viernes, agosto 31, 2007

La brisa se despierta con tu nombre II

- Sí... yo... soy lo que ves. Lo que todo el mundo que pasa por este camino puede observar: una piedra; una simple roca que aguanta tormentas, riadas, vientos y heladas sin sentir ni padecer.
Más debes saber que encerrada en mi interior guardo al igual que se guarda una reliquia sagrada, unas almas, unas vidas, una sangre más fuerte que yo, que me hablan de una infacia entre letras y música, con canciones, juegos, pastores, risas, escuelas, institutos y universidades... y sin que nadie las vea van virtiendo en mí sus enseñanzas hablándome de sus amigos y de sus enemigo, de sus amores y desamores, de sus triunfos y fracasos, pero siempre con la alegría de haber vivido... y cada noche, cuando la luna toma la forma de cuna, me narran viejas leyendas, historias, en los que cada objeto, cada ser que la forman tienen vida propia pues en ellas aparecen veladas familiares, charlas, besos, obras de teatro por donde pasean tiernos enamorados... Es como tener dentro todas las constelaciones y todos los planetas y así, tan solo en contadas ocasiones, como la de ahora, al igual que castillos de fuegos artificiales recreo los sentimientos, las palabras, los poemas ...
- ¿Has dicho los poemas?
Estaba tan aturdido, tan impresionado por lo que escuchaba que no quería perderme ningún detalle...
- Perdona - le dije - estoy tan confundio por lo que me está ocurriendo que no sé si soy capaz de seguirte... porque no comprendo cómo esas almas han podido entrar en tu interior y gracias a ellas adoptar tú esta personalidad... ¿de dónde y cómo te llegó ese influjo?
- Adivino que en tu mente todo estará ahora confuso - prosiguió la roca con voz más ronca que al principio - pero sigue escuchándome y lo entenderás; siéntate acá a mi lado mientras te cuento la historia de estas almas:

Corría el año 1.936, y a la par que él, corría también una guerra cruel y fratricida, una guerra entre hermanos que asolaba el suelo donde ahoras descansas...
- No sé si fue impresión mía, lo entrada de la noche o simplemente que estuviera ocurriendo de verdad, que me pareció que la piedra tomaba un color más oscuro que el que tenía al principio, como si los recuerdos que por su interior empezaban a deambular la resvitieran de un manto bermejo. Hizo una pausa y después prosiguió:
- Venganzas, envidias, dolor... y muerte. Con este bagaje como equipaje llegaron hasta aquí, hasta este lugar donde hasta entonces yo no había sido más que una simple roca un grupo de hombre que con sus crueldades inútiles, con sus disparos, con sus gritos, con sus locuras, helaron el calor, la belleza y la magia de aquella noche de verano. La naturaleza que rodeaba aquella terrible y cruel escena intentó, con su belleza, frenar esta sin razón; la brisa agitó su bandera blanca de paz y la Luna abrió su cuerpo redondo como una granada para iluminar aquellos crueles corazones, pero todo fue en vano, toda aquella belleza, toda aquella grandisiodad, que hubiese embelesado a cualquier alma que no hubiese estado poseída por el odio, por el afán de matar y dañar, no consiguieron parar las balas... y los cuerpos de estas almas que ahora viven en mi interior se desplomaban sin vida entre sombras oscuras.
Fue entonces cuando sentí por primera vez que un río de sangre bañaba mi cuerpo pétreo, inerte, sin vida, agitando mis entrañas con la fuerza de mil huracanes y la suavidad de los pétalos de miles de rosas. Y fue entonces cuando por primera vez odie ser roca, pues la inmovilidad física de mi corteza me impidió hacer algo por aquellos seres que tan solo por odio, por envidias, por celos fueron asesinados sin darles el derecho ni tan siquiera a poder despedirse los unos de los otros, tan solo pude ser testigo de semejante crueldad, pero aquella sangre roja, caliente que manaba de dichos cuerpos se iba filtrando por todos mis poros llegando hasta el centro de mi ser fundiéndose conmigo, hermanándose con la naturaleza a la que retornaba. Sobre mí, calleron dos cuerpos cuya sangre llevo ahora... el cuerpo de un hombre, de un poeta, que me dejaba el legado de su latido y el de una bella y hermosa mujer que en un último esfuerzo, logro asir con cariño, con fuerza la mano de este poeta.

Juan Lucas.

lunes, agosto 27, 2007

La brisa se despierta con tu nombre.

Estaba allá.
Era una piedra grande, enorme que hacía destacar su esbelta silueta en la tarde mientras arrancaba destellos al sol que ya casi se escondía y les robaba a las estrellas que se deslizaban entre ella su frío y hermoso color plateado para de este modo brillar como faro entre los campos que la rodeaban y que quedaban sumidos en la más terrible de la oscuridad que consigo traía la ya omnipresente noche.
Era tan sugestiva que desprendía un hechizo, un halo mágico... algo que llegaba hasta el corazón, y hacía de ella el lugar perfecto para los enamorados que llegaban hasta su pie para jurarse ese amor que siempre se promete eterno.
Y como ellos, atraído por su embrujo, por su magia, aquel atardecer me acerqué a su lado. Llegué cansado pues había estado tod
o el día recorriendo senderos y caminos que no conocía y anotando en mi gastado cuaderno todo lo que en mí había llamado la atención. Apoyando mi espalda contra ella, me quité mis botas que tan cubiertas estaban de ese color ocre del camino que más que recorrer senderos parecía hubiesen atravesado infinitos desiertos.
Quieto, en silencio, comtemplando el paísaje que había a su alrededor con una mezcla de melancolía y curiosidad, quise impregnarme de todo aquello que mis sentidos percibían en aquel momento. El cansancio era tremendo, pues llevaba muchas horas andado, tantas que no recordaba ni tan siquiera si había comido aquel día. No osbtante, aquel lugar irradiaba tal paz, tal serenidad que tan solo paso por mi mente aquella frase de:
- ¡Si las piedras hablaran!...
Fue entonces cuando una voz a mi lado me respondió:
- ¿Qué quieres saber?... ¡Tal vez pueda contestarte!...
- Asustado, dando un salto. Sin detenerme tan siquiera a coger mis botas que había dejado a un lado corrí unos metros lejos de aquella piedra que parecía tener vida.
- No puede ser cierto! - me dije -
¡Será fruto del cansancio, estoy soñando sin saberlo. Así debe ser, pues anduve todo el día por esos caminos y, al descansar sobre esta roca, seguro que me ha vencido el sueño por unos minutos y me ha parecido oír que ella me hablaba.
Más tranquilo, me acerque de nuevo al lugar donde se encontraba aquella piedra y volví a apoyarme sobre ella.
- Lo siento amigo, no quería asustarte y aunque algunas veces la realidad es díficil de creer, permíteme decirte que no estás soñando. Ciertamente parece imposible que las piedras hablen, que tengan mil historias que contar, sin embargo bajo este aspecto rudo, aspero, sin vida que puedes ver hay un latido y tantas vibraciones que a veces incluso yo misma me asombro.
De nuevo me volví a levantar, pero está vez no corrí, no sentí miedo. Tan solo volví mi rostro hacia aquella enorme mole al parecer sin vida y seguí escuchando:
- No siempre me es posible comunicarme porque para ello deben concurrir bastantes circunstancias que ahora sería pesado y largo de explicar y que de seguro se llevaría este hermoso y corto tiempo del que dispongo para responder a lo que me preguntes... así que aprovecha el que hoy pueda comunicarme contigo y pregunta... ¿Qué querías saber?.
No podía salir de mi asombro... aquello era algo fascinante, no sabía si lo que me ocurría era sueño o realidad... o si era que por allá cerca hubiera alguna planta alucinógena que sin saberlo hubiese embotado mis sentidos y me hiciera creer que en realidad aquella extaña y bella roca tenía vida.
No obstante, sin salir por supuesto de mi asombro y al imaginar lo fascinante que podía ser todo aquello me dejé llevar por lo que tal vez fuera tan solo un sueño y, atropelladamente le pregunté:
- ¿Cómo llegaste hasta aquí?... ¿Cuántos años tienes?... ¿Cuánto tiempo llevas en este camino?...
- Mi origen se remonta a épocas lejanas, pero ese detalle dejó de tener importancia para mí hace mucho tiempo, ya que verdaderamente nací hace cien años... o sería más correcto decir nacimos...
¿ Nacisteis?...
Juan Lucas.

miércoles, agosto 15, 2007

8 de Agosto.

"Ya son muchos millones de mujeres de todos los países del mundo occidental, las que celebran, el 8 de Agosto de cada año, el “Día Internacional del Orgasmo”.
En este día las féminas pueden exigir a sus maridos, novios, amantes o vibradores, que pongan atención a su sexualidad y les ayuden a alcanzar el orgasmo.
Es un día para nosotras, ya sea sola o en compañía… ¡No dejes de celebrarlo!"
Publicado en Curiosidades Sexuales por Isthar.


Encontré esta noticia, hoy 15 de Agosto.
Como se puede comprobar fue publicada hace ya una semana, pero pienso que no por eso, que por esta semana de retraso que he tardado en enterarme de dicho día... haya perdido actualidad. Me uno pues desde aquí, a este derecho de toda mujer de gozar plenamente de su sexualidad, y con la publicación de esta nota en esta humilde página quisiera de una vez para siempre desterrar de la mentalidad "del aquellos machos" que aunque no se atreven a manisfetarlo publicamente, siguen pensando para su interior que, las mujeres que tienen un orgasmo son solo aquellas que están poseidas o en arrebato místico (vease la película de Santa Teresa de Jesús), o bien histéricas convulsionadas o libertinas "putas": así fueron llamadas las mujeres que se atrevieron a sentir plenamente su placer sensual.
Que el orgasmo no es como describen aún muchos una delectación del espíritu, desorden nervioso o paroximo histérico.
Creo, pienso y opino que todas estas ideas están por suerte cada vez más arraigada en el mundo occidental (la del orgasmo femenino) aunque todavía somos muchos los que tan solo pensamos en nuestro placer y no en el de la mujer que amamos o que nos ama...
Es por esto que es labor de toda las feminas del mundo, sean occidentales u orientales, del hemisferio Norte o del Sur el reinvindicar su derecho al placer, a la felicidad... cuando todas se unan en una sola voz para exigir este derecho, será cuando el "orgasmo femenino" no sea lo que anteriormente describió la iglesia y algunas otros poderes fácticos... un placer de mujeres poseídas o de mala vida... sino algo pleno de la mujer que asume y reinvidica el control de su cuerpo.

Juan Lucas.


martes, agosto 07, 2007

Mi noche triste.







Tangos que se expresan con pasión
tangos que me hacen oir tu voz
tangos de amores arrebatados,
de maridos engañados,
de tristeza y, de dolor.


Tangos que hablan de enamorados
que preguntan si este amor es pecado,
sabiendo que si es
pecado te quiero lo mismo
que te habla de faltar a las leyes
del hombre y de Dios.

Tangos que te hablan
de hombres muy hombres
que emborrachan mi vida
con una canción.
Tangos que me hablan de pecados
de amores que se quedarón
como me he quedado yo
teniendo solo tu nombre
y tú recuerdo en una canción.

(Texto extraido de "La página de los cuentos"; para no ser acusado de plagiador).

Dejo arriba el video y sus no se si terribles o bellas imagenes que ilustran lo ilustran (todo dependerá de los recuerdos que puedan traer a aquellos que lo vean) de, para mí un hermoso canto, un tango.
Con esta canción, con este tango me gustaría homenajear, recordar a todos aquellos hombres y mujeres de América Latina, sean del país que fueren... que luchan, viven y laboran tanto en sus países de origen como en otros lugares del planeta para mejorar tanto sus vidas como la de los seres que aman.

Juan Lucas.