martes, agosto 17, 2010

SIEMPRE LLEGAS.

De vez en cuando llegas, llegas con tu capa negrísima a tardes como ésta en la que la ausencia y el hastio me empujan a refugiarme en lo que escribo. Llegas sin importarte el calor de Agosto o la lluvia y el frío de Diciembre. Llegas y te acomodas en el cuarto, entre libros y unas flores donde espero con ansias llegue hasta mi la inspiración de las musas.

Permaneces entonces inmóvil, agazapada, al acecho y de nada sirve que abandone la casa, de nada sirve busque refugio en el calor o el frío, de nada sirve que me esconda, que deje que el corazón no me gobierne, pues bien conoces mis costumbres y aguardarás mi regreso; y una vez que de nuevo vuelvo al lugar donde paciente me esperas, te haces omnipresente para exigirme pactos llenos de indignidad, vasallaje y renuncias.

Eres la clara conciencia del vacio, mas hondo incluso que el dolor, que al menos ennoblece, has estado siempre conmigo: cuando niño en la casa de mis padres, de joven cuando trate de volar como hacen las aves, ahora que tan solo busco la paz en un amor nuevo... exiges que te entregue diezmos y primicias, que renuncie a este amor que me da vida. Y de nada sirve nada cuando vienes con tu capa negrísima, aunque algunos tipos duros me hayan susurrado y gritado que solo los capaces de mirarte a los ojos, se merecen estar vivos, más yo, por mucho que lo intento, no logro hacerlo pues tú eres "EL MIEDO".

Juan Lucas.


domingo, agosto 15, 2010

PEPIÑO BLANCO Y SU DEMAGOGIA.

El señor José Blanco, ministro de Fomento en el gobierno que preside su "amiguísimo" José Luis Rodriguez Zapatero, nos ha dejado hoy, 15 de Agosto de 2010, otro de sus brillantes pensamientos o reflexiones:

"Los impuestos españoles son 'muy bajos' y plantea 'homologarlos' con la UE."

Señor Ministro de fomento, señor D. José Blanco, su ascención a ministro sí que puede afirmarse sin miedo a equivocarse que ha sido por "gracia y obra de su amigo el Señor Zapatero y no por su brillante "curriculum vitae", creo que tan solo terminó el bachiller y que el resto de su tiempo lo dedicó a vivir de la política gracias a su demagogia. Ya sabemos que usted, es la avanzadilla del Ilustre Presidente Zapatero, y que a ambos se les puede aplicar aquello de tanto monta, monta tanto...

¿Qué más quiere Usted de los asalariados, jovenes mileuristas y pensionistas, hacerlos aún más pobre de lo que son? Mire Señor Blanco, si de verdad quiere mejorar las infracturas de este país, empiecen usted y sus complices de gobierno a predicar con el ejemplo y reducirse el salario en un 50%-70%; conviertanse en asalariados o mileuristas…a ver cuanto aguantan… Déjemnos ya en paz, por favor, no necesitamos más demagogia, basta ya de engaños y mentiras... son ustedes los que han despilfarrado y siguen haciéndolo: Embajadas de Cataluña, traducciones en el senado, subvenciones al cine, etc, etc... ¿A quién quieren engañar? No necesitamos ni más demagogia, ni más salvadores de la patria, lo que realmente necesita este país, lo que de verdad necesita España y urgentemente es un buen gestor, y me da igual el partido al que pertenezca si es bueno, porque lo que todo el mundo conoce, lo que todos sabemos, es que el actual, el que tenemos ahora mismo es un incapaz

Antes de homologar nada, me gustaría decirle a usted y a todos los del partido del que forma parte y que nos gobiernan, a ustedes que han vivido y viven a cuenta de los españolitos, que arrimen el hombro y empiecen a hacer algo por la nación, pues hasta ahora tan solo han hecho todo lo contrario. No nos pidan más esfuerzos, porque ya no nos quedan fuerzas, no recurran al patriotismo ni a la demagogia de que todos tenemos que contribuir para ayudar a aquellos que se quedaron sin nada, fueron ustedes los que decían que no había crisis cuando todo se iba a la mierda, cuando el país se hundía, eran ustedes los que tachaban a la inmesa mayoría de españoles a la que ahora recurren, de antisolidarios y antipatriotas...

Señor Ministro de Fomento y demás chupópteros que viven a costa del trabajo de los demás, explíquen como vamos a salir de la recepción si en un país como España, en el que una nómina puede sufrir una retención mensual de un 20% a 40% que luego está por ver si hacienda te devuelve al final de cada ejercicio, le aumentan aún más la retenciones; le recuerdo que en este país donde vivo y que se llama España, nada es gratis. Todo lo pagamos a conciencia. Absolutamente todo. Desde las medicinas que tomamos, hasta las que posiblemente nunca necesitemos tomar.
Siendo esto así, ministro Blanco, ¿cuáles son esos “servicios gratis” que según su sapiencia dejarán de serlo? Salga usted y su amigo presidente a la vida real, bajen hasta donde viven la gente que ustedes expolian, vayan a un hospital público, pero vayan como cualquier consumidor de a pie, no lleguen con sus batas blancas y sus guantes asepticos y verán pasillos llenos de enfermos a los cuales se les dice que faltan camas para su enfermedad, pasé usted por una carretera de este país, pero no una de esas carretera que usted con toda pompa y boato bendice, sino esas que son transitadas por cientos de trabajadores y trabajadoras y observe los badenes y baches que ponen en peligro la vida de las personas que no tienen mas remedio que transistar por ella. Esta claro, que lo que usted y los depredadores que forman este gobierno pretenden, no es más que un nuevo atraco a nuestras nóminas, no es otra cosa que un incremento de retenciones a los mismos de siempre, le vuelvo a recordar: asalariados, mileuristas y pensionistas... lo único que quieren, lo que verdaderamente desean y no se atraven a decirlo, hasta para eso les falta coraje y valentía, es recaudar definitivamente impuestos europeos y dar servicios y sueldos de un país africano. Desean que cada vez seamos más pobres:
pero déjeme terminar con un dicho que le viene como anillo al dedo a usted y a ese gabinete que tan brillantemente han acabado con las esperanzas y los sueños de toda una generación, de esa generación que ya llaman "generación Perdida", de esa generación que no encontraran empleo porque ustedes lo han destruido y siguen destruyendo; señor Pepiño Blanco y compañía, recuerden que:

"A TODO CERDO LE LLEGA SU SAN MARTIN"

Juan Lucas.




domingo, agosto 08, 2010

Indifencia.

Cae una fría y ligera lluvia que va empapando la ventanilla del "carro" que me lleva hacia el aeropuerto. Dentro de él, mis ojos también derraman una sutil llovizna; la música que voy escuchando, la que sale del equipo de música que lleva incorporado el auto, alimenta ese sentimiento que provoca sollozar calladamente, mientras el conductor que para su coche al lado del que yo me encuentro, me mira de reojo, quizá imaginándose que acabo de recibir una mala noticia, o tal vez pensando que me acaban de despedir, puede ser que piense que me han abandonado, o tal vez ni siquiera le importe que la persona a la que mira y que se encuentra a unos metros de él, lleve los ojos enrojecidos y las mejillas mojadas.

Igual ocurre a veces, a los cientos de visitantes que caminan por la calles de la ciudad que dejo y ven, y vemos, a una mujer embarazada, cargando a un niño pequeño pidiendo dinero, a veces, paso, pasamos, rápidamente sin ni siquiera hacer el esfuerzo de buscar una moneda, otras en cambio se la doy, se la damos, tratando de aliviar conciencias y sentirnos unas buenas personas, pero en ningún momento, me detengo, nos detenemos, a pensar en todo lo que ella puede estar sintiendo mientras estira la mano pediendo por favor le ayude. le ayudemos para comer ese día.

Lo mismo me ha ocurrido, nos ocurre, cuando el frío de Julio (me refiero al hemisferio Sur) me ha quitado, nos ha quitado, durante muchos días, las ganas de levantarme, de levantarnos, y, al salir a la calle, he visto, hemos visto, a los niños vestidos de payaso hacer piruetas en medio de las calles y luego caminar entre los autos tiritando de frío y, pienso, pensamos: pobrecitos, pero sólo eso, no pasa de ahí, de compadecerlos mentalmente y luego olvidarlos cuando el semáforo cambia de color.

Me confienso, confieso mis pecados, no puedo negar que vivo en un país rico al que cada vez llegan más y más gente de otros países buscando una mejor calidad de vida (ilegales le llaman algunos) y lo único que encuentran es la indeferencia de los que como yo, ciudadanos del llamado primer mundo, vivimos por vivir, actuamos mecánicamente, sonreímos por educación, bebemos café con sabor social, y damos monedas para lavar de esta manera nuestra mala conciencia. Y todos los buenos pensamientos y sentimientos se quedan en intentos, en compadecer y compadecernos, y pensar que así es la vida, y que hay que vivir como nos marca el rumbo.
Juan Lucas.