, donde reina el amor que Dios nos enseñó y la igualdad para todos los seres.
Post data.
No sé si es este un final feliz. No sé si será de tu agrado, espero que sí. Sé que en las sociedades que habitamos, estén donde estén, hay unos cánones de belleza y otros establecido y todo lo que no sea como se dice en ellos, es anormal o antiestético, y esto puede llevar a rayar la crueldad de cara a otro ser humano, hasta el punto de dañar, ridiculizar y hasta separar de los demás por el solo hecho de querer sentir y expresar su libertad

Juan Lucas.


domingo, mayo 01, 2011

La Ruiseñora III

El pobre pececito, hundiendo su cabecita en el agua, lloraba sin cesar al ver la amargura y la tristeza que invadía al río mientras oía lo que él le contaba sobre la hermosa "ruiseñora". No podía evitar, el improvisado narrador, que la pena, quizás destilada en el agua del ser al que le narraba la historia, le fuese invadiendo su corazón y que le contagiara las ganas y el deseo de morir en aquel lugar donde este, se había parado, y del cual se negaba a salir; privando así la vida a todos los seres que habitaba en el lago.


El pececito, volvió a sacar su pequeña cabeza de las aguas para continuar con su historia, aún a sabiendas de que esta le partiría el corazón al ser que le daba vida no solo a él, sino a todos los seres que habitaban en la ribera.
Así pues sin dudarlo continuó diciendo:

- La ruiseñora murió de pena y amor. Pues desde que se marchó aquel del que ella creía estar enamorada, dejó la querida avecilla de arreglar tanto su nido como su persona. Ya no pensaba mas que en estar todo el tiempo cantando y cantando sus mas hermosas melodías con la única esperanza de que fueran escuchadas por aquel hermoso ser y que este, al oir tan melodiosos y tristes cantos, se compadeciera de su dolor y de este modo volviera hasta ella. Pero no ocurrió esto que tanto deseaba aquella la "ruiseñora". Aquel ser hermoso y altivo jamás volvió por el lago, jamás nadie supo nada más de él, y esto, junto a los rumores y comentarios de los demás habitantes del lago, hicieron que la pena y la tristeza invadieran la vida de la ruiseñora y que esta perdiera las ganas de seguir cantando.

El río no podía dar crédito a lo que estaba escuchando, ¿qué podía hacer?

- ¡No puede ser verdad! Grito con tal fuerza y bravura que sus aguas hasta entonces mansas se convirtieron en terrible torrente que destrozaba todo lo que a su paso encontraba.
Todo ha sido culpa mía, gritaba formando terribles remolinos que engullían cualquier cosa que a la orilla se atrevía a acercarse. La dejé sola a pesar de que la amaba debido a mi terrible fealdad, a mi miedo a que me rechazara, a mi temor a que la gente cruel se burlara de ella a causa de mi aspecto. Esa gente que no acepta que algo u alguien sea diferente, que solo habla y critica con saña y con terrible crueldad cuando se trata de dañar la vida de los demás. Tendría que haberle declarado mi amor, sin hacer caso a nada ni a nadie, y de este modo, ella no se habría fijado en ese ser que por lo que me cuentas solo se preocupa de él.

Poco a poco, la calma fue retornando a aquel hermoso lugar. El río, paso de la furia terrible, a la mayor de las desganas. En aquellos momentos solo hubiera querido secarse y así acabar con su existencia. Mas esas cosas no están en las manos de los mortales; solo los dioses tienen ese poder. Solo ellos son inmortales y tienen poder de vida y muerte sobre todos los seres que habitan la Tierra. Hubiese deseado poder retrasar el tiempo, volver atrás, desandar lo adando, pero tampoco estaba en sus manos... decidió pues quedarse para siempre en aquel hermoso lugar y seguir llevando sus aguas hasta el hermoso lago azul lleno de amor y vida y, que habia sido el lugar donde había vivido la "ruiseñora" que fue y sería para siempre su alma gemela.

Juan Lucas.