lunes, febrero 26, 2007

¿Dónde están los caballeros andantes?

Los Trovadores... ya no hablan de vuestras aventuras valientes y dignos caballeros, han cambiado las "Trovas" amorosas por ese sonido que hace.... "chumba-chumba"... ya no utilizan liras, sino mesas de mezclas que emiten sonidos convulsivos que transtornan en lugar de deleitar...

Los bufones siguen siéndolo, aunque sabiendo de este mundo que gusta de la suciedad y las impurezas y viendo de su gran futuro, han dimitido del salón de la torre del homenaje del castillo del señor para montar un programa televisivo de máxima audiencia...

Los constructores de catedrales ya no se inspiran
en castillos, ni tienen estilos... (adiós románico, gótico y otros...), ahora destruyen lo bello.

Los señores feudales optan por liberar terreno, antaño praderas de caza, de pastores bucólicos y enamorados cual Garcilaso de la Vega, y lo venden en parcelas. Parcelas en las que alzarán bloques de super-pisos de lujo de 30 metros.

La Iglesia... joer, con la iglesia... ya no es lo que era, pronto tendremos en vez de Vaticano, una "gran superficie" que utilizando a esos "trovadores" de ahora que ponen de moda los rosarios colgados al cuello, haran un gran negocio con el que "por amor murió en la cruz",. Negocio... es lo suyo (no tienen más que mirar las fotos de esos nuevos juglares).

Los monarcas ya no conquistan reinos, ni organizan cruzadas... son simples asalariados y los consejeros, aquellos de la "tabla redonda" y muchos otros... han montado gestorías por todo el Reino... mientra que los vasallos están en los sindicatos negociando su convenio.

En la Mancha, las aspas de los molinos han dejado de girar y mueren de aburrimiento. Las Dulcineas ya no miran al horizonte esperando a sus caballeros de "Triste figura"... han dejado de suspirar y corren a caer en brazos de truhanes disfrazados de falsos caballeros.

Las princesas ya no quieren tener trenzas largas para lanzarlas por la ventana y que sus amantes puedan trepar hasta sus aposentos; ahora llevan el pelo corto a trasquilones y multicolor y se ofrecen al primero que encuentran... aunque no le conozcan, ya no importa el amor, solo el sexo.

Mi amado Sancho, ya no toma ese "vino tinto" de su tierra natal por miedo a no ser moderno... ahora toma "vodka con naranja" porque además de colocar mas rápido, hace que luego no recuerdes lo que hiciste la noche anterior. Ni come ya ese pan de holgaza con tocino por miedo al colesterol y otros males, ahora toma hamburguesas de "burger king o mcdonalds"... que producen una "profunda siesta".

Rocinante no es ese caballo que todos creíamos que fue golpeado por unos yagüenses casi hasta la muerte por cortejar a una bella yegua... por desgracia, ayer me enteré, salió del armario y tiene un lio con "Babieca" y que en los carnavales va de drag-queen.

Don Quijote, ese egregio loco, asiste a terapia con un psicoanalista y se ha hecho adicto al prozac... dice que es una tonteria el defender damas y socorrer
agravios... que prefiere bailar "hip-hop y reggaeton" y en vez defenderlas pues.... ejen, ejen... atacarlas.

Cyrano de Bergerac ya no escribe versos de amor... solo envia fríos "sms", donde para no pagar mucho a la compañía donde tiene contratado su móvil, utiliza un lenguaje demoniaco (ke, x, +), que hace que su amada se vuelva loca en tratar de entenderlo y se esté planteando entrar en una academia de lenguaje moderno.

Y yo, os añoro caballeros, añoro esos tiempos, esas aventuras.


Y me horrorizo al saber que has hecho conmigo...y estoy muriendo, al pensar que me cambiaste por besos, por abrazos, por caricias de otros... cuando yo te ofrecía en vez de una noche loca, de una sola aventura vacia, vana... mi cansada y desgastada lanza esperando que la anudaras con tu pañuelo para batirme por ti luciendo tus colores.

Y como alma en pena camino sobre rastrojos sin vida, preguntándome porque cambiaste el sueño de pasar la vida conmigo en tranquilas abadías dando paseos tranquilos, escuchando tu voz mientras recitabas "No nació la mujer para querida" a la sombra de un manzano, bañarnos a escondidas en un río de agua freca, pasar el resto de mis días en las torres de mi castillo arropados ambos con grandes pieles sobre el suelo, junto a una enorme chimenea haciendonos el amor... en asistir a fiestas y banquetes de la corte donde multitudes de malabaristas, trovadores hicieran nuestra delicia... de encuentros a escondidas de dulces amantes en la capillas para darnos un beso furtivo... por varias noches de danza, amores y aventuras locas.

Juan Lucas.

sábado, febrero 24, 2007

Le llaman la "loca".

Tocad, campanas, a gloria
con vuestras lenguas de hierro;
tocad a gloria, campanas,
que ayer tocasteis a muerto.

¡¡¡Qué felices eran aquellos amantes!!!
Antes de que se alejasen ... antes de la descarga, antes de que la muerte se apoderará de sus almas... me entregaron su casa, su habitación, su lecho de amor y las palabras que habían sido el blasón de sus vidas:
confianza, ternura, amistad y amor para alimentar, para avivar duerante toda una vida la llama del amor y la ilusión.
¡¡¡Qué felices eran aquellos amantes!!!

Y al caer la tarde, entre cadencias de ritmos sonoros de cantos de aves, silenciosa, pausada, solemne... ella volaba para esperarle, para verle venir por la senda...
Él... él mientras caminaba: galán, arrogante.. iba modulando los aires con un sentido de un "canto andaluz" que ellos solo sabían, porque... se lo cantaban a modo de arrullo como hacen las aves, mientras hacían el amor.
¡¡¡Qué felices eran aquellos amantes!!!
Cuando él llegaba, se sentaban cerca, muy cerca, no cesaban, de mirarse para verse pintado en los ojos lo que no expresa bien el lenguaje se pasaban horas enteras, se pasaban soñando las tardes....
Lo recuerdo con tono sombríos, los recuerdo con pena y con miedo...
Yo era entonces feliz, porque era, porque era pequeño...
Fue una tarde oscura, mediaba el invierno; estaban los campos vestidos de verde y el cielo, y el cielo nublado, vestido de negro, anunciado luto, anunciando muerte.
Desde la colina, rompiendo el augusto, sagrado silencio, llegaban los aires de un viejo y castizo cantar de mi pueblo:
Era que el cantar de ella, que llamaba a su amor, porque... de la noche... las sombras venían... venían corriendo y él aún no subía por aquel trecho, modulando el aire, repartiendo besos.
Lo recuerdo con tonos sombríos, con pena y con miedo... dieron las cinco de la tarde en el reloj de la iglesia del pueblo y, trémulo, balbuceante, como si temiera llegase la hora del triste suceso; iban las campanas narrando el suceso. Luego, escuché un mochuelo; luego... luego, la descarga, la mentira, la calumnía... que sonó a blasfemía, como arma de fuego; luego, unos instantes de angustia y silencio que rompió el grito de ella corriendo.
Y, aunque, partió como ave ligera y dobló al igual que campana, gimendo, y como si fueran cien voces, temblando de ira, gritaba a un tiempo:
"¡¡Cobardes, cobardes!!! ¡¡¡¿Por qué lo habeis muerto... al amor que con tanto esmero hemos ido tejiendo?!!"
Fue demasiado tarde...
Y ahora, a esa mujer de pelo negro y de ojos color de cerezos, solitaria y triste... la llaman "la loca" las gente aquellas que tan mal le hicieron; la miran con asco, la acosan con piedras y los niños le huyen diciendo:
"¡¡¡Qué viene la loca"!!!
Y la llaman la gente "la loca" porque pasa las horas enteras allá, en la colina, muy quieta, muy quieta, modulando los aires de un viejo cantar de mi tierra....esperando al galán arrogante que subía el trecho... modulando el aire... repartiendo besos.
Juan Lucas.
Foto: Cedida por un mar en calma.

viernes, febrero 23, 2007

Roble solitario (a Juan...) por María Inés.

En aquel bosque de encinas estás tú: Hermoso y noble roble…

Despojado de orgullo y en reposada calma, tu imagen corpulenta es una cobriza desmesura entre el verdor.

Solitario de anhelos y de rojizas hojas arrullado, entre tu piel marrón corre el impaciente viento del otoño.Habitando este verde que lastima…

Sólo tú…

Sólo tú en ese extraño pedazo de suelo, tratando de acomodar tus sueños y hurgando en esa historia personal tan cruda.

Y sin embargo un día vendrá el hacha…

Porque nada en la vida es perdurable, ni el dolor…

Y arrancará de cuajo tu raíz...

Y se verá tu corazón de triste savia…

Y cortarán tu tronco y será un tronco con magia…

Donde el artesano tallará la cuna:Una única cuna de roble solitario…...

Donde una niño mimado escuchará tus cuentos…...

Donde una niño mimado acunará las melodías de amantes ruiseñores…...

Donde un niño mimado tendrá por manto el follaje de tu alma…...

Para acunarlo más y más y más...

Y volarás alto muy alto...

Tan alto que al final subirás donde querías:"No es fácil ser un roble con corazón de barrilete..."

Escrito por María Inés.

Con fecha 20 de febrero, una gran mujer a lo que todos conocéis:
Maria Inés, mi mentora, mi maga Circe... tuvo la delicadeza de dedicarme estas palabras que posteo a continuación y que llevaré en mi alma mientras tenga un soplo de vida.
Y no tengo excusas, porque no las hay por muy mal que esté, por mucha tristeza que tenga para no haber visitado su casa durante tantos días y haber besado sus manos blancas que con tanto cariño escribieron para mí estas letras... gracias... En tu casa, en "A media voz una metáfora lúdica" te dejé algo más personal.
Nunca podré pagarte el bien que me haces.
Juan Lucas.

jueves, febrero 22, 2007

¿Qué soñarás?

Las estrellas ¿qué son? Pregunta Beatriz al hombre que está a su lado.
Le contesta él:
- Un poeta ha dicho que las estrellas son almas... reinas de la noche, de las plácidas noche de verano.

Beatriz duerme en su hatitación, un cuartito coquetón pero cursilito, como de querer y no poder. Sobre la nieve de la almohada - eso si de mucha limpieza - se destaca la negrura magnífica de su caballera, una mata de pelo endrino que enamora más aún a este hombre.
Inunda toda la hatitación un olor a esencia cara; un regalo heróico del que cree compartir su vida.

Pero Beatriz no es feliz... sueña. Un sueño dulce que transfigura su rostro de mujer hermosa hasta hacerlo divino; el hombre que la ama la mira con dulzura mientras su rostro es iluminado por la luna y, se le figura una flor recibiendo el beso del rocio.

Beatriz sueña ahora agradablemente; así lo demuestra la suave paz de su frente, la celestial sonrisa de su boca, el rítmico y pausado alentar de su pecho y la languida quietud de los brazos, que se extienden desnudos sobre la blancura de las sábanas...
El hombre que esta a su lado, que la observa con tanta ternura y devoción, que no sabe de sus sueños y secretos más ocultos, que no sabe que en el fondo no le ama...la mira mientras duerme y le habla, le habla despacito, como el que narra un cuento para dormir niños:
- ¡Oh, si yo fuera poeta, cuántas cosas diría de estos brazos morenos!
De cuando en cuando, se agitan los labios de Beatriz, como las alas de una mariposa roja, como los pétalos de una rosa movidos por la brisa; y algo dicen que no se entiende, algo muy dulce, lenguaje de flores y panales de que gusta el hada de los buenos sueños.

¿Qué soñarás? ¿Quién pudiera alzar sus párpados sin despertala, como se alzan los de los muertos? Se dice este hombre; así tendría ocasión de contemplar como arden los ojos cuando el alma es infinitamente dichosa. Plácida noche de verano, prolonga cuanto puedas las horas de tu existencia; que dure el encanto, que tarde el alba... para que siga siendo feliz en su sueño conmigo.

Muy de mañana, ha abierto los ojos Beatriz y un gesto de contrariedad se ha pintado en su semblante al ver al hombre que ahora si, cerrado los ojos duerme a su lado.
- ¡Qué lástima - dice - despertar ahora cuando estaba en lo mejor, cuando ya era princesa de mi amado principe.
Lector, tú sabes como yo que, aunque pasados los años, todavía algunas pastoras sin saber que poseen el amor de un verdadero principe, sin castillo... sueñan y desean llegar a ser princesas, tú sabes como yo que algunas han pasado de "las tablas" al trono.
Pues bien, Beatriz, guapa, lista, ambiciosa... llego a dejar a este hombre que quería saber que soñaba para hacerla aún más feliz y muy pronto debutará, sino me ha engañado en un "escenario" de la "Corte"...
Quién sabe, lector, quién sabe...
Juan Lucas.

miércoles, febrero 21, 2007

Triste recuerdo.

Y quisiera encadenar mi pensamiento y en oscura mazmorras sepultarlo; pues vuela siempre hacia ti para mi tormento... y quisiera a mi cerebro sujetarlo, pues sigue enfermo de amor, y soñando en embeleso... aún te sigue diciendo... dame un beso.
Ansío hacerme ciego para borrar tu imagen de mis ojos... sembrar de sal mi corazón que es tierra, para que el marchito amor no renazca ni rebrote... destrozar la raíz que en él se encierra y darle tumba a mi carne rota.

Quedar sordo, para que mis oídos no escuchasen cuantos sonidos el ambiente agita... romper mis tímpanos en pedazos para que de este modo no volcasen a cada instante la clara fuente de tu voz... que imitan.

Quisiera concentrar aquí, en mi triste pensamiento, un sordo tronar que acallase cielos y tierra pues me van hablando de ti... y por doquiera te encuentro en espíritus y en lodos...

Quisiera aislarme de la vida... y quisiera por aislarme ser tronchado por el viento y ya marchito... quedar como lirio de mi jardín en el suelo yerto... tanta pena siento... tanto dolor me embarga... que por doler... ... me duele hasta el aliento.
¡¡¡Que me importa mi sangre... ni mis dolores... ni esta pobre existencia que ya vacila, si, al morir, se me antoja lluvia de flores...!!!

Y en la honda herida que has abierto... no rugen los rencores como chacales; escucha junto a ella cuando haya muerto y... oíras que te perdono todos los males que me hayas hecho.

Porque aunque al igual que lirio de jardín, se troncharon así mis ilusiones bellas, no puedo odiarte, no puedo... porque es blanca tu mano, suave, nieve y armiño... milagro de azucenas y mariposas...
El látigo que azota mi existencia... no tiene más aspereza... que la espina que esconden todas las rosas.

Juan Lucas.

Meme.

Fui invitada por María Inés a este juego que consiste en escribir las primeras cinco líneas de la página 123 del libro que estés leyendo y pasársela a 5 amigos de blog.

Yo se la paso a:

Un mar en calma.
Blue cat.
Ena López.
Cieloazzul.
Azul Caleidoscopio.

...¿Cómo quiere que ande? Toda anda bien, y aunque fuera mal, ¿cómo podría saberlo? Todo tiene aire de normalidad.
Y, sin embargo, me había inquietado la zozobra de Adelita cuando había vuelto de la llamada de teléfono, o más aún, cuando a la hora de comer habia vuelto a sonar, lo ha...
Estoy leyendo la canción de Dorotea. De Rosa Regás.

lunes, febrero 19, 2007

Escoria.

Aclaración a este amargo escrito que sigue a continuación:

Escribo y no se por qué escribo estas malas letras dictadas por el llanto, la pena y la tristeza, lo hago porque sino lo hiciera, estos pensamientos, estas palabras salidas de mi interno profundo, de mi alma morirán dentro de mío.

Me conocéis algunos y sabéis que a quien puedo le regalo una sonrisa, una ternura, una caricia... que lo único que odio es el engaño y la mentira pero... por activa uno y por pasiva el otro me las están haciendo pasar de todos los colores.
Mis cuitas tienen nombre, descripción, incluso, si me apuráis documento de identidad... Yo tan solo les voy a llamar pena y tristeza, no, no... ni pretendo, ni tan siquiera pienso con las letras que a continuación escribo, tratar que nadie tema por mi, que se preocupe, que piense:
¿Y este que tendrá ahora? Tan solo reniego del amor, odio al amor, maten al amor...
Se fue mi último tren... pero seguiré aguantado la cabeza con la mano, mirando no se hacia donde, pensando en mariposas, lunas y montañas nevadas... y diciéndome a mi mismo... la culpa no es de ella... ella no te engañó, aunque en la foto vieras... tan solo es tuya la culpa por amar a quien no debieras.
Ahora, perdido todo, tan solo aspiro a una casita que en la puerta diga:

"Una sonrisa, una caricia, que eso es cariño... y caricia a caricia... se llega a todo sitio".

Sin mas dilación paso al nudo de la narración.

Escoria

Perdón si, cuando empiezo esta triste
canción, no encuentro otro principio ni más introducción que un ¡¡ay!! desesperado que por los vientos vague y... una lágrima oculta que la tierra se trague.
La tierra... ¡¡cuántas otras tristes lágrimas tragó como la mía!!.
Sin duda, en sus entrañas, hay una laguna fría que reúne todo el llanto que vierten los mortales; es el líquido derramado de despechados amantes seducidos con promesas y mentiras vanas de falsas mujeres, que sin piedad alguna sacaron a golpe de piquetas las lágrimas para llenar esta laguna.
Para la ciencia, para el científicio, para el erúdito esta laguna es... tan solo agua. Llanto de corazones solitarios y destrozados será para el que ama, el que sufre... también para el poeta.
Y, pues como mi canto es triste y henchido de dolor, no tengo que deciros que hoy os hablaré de amor.

"Amor", dulce palabra; parece que fue hecha para entrar, como el éter, doquier se abre una brecha.

"Amor"!, dicen los astros; "Amor", responde el cielo.

En los aires lo buscan las aves con su vuelo, en los mares lo esconden las conchas nacaradas; en la tierra, los hombres... en los cuentos... las hadas.

"Amor", dice la sombra; "Amor", dice la luz; y
"Amor" gritan abriéndose los brazos de la cruz.

Mas !ay!

¿Si en el arcano del ancho firmamento es el aire más puro que un santo pensamiento y como él no hay nada porque él lo absorbe todo? ¿es justo que lo manche la tierra con su lodo?

Mas ¿qué tiene de extraño que haya en la tierra ingrata ...
QUIÉN VENDA AMOR POR COBRE SI A DIOS VENDIÓ POR PLATA?

Continuo es el mercado, hábil la vendedora; viste su amor de gala, lo perfuma, lo dora y, cortando las alas al angelillo bello, a la venta lo ofrece con un dogal al cuello.
¡¡Malditas las mujeres que venden sus hechizos, el brillo de sus ojos y el oro de sus rizos!!!
Pero no caiga entera la negra maldición hay también pecadoras que merecen perdón.
Porque en este torrente de hembras locas que van a llenar el abismo, ya perdido el decoro, si hay mujeres impuras que se venden por oro, hay mujeres santas y puras que cuando un amor ha muerto, germenes de otro amor incuba su ceniza hasta que, al fin, alguno nace que se eterniza.

Juan Lucas

viernes, febrero 16, 2007

A María Inés.

Cese un momento el oleaje del murmullo bullanguero y escuchad a un mensajero que va a cumplir su misión. Tal vez... mi lengua se ataje, pues es torpe a la vez que ruda; más, aunque lo que voy a narrar carezca de inspiración, quien habla es mi corazón... el de la elocuencia muda.

A María Inés

Versallesco jardín es esta dama que duerme las ondas de su playa en un sueño de esmeralda, entre las flores, donde reina la eterna primavera, mariposas y flores, verdes galas...

Es... un gran beso de pétalos y alas idílicas, es la paz de la pradera, gaita doliente, replicar de esquilas, dulce balar de bíblicos corderos; pastores que se miran placenteros, cielos azules, gentiles púpilas, sencilla, mansa y libre...

No representa a señor... ni le manda una corona, ni es de guerreros su hogar; su credencial es el del amor, la paz, la luz, la armonía, y, oculta en ese alma suya, en el más hondo rincón... es donde habita la bendición de todo el "Ave María".

¡¡¡Si vierais... si vierais, que cerca están el cielo y la tierra allí!!!


¡¡¡Si vierais que baladí es el oro y la riqueza comparada a la hermosura de su bendito lugar donde la brisa, al cruzar parece un labio que reza; donde impera la virtud y tiene un templo la calma, y luz de fe aspira el alma y el cuerpo bebe salud!!

¡¡¡Qué fuerte la juventud que pisa aquel santo suelo y qué profundo consuelo para los pechos cristianos sentirse todos hermanos mientras rezan su oración!!

¡¡¡Qué elevada es la creencia, traspasado aquel umbral, y qué noble el ideal y qué clara la conciencia!!

¡¡¡Cómo arraiga la evidencia en un Dios allende la altura y qué confensión tan dura la que ha de hacer el ateo cuando... después de escucharla debe diciendo salir:

"Señor, ya creo" ...pues las vivas acuarelas que en su templo comtemplé; son las luces de un pincel y un pintor... ¡¡¡el cristianismo!!!"

Alegres, con la alegría de nerviosos pajarillos, corretean los chiquillos a su alrededor; porque sobre sus cabezas, mitigando su tristeza y acallando su dolor, como escudo protector dulcemente se levanta la mano de María Inés... humilde, sencilla y llana, que muestra sin causar dolor el azote de la vida, y va repartiendo su vida y su dote con los que a sus brazos van, y, en su religioso afán no hay pobres a quien no dé, para sus almas, la fe, para sus cuerpos, el pan.

Oculta en el alma mía yo os traigo su bendición guardadla del corazón en los arcanos más fijos y legadla a vuestros hijos por herencia y por blasón.

Mi amada mentora, Circe la maga te llamo, mujer a quien me acerqué un día como quien va a confesar y lleno de amor tus manos me diste a besar....y yo llorando las besé ansioso, delirante y... como otra cosa no te puedo ofrecer por el favor recibido... con toda hulmidad te dejo, lo único que quizás.. quizás... nunca lo sabré, sepa hacer... alguna canción, un triste cuento o una historia de amor... para de esta manera agradecerte el que un día te acercarás y me dieses de beber.
Por mucho que pase el tiempo tu huella no se borrara de este alma que te adora.
Muchos besos, no de Juan Lucas, tú mejor que nadie sabes... y no se como... que soy el otro... el que descubriste un día cuando navegabas con tu nave y cansada de tanto dar amor... te paraste a descansar en esta mi casa para así con tus hermosas palabras animarme a seguir haciendo lo que más me gusta... escribir.

Gracias María Inés.

Juan Lucas.

jueves, febrero 15, 2007

¿Por qué?

Conocí hace tiempo a una hermosa mujer, que contaba y cuenta historias.
Historias reales o ficticias las llama ella. Yo, un día al escucharlas, al leerlas, quedé tan, pero tan impresionado que le comenté:

- Mi hermosa, niña, ¿son reales o ficticias tus historias?

- Juan Lucas, si es real o ficticio no se cual es la diferencia....hay muchisima gente que siente y sentirá algo similar.......por eso lo escribí.....la vida es dura....

Su comentario no terminaba ahí, seguía, más, tan solo tomé prestado parte de su frase, que son las que dejaron mi corazón "en carne viva" como ella llamó a su blog.

Hoy, de nuevo, he vuelto a verla, he vuelto a leer una de sus historias desgarradora, "dura como es la vida" según dice ella... y de nuevo, ha conseguido me quede mirándo su foto durante largo rato, pero esta vez, mientras la observaba, no me he limitado tan solo a mirar como he hecho otras veces; sino que al ver sus ojos y esa pena soberana que parece que la ahoga me he preguntado:
¿Por qué "historia" la tristeza, la melancolía se atreven a tocarte?

No, no se explicarlo, no se explicarme el porqué de tu dolor... pero después de estar largo rato mirándote y observandote pensé que lo mejor que podía hacer era escribirte, para así poder, en lo posible, si puedo claro está, mitigar tu dolor.

Porque, "mi dulce historia" , para explicarte tu dolor, creo que debes saber que en este mundo engañador todos tuvimos un amor que no supimos comprender.

¡Todos pisamos una flor! que con timidez asomaba por primera vez sus hojas a la hermosa primavera y... que apenada ni tan siquiera a ver la noche llegó.

Todos, mi "hermosa niña" vamos corriendo en un loco torbellino, sin vivir, con el ansia de conquistar "el vellocino" y ese resplandor de oro del que está compuesto nos deslumbra, nos encandila y tan ciegos nos deja su falso brillo, que despreciamos la belleza, la paz, la tranquilidad, el amor que tan cerca nuestro está y, que sin prestarle antención por su escaso brillo vamos dejando atrás, sin saber su verdadero valor, al borde del camino.

Todos regamos, niña hermosa, con nuestra frente sudorosa las arideces del erial para buscar aquella rosa que nos brindó nuestro rosal, para amarla tiernamente, para cuidarla... para adorarla, para sentir cada día el calor de su presencia... y, a veces, mi dulce niña, terminamos desengañados, tristes y doblamos la cerviz como guerreros derrotados, como "Quijotes vencidos".... que vuelven para quedarse en sus aldeas para siempre... pero de pronto, mi niña, ¡brotan amores sin raíz, sí, sí... y en nuestros pechos agotados vuelve a nacer la esperanza de que realmente somos amados, queridos... apreciados...!!


Por eso, historia, me pregunto:
¿Por qué es tu dolor?
¿Por qué hemos de verte, verter tu llanto sobre la tumba del amor?
¿Qué no supimos comprender?
¿Por qué así turbas tu calma?

Niña que, a solas rezando, te esfuerzas por olvidar... deja que crezca la flor que llevas dentro del alma ¡¡¡deja que vuele el amor!!!

Que ese fuego que palpita en tu seno virginal te incendie... no es un pecado el cariño... no lo esquives con dolor, ni airada le des guerra.

Ama... ama.... no cortes nunca la flor primera de tu vergel, deléitale en su color, en su perfume, en su miel.


Tal vez, dulce "historia", no comprendas lo que trato de decir, más para terminar quiero gritar fuerte, gritar alto, para así alejar de ti la tristeza y el dolor y, llevarlos lejos y que si puede mi voz... te sirva para saber:

¡¡¡ QUE EL AMOR ES UN ALA PARA VOLAR A LA GLORIA!!!

Este post surgió mientras leía una desgarradora y conmovedora historia de una hermosa mujer a la que deseo de todo corazón que venza todas sus tristezas, sus miedos... que por fin logre derribar esa muralla que le impide ser feliz... y disfrute de ese rayito de luna (su hija creo) que le llevará por los más altos caminos del amor y la dicha.

Juan Lucas.

miércoles, febrero 14, 2007

Cieloazzul.

Nobles damas y galantes caballeros. Escuchar a este juglar que osa llegar hasta vosotros modulando una canción para hablaros de un lugar donde reina "cieloazzul".


De un lugar, donde ese color lo impregna todo, de un lugar, al que para entrar tendrán que cerrar la vista por unos momentos a la mentira, al odio y la crueldad... pues es tal la claridad y hermosura que emana ese lugar que gobierna"cieloazzul" que tan solo los que aman la verdad, la amistad y la sinceridad allí pueden entrar.

Una vez conozcáis su "cieloazzul ", que concebido fue por una estrella y un copo de nieve, de ahí tan hermoso color, no desearán más madrugadas conocer; pues... con tal intensidad brilla este ser, que inquieta la paz de los demás astros que, celosos la escuchan pregonar los sones de sus dulces letras.

¿Qué no conocéis "cieloazzul"?
¿No?
Pues escuchen pues con atención como a mí se me apereció:


Mujer envuelta en un beso de Luna, que cubre sus carnes con algo tan simple como poesías.
Su pelo... lleva recogido de versos amantes, tiernos, arrogantes... llenos de erótismo, sensualidad, deseos de amantes... que hacen despertar amores dormidos... arrancando va penas mientras sonrie, sembrando placeres, provocando amores, deseos, pasiones...

Canta sin descanso sus bellas canciones... conmoviendo pechos, removiendo corazones, sondando las nubes, convirtiéndose en eco de mil corazones.
Y al oír su cántico de cada mañana... corro los caminos, beso los altares, pues su voz triunfante va aliviando penas, sembrado camino, plantando ternura...

¿Conocéis Cieloazzul?

Si... es ese hada de piel color de azucena que vive cantando y alegrando penas.

Juan Lucas.

martes, febrero 13, 2007

Besos Robados.

A mi bella amiga Ena López.

Érase una vez, en un país hermoso, que vivía una linda, blanca mariposa libando en las flores de los más hermosos y alegre jardines del lugar.
Érase también que había una niña, más hermosa que el mismísimo cielo, inocente y bella como un querubín.
La niña, al ver en su jardín tan linda mariposa le dijo:


- Linda mariposa, ¿me quieres llevar a tierras lejanas un mensaje de amor?
Yo no puedo volar, ni cruzar ríos, ni selvas... tú, mariposilla, que surcas los aires con tus blancas alas de nieve, lograrás cuando su sonrisa despliegue la aurora, que tenga mis letras de amor el ser que me adora...
¿quieres pues, mariposa, ser mi embajadora?

Dijóle así la mariposilla:

- No esperes, linda doncella, que tus cartas de amor lleve yo al lejano ausente que te adora fiel. Pues posé mi cuerpo por primera vez en el bello cáliz de tus labios rojos y, cautiva para siempre quiero quedarme en ellos, para poder durante toda mi vida seguir libando su miel.

- ¿Qué te has posado en mis labios? ¿Cómo te atreviste y no refrenaste tu afán? La miel de mis labios la tenía reservada para mi galán. Y tú, mariposa, debiste calmar esa sed insaciable en los jugos que pródigas dan gustosa millares de rosas que hay en mi jardín.

Así, turbando del sitio la paz silenciosa, seguían dialogando gentilmente una mariposa blanca y una niña bella e inocente como un querubín.

- Siendo mi destino vivir sobre flores, nunca vi en el mundo flor como tu boca y, hasta envidian tus ojos las claras estrellas, que en el terciopelo de la noche brillan - le respondió la mariposilla -.

- Calla mariposa loca, calla y lleva mi mensaje al lugar donde están mis amores.
Más... si por el precio de un beso me aceptas el mensaje cese ya tu anhelo; ven... y toma un beso de mis labios rojos y emprende enseguida tu rápido vuelo.

Y así, en el misterio del verde ramaje, al precio de un beso de unos labios rojos.... se acepta el mensaje.

Marcha triste la mariposa, soñando con el calor de aquel beso, que fue su afán, su anhelo y vuela celosa de que su miel guarde la niña para su galán.

Hoy, sobre los labios del galán que aguarda se posa aquel cáliz sagrado de los labios rojos... de sabor a miel.

Hoy, sobre la nieve de sus alas yertas queda la mariposa por besar el sitio donde, generosa, puso un casto beso la boca preciosa de la dulce dueña de sus pensamientos.

Ena, seguro que allá donde vives esa mariposa llevará, no lo dudes, por recibir ese beso de tus labios rojos, el mensaje de amor de ese galán que te aguarda.

Besos.

Juan Lucas.

lunes, febrero 12, 2007

Hoy me gustaría.



¿Quién quiere contar hoy un cuento a Juan Lucas?


Un cuento que le devuelva la alegría, la pasión, el deseo... Un cuento que le ayude a no pensar en ella...un cuento que le ayude a dormir durante unas horas ... pues lleva tanto... tanto que no duerme bien.


No, no. No hace falta que sea largo, con un cuento cortito, incluso infantil... de esos que se cuentan a los niños mientras se les arropa y se les da el beso de hasta mañana "amor mío"... se conforma.

Ni tan siquiera hace falta que lo terminen de narrar, bastaría tan solo con un pequeño trocito, le bastaría, con oír una voz cálida y suave que le llevase hasta unos brazos que le rodearan, hasta unos labios, que le diesen un beso de buenas noches.

Hoy me gustaría le contasen una historia a Juan Lucas, una anécdota, un... algo, lo que sea, para que cuando se acueste cuando la luna ya alta en el firmamento se retire, pueda soñar con la mujer que tanto amó... con unas palabras suaves, cálidas, femeninas que le devuelvan las ganas de volver a vivir... acepta cualquier género... cualquier género... cualquiera.

¿Quién se atreve? ¿Quién le ayuda?


Yo, os estaría muy, pero que muy agradecidos.

Juan Lucas.

sábado, febrero 10, 2007

La reina de las mariposas V

Quedaban tan solo unas horas para que terminase el día.
El sol, inexorablemente, seguía su camino por el cielo azul.
Y cuando este, inmeso y rojo, se ocultó tras el horizonte, la "reina" sintió como el frío de la muerte le invadía.

En un esfuerzo supremo, abrazando con sus gráciles y frágiles alas, ya casí rígidas, los arteciopelados y suaves pétalos de su flor y susurrándole con un hilo de voz su amor dijo:
- Siento como las fuerzas me abandonan totalmente, pero antes de desfallecer, debes saber, dijo la más bella de las mariposas, que aunque haya sido por "corto tiempo" te he querido tanto que, aunque nunca te lo hubiese dicho de seguir aquí contigo, renuncié mucho antes de saber que era "mariposa de un día" a llegar al "Ser brillante y dorado" con el que soñaba. Que después de haber sentido el roce de tu piel sobre la mía, renuncié a vivir mi propia vida.
Es tarde ya, para decirte esto, llegué a tu vida cuando me voy, pero antes de partir hermosa flor, quiero decirte que me he esforzado durante este tiempo que he estado contigo, en ser bella y ágil; no por afán de imitar o por envidiar a las otras mariposas jovenes que se posarán ahora en ti para llamar tu atención y así tomar tu dulce nectar y besar tus jovenes y arteciopelados pétalos que como "granadinas" se abrirán para recibir el beso de ellas, no, sino para estar más próxima a ti, para identificarme contigo...

- No sigas, descansa, te fatigas... contestó la flor, notando como la vida se le iba.

- Déjame seguir, te lo ruego, no quiero me recuerdes como una "mariposa" sin rumbo, sin tino... Siempre serás la tierna flor que me comprendió. Y aunque, sacrifiqué mis gustos y mi destino por ser la amante de un "Ser dorado y brillante", al final de mi existencia he sido recompensada con el mayor de los regalos ya que, la fortuna me ha permitido sentir aunque fuese por un breve instante, el calor de tus pétalos sobre mis alas, el dulce "primer nectar" que tan solo para mís labios preparaste, debes saber pues aunque te invada la tristeza que, he vivido el más grande amor de todas las épocas...y que puedo gritar orgullosa:
¡¡¡ He sido la amante de la flor más hermosa del jardín!!!

La flor, oyendo estas palabras, sentía como la sávia dejaba de correr por su cuerpo, como sus pétalos se iban ajando y su tallo verde y hermoso de antaño, tomaba el color marrón y rugoso de las flores en invierno.

La mariposa, sin saber que sus palabras herían de muerte a la pequeña flor, siguió diciendo:

- Mi felicidad ha estribado en contemplarte y en estar a tu lado, sólo siento que esto se acabe, ya que hubiéramos podido ser muy felices juntas las dos...
Gracias por haberme dejado compartir unas horas de tu vida, por haberme tolerado a tu lado.
Gracias y adiós amor mío, mi único y verdadero amor...

- Para que yo no te amara, le respondió la flor, me tendrían que quitar el sentido, y aún así, loco, en mis desvarios gritaría que te quiero... aunque eso supusiera mi muerte.

Aquellas palabras de su flor, hicieron arrancar una sonrisa; que por unos instante devolvió el color a la pálida y hermosa cara de la mariposita.
Con un último soplo de vida en su cuerpo con un hilo de voz, la "reina de las mariposas" mientras besaba a su amada flor... concluyó diciendo esto:
- SE FELIZ. Y en mi último suspiro, te pido el favor inmenso de que me olvides... tú seguirás en este hermoso jardín y cada primavera, verás volar a otras mariposas sobre tu cabeza... ámalas, quiérelas pero... no pienses en mí... no me compares nunca con ellas, te lo suplico, incluso en el mismo sueño de la muerte, tan largo, tan largo, tendría celos...
Recuérdame, piensa en mí tan solo como en tu pequeña enamorada de un día, de toda una vida, la mía.
Ese es mi único regalo de bodas... No lo olvides... Adiós.
Y dándole un beso postrero, murió acurrucada contra la delicada y tierna flor

Juan Lucas.

viernes, febrero 09, 2007

La reina de las mariposas IV

Rayaba el crepúsculo cuando la "la bella mariposita" empezó a despertar de su sueño.
Intentó desperezarse para abrir sus alas y... se notó rara.
Sus alas estaban entumecidas, no podía desplegarlas, y ella, la joven y bella mariposita de ayer, la que se burlaba de las prisas de la otras mariposas, la que se reía del placer de sentir un ala semejante que la rozara, que la acariciara... se sentió vieja y cansada.
¡¡Pero no!!! ¡¡No era posible ese pensamiento que la invadió, que estremeció su cuerpo con el solo hecho de imaginarlo!!! ¡¡¡Imposible gritó!! No había pasado aún ni un día desde que salió de la crisalida, la primavera no había hecho más que comenzar...
¡¡Quedaba tanto por ver, por vivir!!!
Imposible que hubiese envejecido,
debería ser que no durmió bien... pensó.
Mientra intentaba desplegar sus alas, vió como otras mariposas, se acercaban hasta ella y la miraban con cierta tristeza, con pena... compadeciéndola.
- ¿Qué ocurre? ¿Por qué mi miráis de esa manera? Preguntó la mariposita.
Una de las mariposas, al verla en aquel estado, sintió lástima de ella y acercándose le dijo:
- ¿Por qué te has parado? ¿Por qué no te has alimentado y seguido tu camino como las demás de tu especie...? ¿No sabes que eres mariposa de un solo día?
Al oír esto, nuestra mariposita empezó a llorar de forma desconsolada, pues nunca antes nadie le había dicho que ella, era mariposa de un solo día. Fue entonces, cuando comprendió el porque sus compañeras de hoja le insistían para que volará hacía el sol, para que no se detuviera. Tenía un solo día, un día para volar, para amar, para sentirse mariposa y ese, su único día, se hallaba pronto ya a acabarse y ella, la "bella" "la reina" no cumpliría con su destino de mariposa, moriría sin dejar sus huevos para que en la próxima primavera de nuevo, cientos de mariposas de un día, llenaran el cielo con su color, con sus aleteos, con sus colores, con sus deseos....

Le invadió la tristeza y el abandono. Ya no hacía ningún esfuerzo por levantarse, por luchar, pues solo el pensar que dentro de unas horas moriría, que dentro de unas horas dejaría de revoletear por el cielo, de jugar con otras mariposas, de... de... ... la hacía ni tan siquiera desear levantarse para ver aunque fuera por una última vez, al "brillante y dorado ser" que se encontraba más alla del seto.
El llanto de la "reina" hizo despertar a la flor que tanto la amaba, que tanto la quería y, que extrañada al verla llorar le preguntó:
- Mi linda y bella mariposa, ¿que te causó tan hondo penar? ¿Qué te hace derramar tan amargas lágrimas? ¿Acaso te molestaron algunos de mis pétalos o quizás no es lo sufientemente dulce el nectar que te ofrezco?
- No flor, respondió la mariposita, lloro porque pronto desapareceré sin llegar ni tan siquiera a saber lo que es el verdadero amor, el abrazo de unas alas sobre mi cuerpo.
La flor, sintió como algo se le rompía por dentro al oírla hablar así. Y comprendiendo lo que le ocurriría antes de la salida del sol a su amada, a su tierna y delicada "reina" no quiso dejarla irse de su lado, de que abandonase esta vida, sin que de verdad sintiera antes el abrazo de un verdadero enamorado.

Así pues, envolviéndola en sus blancos y arteciopelados pétalos, la besó, con tanta ternura, con tanta fuerza y fragilidad a la vez, que la mariposita creyó por un momento que era el mismísimo "Dios" quien la besaba antes de partir.
Y mientras la arropaba para que no sintiera frío le decía:

- Mi reina, tú sacrificio ha valido la pena, no ha sido en vano. En la vida de una mariposa no es frecuente que se crucen los objetos "brillantes y dorados", tú en cambio eres afortunada, puedes dar gracias por ello. Pues has logrado ver al ser mas bello de la naturaleza, has visto su destellos, sus galanteos... e incluso la sensación de ser abrazada y deseada.
- No, dijo la mariposa. Ya no vale más la pena engañarse, pues ahora que me voy he descubierto en ti, lo que ciegamente buscaba en ese "ser dorado".
Cuan equivocada estaba, aunque tarde ahora descubro lo que es el amor. Lo que he sentido hacia ese ser no ha sido amor, tan solo atracción, deseo... Ha sido como una poesía, que aunque hermosa, no sirve para nada....

Hasta aquí me dejó escrito hoy Juan Lucas, no quiso seguir con su historia y eso que le insistí la terminara.
Se levantó de su silla, miró el mar que desde su terraza ve todos los días y me dijo:
- Vuelve mañana amigo mío. Dentro de poco saldrá la luna y quiero me cuente como está ella, como se sintió cuando esta noche rozó con sus plateados rayos su piel, su cara, sus labios.... que me cuente por favor para poder morir feliz igual que la mariposita.

Juan Lucas.

jueves, febrero 08, 2007

La reina de las mariposas III

De nuevo se retrasó Juan Lucas.
Al leer hoy su cuento antes de escribírselo a este papel "virtual" he comprendido el porqué de su retraso... pues este, no es más que un retrato de su actual estado de ánimo... la tristeza y la melancolía le embargan, le tienen atenazado con tal fuerza que sus escritos, que cada vez se alarga más y más en escribir, no son más que lamentos desesperados de un alma que se siente torturada por un sueño, por una quimera... de la cual deseo ardientemente despierte.

LA REINA DE LA MARIPOSAS III

En aquella hermosa y delicada cuna que con todo cariño, esmero y delicadeza preparó la pequeña flor de aquel jardín primaveral, la mariposita se sentía arropada, acariciada, mimada... hasta el punto que sin saber que era escuchada por la tímida y dulce flor, decía en voz alta:
- Mi amado y extraño ser, cuanto te quiero y cuan grande ha sido mi suerte al mirar hacia tierra y encontrarte en mi camino.... tanto te quiero y, tanta será mi entrega, mi adoración... que al sentirte estrechado entre mis alas, serás siempre mariposa, y siendo mariposa nunca ya me abandonarás.
Con este pensamiento, "la reina" cerró sus ojos y quedó dormida.
La flor, la bella y tierna flor de petalós blancos, brillantes y dorados, que al igual que la mariposita no hacia aún ni tan solo un día que había brotado de la tierra, que había nacido a la vida, al aire, al cielo azul de primavera, empezó a llorar... con tanta pena, con tanto dolor, que hasta el cálido "Viento del Sur" que pasaba por allí, se mezcló con el rocío de la noche para convertirse en brisa fresca y agradable y consorla de este modo a la pequeña flor.

- No llores hermosa flor, tus lágrimas harán palidecer a la misma luna, calla pues, duerme, mientras te traigo canciones de países lejanos, dijo el "Viento del Sur".
- No puedo dormir, viento del sur, ya nunca más podré dormir, pues una vez sentido sobré mí sus dulces aleteos, su extrema belleza, ya nunca podré olvidar las sensaciones y placeres que ha dejado en mi ser.
- ¿Pero no estás contenta de haberle dado tu primer néctar, el más dulce y rico néctar que en tu vida puedas elaborar?
La pequeña "rosa" calló, mientra inclinaba su cabeza ruborizada.
- ¿Callas? mucho mejor, dijo el viento del sur. Así me demuestras cual discreta y sábia eres. Y ella, mañana al despertar, sabrá de tu inteligencia... y te amará más por ese silencio que has guardado que si le hubieras gritado a viva voz tus deseos, tus sentimientos. Ese silencio tuyo me indica que tus sentimientos son elevados y profundos... y no necios y vacíos como esos otros seres que hablan demasiado.
- Pero... Viento del Sur, ella frívola, coqueta, se enamoró del objeto dorado y brillante que está más allá del seto. Yo solo seré en su vida flor que sirvió de reposo, de descanso, mientras emprendía camino hacía nuevos horizontes.
- Mi hermosa flor, los horizontes son metas que nunca se alcanzan, tú en cambio, estás agarrada a tierra a través de una pequeña raíz, que con el paso del tiempo se hará maciza y sólida hundiéndose en la tierra para ser eterna y, de este modo conocerás el paso de los años, convirtiéndote no en enemigo de este, al que tratan de combatir con mil y una vanalidades que no le pueden engañar otros seres, sino en amiga del "Tiempo", sin saber jamás lo que es la muerte y la desaparicion... pues de ti nacerán nuevos brotes cada primavera que abrirán igual que tú su cuerpo a otras mariposas. No te sienta triste pues...
La flor le respondió:
- Si yo fuese capaz de conquistarla como conquista la brisa, el sol, un rosario de auroras... renunciaría a todo eso que me dices por llegar a poseerla.... si yo fuese capaz de encender su sonrisa como se enciende el mar en huracán de olas, y volar prendida a su costado, sin raíz, sin brotes... me quedaría. Si como racimos de nubes sus alas me acariciaran, bordaría un suspiro de voces en su alma....
No sabes cuánto la amo, y cuanto deploro no ser como ella, cuanto deseo, dejar de ser raíz para volar juntos, y volando juntas esparcer en armónicos y nítidos acordes un diluvio de sueños que prendan la ternura.
!!Ay Viento!!! ... Como puedo vivir sin amarle...como puedo...vivir sin que me ame...
- Cierra los ojos hermosa flor, pues cae la noche, ... la noche cae y su manto cargado de estrellas nos envuelve .. nos adormecemos, la noche cae... soñemos, hasta la llegada del nuevo día.

Juan Lucas.

lunes, febrero 05, 2007

La reina de las mariposas II

Lo presentía desde el sábado pasado, último día que estuve con Juan Lucas.
Sabía que no me entregaría como me dijo la otra parte del cuento "La reina de las mariposas" ayer domingo... Pues al dejarle, como dije en la coletilla que agregué al final de esta nueva historia que empezó a contarme, lo noté más cansado y mas hundido que nunca... el amor de esa joven que conoció, hace ya algún tiempo, le está poco a poco arrebatando la alegría de vivir. Sus prolongadas ausencias, sus desdenes, sus desvarios le están envolviendo, atrapando en una red de la que le va a ser díficil salir bien parado... esperemos que el tiempo y la distancia logren curar su alma.
Por esto, esta tarde al no tener noticias suyas ni en mi correo ni en mi buzón de voz, decidí ir hasta su casa. Una vez allí y tras hacer sonar varias veces el timbre, por fin Juan Lucas abrió la puerta, no dijo nada, tan solo balbuceó un "buenas tardes" y me entregó este relato que pongo a continuación... espero que mañana me llamé para ver si así da fin a esta historia.

LA REINA DE LAS MARIPOSAS II

La bella mariposa lo ignoraba todo del mundo y de la vida y, careciendo de experiencia iba llamando la atención allá por donde pasaba, provocando así, la admiración y el deseo de los que la veían revoletear alegramente sobre ellos.
Algunos seres, al verla tan bella ni tan siquiera se atrevían a dirigirle la palabra por temor a ser rechazados, otros, en cambio, al ver su alegre y continuo aleteo deseaban con toda sus ansias poderla tener para ellos solos durante todo una vida.
Nuestra mariposa, ajena a estos sentimientos que provocaba, seguía su camino por entre las flores, el cielo azul, el sol, la brisa del aire y el galanteo de otras mariposas.
Un día, mientras volaba con la elegancia y la belleza que la hacia ser la "diosa", la "reina", se le ocurrió durante un momento dirigir su vista hacia tierra, hacía un seto de flores. Su pequeño y alocado corazón de joven mariposita, pareció pararse, su cuerpo tembló y un sentimiento hasta ahora desconocido para ella le hizo pararse un momento en su vuelo.
A los pies de un seto de flores un extraño objeto la cautivó. Un objeto que llamó su atención como nada hasta entonces en su corta vida lo había hecho, un objeto blanco y brillante cuyo cuerpo era recorrido por unas vetas oscuras y cuyos bordes, que eran de metal, lucían como el oro. Al verlo, nuestra "reina" la más bella de las mariposas pensó:
- El hado no ha querido que siguiese mi camino sin conocer la verdadera belleza, el verdadero amor y ha hecho posible este encuentro, pues si hubiera elevado el vuelo en línea recta hacia el firmamento como hacen las demás, sólo hubiese encontrado el sol y a compañeros de mi misma especie, nunca hubiera sabido que existía algo tan maravilloso, tan bello y, habría muerto ignorándolo.
La mariposa, posada sobre la hoja de una tierna flor que rendida ante su belleza abría sus pétalos para ofrecer a la "reina" lo mejor de su nectar, no prestaba atención a nada más, ni tan siquiera a otras tantas mariposas, bellas, únicas, que volando sobre su cabeza la llamaban a voces y le preguntaban si se encontraba enferma.
Ante dichas preguntas "la mas bella de las mariposas" no respondía, lo cual hacía que las demás se encogieran de alas y cuchichearan entre sí que aquella boba estaba loca:
-Desprecia el sol por contemplar ese ser brillante e inutil, permanece sentada en esa flor en vez de volar -comentaron-. Debe de haber nacido cansada.
No voy a seguir mi camino, no quiero seguir buscando lo que no voy a encontrar nunca, - pensaba la mariposita - pues estoy convencida de que no puede haber nada más bello en este universo que el ser que brilla bajo aquel seto llamando mi atención, no hay flores, ni colores, ni olores, ni sabores que se le asemejen o se le puedan asemejar. Mi amado ser, cuanto te quiero y que grande ha sido mi suerte al encontrarte en mi camino.

Y, contemplando a aquel aún lejano ser, le sorprendió la noche.
La flor, le ofreció refugio envolviéndola con sus pétalos para que el rocío de la noche no mojara tan preciosas alas, ni el frío amanecer la pudiera dañar. Mientras cerraba sus ojos rendida por el sueño "la reina" pensaba:
- Cuando llegue hasta él, dormiremos juntos. Teniendo como techo un cielo de estrellas, por sábanas, el aire, que se parará para besar nuestros cuerpos blancos con manchas oscuras, envolviendones en mil olores y sabores; y como alimento, las flores, que nos rodearán y agacharán para poder besar nuestras escamas suaves, doradas, deslumbrantes... que afortunada soy. Desde ahora y para siempre, mis labios, mi cuerpo, todo yo tan solo vivirán ya para sentir el roce de su piel.
Pensando esto se posó sobre la tierna flor y, para darle las gracias por su geronocidad hacía con ella la acarició con sus blancas y suaves alas provocando en esta flor un cúmulo de placeres tan intensos, que culminó con un estallido de olores y placeres que durante toda la noche impregno el lugar donde dormía nuestra "reina" esperando con ansías el nuevo día.
Juan Lucas.

sábado, febrero 03, 2007

La reina de las mariposas.

Ocurrió cierta vez, en un hermoso árbol de un jardín que una crisálida esperaba durmiendo en un pacífico sueño la hora de su despertar.
Hacía tanto tiempo que dormía, tanto, que lo único que deseaba era poder salir de allí, para olvidar aquel tiempo en que tan solo fue una fea y terrible oruga... deseaba con tantas ganas convertirse en mariposa para de este modo transformar su cuerpo deforme y repelente en aquel otro esbelto y bello que tenían otros animales, que lo único que hizo durante toda su vida de oruga fue comer y comer, con el ansia de poder así crecer más rápidamente y alcanzar cuanto antes su sueño de convertirse en "reina de la mariposas", en la más bella, en la más admirada y deseada; nunca por eso se fijó por tanto en otras orugas, nunca aceptó invitaciones de sus compañeras de hojas para jugar, nunca llegó a conocer el amor, ¡vaya perdida de tiempo! pensando tan solo en este día que ya cerca estaba.
Pensaba dentro de su confortable y cálido capullo de seda que ahora la envolvía y la protegía del frío y de las miradas de curiosos, que todo eso iba a ocurrir cuando desplegara temblorosa, sus magníficas y multicolores alas bajo el radiante cielo de un mes de abril o mayo.
Fueron pasando los días, y nuestra mariposa tan sólo pensaba en cuanto llegaría la hora de convertirse en esa belleza de colores que atraería no solo la admiración de sus semejantes, sino también en que sería la envidia, el deseo de cualquier otro ser que la contemplara volando de flor en flor, iluminada por un rayo de sol que resaltará sus colores.
Por fín, una mañana de un "13 de mayo", se rompió la crisálida y salió la mariposa:

¡¡¡Dios que belleza!!! ¡¡Qué hermosura!!! Era en verdad la reina de las mariposas... sus alas, sus alas eran totalmente blancas apenas decoradas con unos cuantos y fantásticos lunares que daban un grado de elegancia supremo a su cuerpo, cuerpo que tan solo cubrían unas escamitas verdosas y purpúreas, tornasoladas y plateadas.

La mariposa se miró, elevó sus antenas hacia el cielo azul de primavera y parpadeó. Había nacido a una nueva vida, había dejado atrás ese mundo de oruga, nunca más volvería a ser un feo y asustado animal que se tenía que esconder de la vista de otros seres bellos, al contrarió, ahora serían ellos los que se tendrían que ocultar cuando la vieran volar majestuosamente por el ancho firmamento que la aguardaba, que la esperaba impaciente.
Miró hacía abajo antes de emprender el vuelo y vió un jardín lleno de flores. Era el paraiso, nunca antes había visto el color de las flores, oído el sonido del viento sobre su cuerpo, la caricía de un rayo de sol sobre su cuerpo como lo sentía ahora y, pensando que conocería otros "paraisos" muchos mejores que aquel que le había visto crecer, le lanzó una última y feliz mirada y abriendo sus blancas y hermosas alas se puso a revoletear mansamente en el plácido escenerario de su sueño.
Cortés y gentílmente, nuestra mariposa, convertida ya en "mujer" bajó a despedirse de aquel lugar que la había visto nacer. Miró el huerto que se extendía al otro lado del jardín y del que nunca supo nada hasta hoy, donde al igual que antes ella, observó como había otras orugas que no hacían más que comer.
- ¡¡Qué envidiosas, se dijo, quieren ser como yo!!!. ¡¡Ilusas!! Nunca lo lograrán, nunca podrán tener la belleza, la elegancia, que desprende mi presencia, por mucho que coman y coman.
Así pues, sin pararse a saludarlas, empezó a volar de flor en flor, para que así estas contemplará cual bella y perfecta era. Y mientras volaba, hacia lo desconocido se decía:
- Mirad, mirad como me contemplan las estrellas, la luna, el sol, las nubes del cielo, las olas del mar... que maravilloso es ser "La reina de las mariposas", y coqueta sin volver ni por un momento su linda cabecita para atrás salió de aquel jardín para empreder su primer vuelo en un mundo donde ahora ella sería la mas bella entre las bellas...

De nuevo me empezó a dictar uno de sus cuentos Juan Lucas, espero sea breve y lo termine en un par de días. La verdad es que últimamente está más desanimado y con menos ganas que nunca, tanto que... me preocupa la extrema delgadez en que está convirtendo su atormentando cuerpo y su cada vez menos interés por todo lo que le rodea... quizás sea tan solo imaginaciones mías, eso quiero creer con todas mis ganas, pues en este tiempo que llevo con él , he llegado a tomarle verdadero cariño por este hombre que de seguro guarda un gran secreto en su alma.
Hasta mañana pues, si Juan Lucas me llama claro.

Juan Lucas.

viernes, febrero 02, 2007

Chica Solitaria.

No lo conté ¿verdad? No, creo que no, aunque esta es una historia más. Historia cotidiana, normal, aburrida... de las que nos encontramos en cualquier rincón de nuestras ciudades, de nuestros pueblos. En fin, la historia de esa chica que sabemos y conocemos todos, aunque con nuestros silencios solemos enterrarla en lo más profundo de nuestras conciencia.
Vivencias de una chica solitaria, de un alma en pena, duras, crueles que ni nuestros oídos quieren oír, ni nuestros ojos ver.
¿Qué que edad tiene? La edad que pueda tener una flor cuando temorosa y tímida abré sus primeros pétalos saliendo así de la semilla que durante largo tiempo la estuvo cobijando, protegiendo de todo mal; la de una estrella que hasta hoy no vimos brillar en nuestro cielo y cuya luz es tan, pero tan intesa que llama la atención por lo hermosa y nueva... la edad de empezar a vivir.
Si, amigos. La edad de empezar a vivir, creo que con eso ya pueden imaginar, calcular cual es su edad. Pero, esa chica, la "solitaria" como la llaman en su barrio, en su calle... se diferencia del resto de las demás chicas.
Sí, se diferencia en que siempre que la vemos, siempre que la contemplamos la vemos sola, sola al igual que pueda estarlo un "muelle" al amanecer, sola como ayer, sola como hoy.
La gente, esa gente que la rodea que ríe , que murmuran, que la ven pasar, nunca se han parado a preguntarle el porqué de esa tristeza en su corazón, porque sigue con su soledad...
Y así, ella, cabizbaja sigue con su soledad que parece ser su destino, y un día más acude del trabajo a su casa y de su casa al trabajo y así... pasan los días, los meses... cada día lo mismo.
Cuando llega un domingo, quedá triste y pensativa y, desde su ventana ve partir a los demás hacia los lugares de copas, de diversión, mientras ella, una vez más se encierra en las sombras de su alcoba y ve los minutos pasar. Se levanta y se mira al espejo, ese espejo que para ella siempre dice la "verdad" y contemplándose busca su sonrisa, la sonrisa que ve en los demás y que en su rostro nunca se quiso parar, busca esa belleza que cree que no tiene y que la hace dudar de que pueda un día amar. Y cuando llega la noche, cansada, triste, solitaria, sin amigos se vuelve a preguntar porqué su vida es silencio, porqué no es como las demás y en el viento creerá escuchar el rumor de un te quiero...

¿Llegará un momento en que no lamentes tu destino, Chica Solitaria?
Estoy seguro que sí, que cruzarás esa frontera que te mantiene en ese rincón del cual no quieres salir, de esa alcoba donde lentamente ves pasar los minutos, de ese espejo que te refleja una imagen distorsionada de ti y ahogarás tu llanto, curarás tu herida, tu desengaño... y ante tu puerta el amor llamará, el amor al cual no le importará la imagen que ves reflejada en tu espejo, ese amor que ahora crees que tan solo es un rumor, un quejido del viento que golpea tu ventana.
Esta historia ocurre cada día, cuando alguna "chica solitaria" encerrada en su habitación piensa:

- Debo perder 7 kilos en una semana.
Juan Lucas.

jueves, febrero 01, 2007

Veinte años de estar juntos.

Hoy, de nuevo, al regresar a casa he visto a Juanito y, me he atrevido a hablarle.
He vencido esa timidez que a veces hace me convierta en invisible ante los demás por miedo a que pueda meter la pata , a hacer el ridículo y le he saludado.
Él, cordial, me ha devuelto el saludo; pues me conoce de habernos encontrados varias veces en la misma cafetería, él escribiendo sus cartas, esas notas para el libro que le hará famoso y le hará emprender una nueva vida, yo como siempre pensando en quien no debo, haciéndome a la idea de que las palabras que me dice cada vez que vuelve de sus largas ausencias, son verdad, son creibles... para luego estrellarme contra un muro de soledad, de desesperación, de esperas delante de un café. En definitiva los dos esperando un imposible...
Hemos comenzando a hablar y le he preguntado el motivo, el porque de su tristeza, el porque no emprende ese viaje en busca de su sueño, de su esperanza, de esa nueva vida a la que aspira y desea. Por toda respuesta he obtenido unos versos, unos versos que Juanito me ha escrito en un papel tipo cuartilla, como él le llama, conocidos en "argot de oficina" como papel A3, que usa para escribir esas notas y esas cartas que nunca envia.
Me ha dicho antes de darmela:
- Tú eres el que le escribes lo que te dice Juan Lucas ¿verdad?
He quedado, imaginen, como un tempano; y no por el frío actual que tenemos, sino porque no puedo entender como ha podido averiguarlo.
- Sí, he contestado balbuceando...
- No, no te extrañe que lo sepa... te he visto varias veces acudir a su casa, hemos coincidido al bajar o al subir las escaleras, he visto tus miradas hacía mí... y he imaginado que eras tú el que escribía... en vez de él.
Y también sé que te preguntas el porque de mi carácter, de mi forma de ser, por eso te escribo en este papel las letras de una canción que escuché cuando era joven, y que parecen haber marcado mi existencia. No las leas hasta que llegues a casa... así quizás sepas el porque de mi extraña actitud. Ahora tomemos este café antes de volver de nuevo a la realidad.
Luego, dándome la mano y con un lánguido hasta otro día se ha marchado.
Al llegar a casa he abierto esa nota, ese papel y esto es lo que he encontrado:


Veinte años de estar juntos... esta tarde se han cumplido
para ti, flores, perfumes, para mí... algunos libros.
No te he dicho grandes cosas porque.. porque no me habrían salido
ya sabes, cosas de viejos... requemor de no haber sido.

Hace tiempo que intentamos... abonar nuestro destino,
tú... tú bajabas la persiana yo... apuraba mi último vino.

Hoy, en esta noche fría... casi como ignorando el sabor de soledad compartida,
quise hacerte una canción para cantarla
despacito... como se duerme a los niños...
y... y ya ves, solo palabras sobre notas me han salido,
que al igual que tú y que yo...
ni se estorban... ni se importan, se soportan amistosas,
más.... más no son.. no son una canción.

¡¡¡Que helada que está esta casa!!!
Será... será, que está cerca el río o... o es que entramos en invierno y están
están llegando los fríos.
Paxti Andión.

Después de leer esto, yo también he apurado mi último vino, pues al mirarme en el espejo he visto reflejada en mí la cara de Juanito...
Suerte Juanito.

Juan Lucas.