miércoles, enero 31, 2007

Si las flores hablaran.

Hace tanto que preciso hablar de mí, de esa tristeza que llevo y no puedo esconder.
He escrito muchas cartas y, y... nada pasó, nada cambio en mi vida. Mis recados, mis letras, mis historias de amor no conmovieron, no llegaron a ser mas que letras sueltas, nunca llegaron a formar parte de una canción que pudiera con ella alegrar a aquellos que la oyeran, que la leyeran... aunque traté por todos los medios de formar con ellas una bella melodia de ternura y de pasión.
Hoy, mientras paseaba por el mercado he comprado flores tan solo con la esperanza de que cuando las reciban piensen en lo bueno que sería que está transmitieran ideas, pensamientos, sentimientos... me gustaría tanto que las flores pudieran hablar, que pudieran decir todo lo que quizás debido a mi torpeza para expresarme, para hablar, no pude comunicar, expresar, hacer ver a cuantos leyeron mis cartas, o por conocerme pudieron comprobar en mis hechos, en mis actos.

Como desearía que cuando llegasen a casa después de esa aventura que emprendemos cada día en nuestros trabajos, en nuestras casas, en nuestros viajes... no vean tan solo un ramo más de flores:

"Flores de otro admirador, de otro enamorado, flores de amigos... flores que no dicen nada".

Porque estas flores que envio si se fijan bien, si se detienen un momento en estrecharlas contra sus pechos, en acercárselas a sus labios para sentir sus diversos perfúmenes, os dirán, os gritarán:

Gracias... a todos, sin distinción, gracias por la paciencia, por la comprensión, por el "amor", por la ternura... y, si posan sus ojos no con desdén, sino con pasión, con calor, sin desprecio por ser yo el que las envia, en las rosas, estás habarán y dirán con dulce voz... cuanto os voy a amar a pesar de los muchos errores y descalabros que cometa y pueda recibir.

Las flores llevarán mi recado, mucho mejor que mis palabras esas que tantas veces dije y que nunca logré llegaran a su destino, a un buen puerto.

Si las flores pudieran hablar no solo llevarían mi recado, llevarían los recados de todos los que tienen sentimientos, ternura y amor para compartir... al menos eso pienso y deseo...

¿Cuántos tendrían en el mundo más suerte que yo....si el milagro ocurriera y las flores hablaran? ¿Si estas despertaran en todos los que aman, en los que se encuentran separados en la distancia, en los ausentes... con sus gritos, con sus palabras de amor, esos sentimientos y placeres, que debido a odios, rencillas y otros que no me viene a bien recordar, hemos sepultado en lo más hondo del alma? ¿Si lograran despertar ese amor, esa humanidad... que perdimos en el camino de nuestras vidas hace algún tiempo y que nos hizo feliz?

Juan Lucas.

martes, enero 30, 2007

Carta abierta a Noa.

Tampoco estaba previsto este post, al igual que el de ayer, más sería de persona ruín, cobarde y rastrera el no publicarlo, y de este modo pedir perdón publicamente a una gran mujer y mejor bloggera, si me permite dicho comentario sobre ella, la señorita o señora Noa... y a la cual, sin ninguna intención de hacerle daño ni a ella ni a su página, puedo jurarlo si así hace falta, hice referencia ayer causándole una inquietud y desasosiego que no se merece.
¿Culpable? Puede.
¿Pero que habriáis hecho en mi caso... callar o al igual que hice yo, quizás equivocadamente anunciar lo que me ocurrió?
En general tiendo a no escribir sobre asuntos como el de ayer; en parte porque no tengo la información suficiente para hablar del tema y en parte porque me enoja, como lo estoy hoy, el haber causado mal por tratar de hacer bien y provocar esta avalancha de comentarios que de seguro lo único que ha conseguido es perjudicar a este mundo de la blogsfera al que tanto respeto.
Hoy volveré a hacer la excepción, y de nuevo voy a escribir sobre este tema del que nada entiendo y del cual quiero olvidarme mientras antes mejor, por el motivo que ya he expuesto más arriba.
Realmente, y creo no descubrir nada con esto, todos sabemos de lo que postee ayer, la creación de virus y troyanos por parte de ciertos individuos para hacerse con el control de nuestros ordenadores es una realidad y yo, al ver como me saltaba el antivirús y el problema que me causo, movido quizás más por la rabia que por la razón, me creí en la obligación de poner en conocimiento de esta comunidad lo ocurrido, no pensé ni por un momento en ponerme en contacto con Noa, pues no recordaba como había llegado hasta su página, voy saltando de blogs en blogs porque de todos aprendo y saco algo bueno, juro que si lo hubiese sabido lo habría hecho antes de nada y así se hubiese evitado todo el mal que le pueda estar causando.
Hoy, al ver su comentario en mi post, que con toda razón y justicia me envía, he vuelto a visitar su "casa" para dejarla un comentario, un tienes razón. Al llegar a dicha casa, veo y no descubro nada nuevo a todos la que la conocéis (yo aún no tengo esa suerte y creo que después de lo ocurrido lo tengo super-díficil) que posee un gran valor y demuestra una especial dedicación a lo que hace , y por eso no me perdonaría nunca el haber podido latismarle y no me duelen prendas el pedirle cuantas veces haga falta disculpas sí así logro reparar en parte la metedura de pata de ayer.
No es cuestión de alargar esto más de lo debido, ya que a parte de no hacer bien a nadie, volvería a caer una y otra vez en lo mismo, a pedir una y otra vez disculpas y quizas a arañar de nuevo una herida abierta sin querer que lo mejor es olvidar y dejarla cicatrizar para siempre.
Termino pues Noa diciéndote que si actué como niño ayer, recibas hoy disculpas de un adulto que de verdad, aunque no me creas, quedó con cara de incredulidad, al igual que tú, ante todo lo ocurrido.
Hay ocasiones en que se cometen errores y a veces no errores sino bultos y eso me ocurrió a mí...
Juan Lucas.

lunes, enero 29, 2007

No merecen ese nombre.

Este post no estaba previsto, pues como ya dije en otro de no hace mucho no tengo ninguna intención en darme publicidad, ni opto a ganar ningún premio, ni dineros con lo que hago en esta mi página. Debo decir sí, que gracias a ella he conocido a gente maravillosas a las que ya mencione anteriormente y a las que siempre tendré entre "grandes y excelentes", entre mis amigas y amigos incondicionales... ellas, más otras que voy descubriendo gracias a ellas (valga la renundancia) por el favor que me hacen en tenerme entre sus amistades.
Debo confesar que soy totalmente nuevo en esto de los blogs, que aunque sabía de su existencia desde hacia mucho y los seguía, hasta hace cuestión de poco tiempo no entre a formar parte de este mundo tan maravilloso, bonito y atrayente que forman los bloggers y al cual rindo mis mas sincero homenaje.
Pero me sabe mal ver, comprobar, observar, y por ello quiero denunciar en este escrito, como hay gente que todavía utilizan un blog esperando ganar lo que no tienen en su vida real, ¿ a quién engañan??? aprovechando la buena voluntad de la gente, de los que tratamos de expresar nuestras ideas en este medio. - aún no muy controlado por los poderes fácticos-, unas veces mejor, otras peor, pero siempre con la mejor de las intenciones.
No hablo ya de copiar, plagiar o simplemente aparentar ser el mejor, el único... todos o casí todos hemos plagiado alguna vez -utilizando las palabras del gran "maestro" y hombre Jesús de Nazaret diré:

"El que esté libre de pecados que tire la primera piedra".

No, no me refería a eso, sino a los bloggers, si así se les puede llamar no les doy yo este nombre pues deshonran con su presencia a todos los demas miembros de esta hermosa comunidad, que utilizando la técnica del despite y de la ingenieria social no ponen límites éticos a sus personas y aprovechándose de la buena voluntad de la gente, como dije anteriormente, aprovechan cualquier elemento para tratar de destruir lo que con tantas ilusiones hacemos otros, mediante la inclusión en sus páginas de virus, troyanos o como se les llame.

Virus totalmente inocuos para las personas como todos sabemos, pero no así para nuestra paciencia ni para nuestro ordenador. Aprovechan estos individuos, la curiosidad de los usuarios para postear con temas candente de actualidad o cualquier otra artimaña como diversos links, para así descargar su maldad sobre los que incautamente entramos esperando quizás nada más que una nueva visión de un problema que nos acusia en ese momento, instanlan troyanos que permite el control del ordenador infectado por parte de este individuo provocando la apertura de los enlaces o de puertos... provocando como todos sabemos el control de nuestro ordenador por ellos.
No solo juegan con la curisiodad de los que entramos a leer sus páginas, utilizando un medio que prolifera cada vez más por toda la red como son los Blogs o Bitácoras están acabando bajo mi punto de vista con uno de los pocos medios de los que aún gozamos para poder expresarno con libertad.

Os animo desde aquí a escribir las URL de todos aquellos blogs que utilicen dicha técnica del despite o ingeniería social para de este modo, podamos seguir durante tiempo hablando libremente, sin miedos... sin censuras y sin tapujos.

Yo daré el primer paso escribiendo una que me hizo formatear mi ordenador con el troyano que utiliza... a lo mejor, quiero seguir creyendo en el ser humano, él o ella ni sabe que tiene tal programa en su blogs
Esto detectó mi antivirus

detectado: programa troyano Trojan-Downloader.JS.Small.au URL: precidida de las w dobles sigue así: dothomesearch.info/search.php?

Pido perdón a este creador o creadora de blogs, si no fue él, el que introdujo el troyano, sino que como dije antes fue introducido por algún otro individuo. Si así fue, si cometí un error en tus manos está el solucionarlo, elimando dicho programa de tu blogs.

Gracias a todos los que habéis seguido aquí con paciencia y perdonadme, pero creo mi obligación hacia esta comunidad el haber escrito este post.

Juan Lucas.

domingo, enero 28, 2007

La señorita.

Vivo en un pueblo pequeño, ya saben, un lugar donde todos o casi todos se conocen, donde aún se respira la paz, la tranquilidad, la paz del hogar. Donde no hay lugar para el bullicio, las prisas y el anonimato que envuelve a la gente de las grandes ciudades. Donde también por suerte o por desgracia se conocen las historia de la gente, los amores prohibidos y, los fallecimientos de cualquier vecino.
Esta mañana, al despertar y subir a tomar el café de todas las mañana la voz había corrido por todo el pueblo:

HA MUERTO LA SEÑORITA.

- ¿Cómo? me dije, ¿qué ha muerto la señorita? ¿Cuándo, cómo sucedió?
- La encontraron esta mañana, me respondieron, en su cama, sola, tal y como vivió.

Al bajar para casa me vino a mi memoria la cara de la "Señorita", sus paseos por la plaza del pueblo acompañada de sus sobrinos y su cara de tristeza cuando miraba a las parejas de enamorados y, es por esto que quiero dedicarle un último homenaje a esta mujer que vivió por y para la soledad.

Para usted señorita, a la cual ya no despertará el viento golpeando en los postigos.

"Cada mañana cuando abre sus ojos mira su cama, es tan larga, tan ancha y... están tan frías las sábanas.
Con los ojos medio cerrados busca otra mano que le de calor, que le ayude a empezar el día, no encuentra ninguna y con una lágrima rodándole por la mejilla piensa... igual que pensó ayer, igual que pensará mañana, en que tan solo le acompaña la soledad "amante fiel" que conoce su cuerpo pliegue a pliegue, palmo a palmo...
Por toda compañía, una biblia encima de la mesilla de noche y un vaso de agua casi vacío. Como buenos días, el maullido de un gato viejo y castrado que duerme en sus rodillas durante las largas noches de invierno y, un viejo espejo resquebrajado que en su habitación guarda y que sin piedad le dice:
«¡Ya te haces mayor! ¡Cómo ha pasado el tiempo! ¡Cómo volaron los años! ¡Como se han perdido por las calles sueños de juventud! ¡Cómo se arruga la piel, cómo se hunden los ojos!...»
Como cada día al salir de casa para tomar el autobús e ir a trabajar a la oficina donde le aguarda un jefe gandul con quien en otro tiempo estuvo a punto de tener un romance, verá a la portera, que a su paso, como cada mañana, dibujará una sonrisa:
-"Es el orgullo de quien tiene a alguien que le caliente la cama se dirá."

De camino al trabajo le embarga la tristeza de otra Navidad que pronto llegará, donde como cada año tiene un plato en casa de algún familiar, piensa como no, que es la que no quiere nadie si un buen día cae enferma; la que no tiene más hijos que los hijos de sus hermamos. La que dice a todo y a todos:
«Todo va bien»
«¡Qué más da!»
Y como no, al llegar Semana Santa... en el Domingo de Ramos, comprará un palmón largo y blanco y un par de calcetines nuevos para estrenar y ya, en la iglesia hará lo que hace el cura y alabará a Jesús que entra en Jerusalén... Le dará algún dinero para obras de caridad, pero no mucho... pues pensará:
-"Hay que ahorrar el dinero, como siempre nadie sabe lo que el futuro nos deparará".
Hoy, nos tocó acudir al funeral:
- Pobre señorita, escuché murmurar... así pasó la vida hasta el día de hoy en que una gripe se la llevó al agujero negro y profundo.
Y yo para mis adentros me diré:
- Más o menos como todo el mundo... con la única diferencia quizás que la "señorita" pensó más que los demás en este día que ya le llegó. Pues seguro que con el dinero que ahorró fue pagando, como hacen en mi pueblo, como hacen en tantos pueblos... el nicho y el ataúd, los salmos de los sacerdotes, las misas de difuntos y las flores que acompañan hoy su entierro.
Son cosas que la gente a menudo olvida, se diría ella, y... y son tan bonitas las flores con negros crespones colgando y detrás unos amigos descubiertos por un instante y una esquela que dice...
Tu familia y amigos... no te olvidan...

Yo al mirarla por última vez tan sólo diré:

- «Ha muerto la señorita... donde quieres que estés que nunca más tengas por amante la soledad, que sean unos brazos amantes los que conozcan los pliegues de tu piel, el dulce de tus labios y que ese Dios por el que dejaste a ese que dicen fue tu amor, te permita ahora estar junto a él para toda la eternidad.

Descanse en paz. AMÉN.»...
(adaptación libre de "la tieta de Joan Manuel Serrat")
Juan Lucas.

jueves, enero 25, 2007

Entre la luna y la noche.

Cuando llega la noche... y me atrapa con su manto repleto de estrellas, mi imaginación te recuerda, te busca y en sueños te encuentra.
Cuando brilla la luna en el firmamento desnudando al mar con su languida mirada extendiendo sus redes apasionadas por todo el océano impregnándolo todo con su perfume de mujer... cuando llega la noche invades mi yo, el más íntimo, el propio. Los recuerdos me atacan, me acarician.
Y así, entre la luna y la noche te voy desnudando descubriendo en tu cuerpo colores blancos, virgenes, inmaculados... de una belleza inigualable para mí. Recorro dos sendas finas y suaves que convergen en un jardín boscoso y húmedo al que se llega ascendiendo un pequeño monte. Desde allí diviso una llanura pálida y en su centro un pequeño lago circular... con mi boca, con mis labios, doy varias vueltas a esa lago y continuo el recorrido por un cañón que se va abriendo ante las suaves caricias de mis manos para hacerme subir hasta dos montes preciosos, altivos, en cuya cima mi boca sabe de los mil sabores y olores que de ellos desprendes... ya en su cima... dos rojas almenas redondas lo coronan... y allí no saciado, deshago el camino recorrido bajando de nuevo esas sedosas y suaves cimas, saboreando con deleite, con un placer infinito, pausadamente las rojas almenas que la coronan... bajo por el cañón, por el que me acompaña ahora un pequeño hilo de placer que quiere saber de otros lugares de tu cuerpo.. de nuevo te abres a las caricias de mis manos y llego al centro, al lago... y bajo, bajo hasta ese húmedo jardín para jugar contigo... mis dedos se trenzan en el bosque sedoso que lo guarda... desde allí diviso otra puerta también roja y carnosa que se entreabre al ritmo de espamos, caricias y deseos.... está húmeda, oscura, profunda... tú al notar el calor de mis labios me dejas que entre... y, por una noche... por una noche de nuevo me convierto en el dios de tus sueños, de tus pasiones, de tus deseos.... La noche es caldo de cultivo de sueños... tiempo de crear y recrearse... por eso esta noche tuve un sueño al preguntarme...

¿Dónde estarás, con quién...?

Estés donde éstes, la noche y la luna siempre te traeran hasta el lugar donde nos conocimos.

Juan Lucas.

miércoles, enero 24, 2007

No basta con palabras.



Especialmente para ti querida Sally.. que cada día cuando vuelves cansada de la oficina con mil sueños en tu mente te entretienes en darme las buenas noches... o los buenos días con una gran sonrisa... visitando esta mi "casa"... Para ti Sally que eres dama por naturaleza, dulce amiga... tierna amante en la distancia, criatura nacida para amar y ser amada.


Se que no son las palabras el lenguaje perfecto para llenar el vacío que haya en ti, sin embargo... heme aquí parafraseando, intentado que de este teclado salgan palabras que logren calmar tu dolor, aunque para ello pueda me convierta en desencanto, en desilusión... en vacío, en la nada.


Hace frío… cae lenta la noche, precisa, en rítmico sollozos, y ahora tan solo deseo que estas palabras que escribo puedan tapar mi ausencia, que se acurruquen en tu regazo... y así al quedarte dormida dejándote llevar por el instante, por el silencio que es la mejor de las bandas sonoras... oigas tan solo tu respirar con el mío moviéndose casi al unísono, mientras acaricio tu pelo... mientras paso tu mano por él como tantas veces he deseado... y detenerme en aquellas cicatrices que la vida haya podido dejar en tu alma, rozarlas con mis dedos... besarlas y de esta manera hacerte feliz.... y que mañana, cuando habrás los ojos al nuevo día, reaccionando ante la realidad cotidiana no necesites más que una noche de estrellas fugaces, de silencios prohibidos y besos, una noche de amor y ternura ... para ser siempre risa y nunca más llanto...


Sigue haciendo frío.. me he tapado con una manta, oigo la televisión, miles de voces que no conozco ni entiendo, en sucesión de diálogos, de imágenes y en un sueño... quisiera arrancarte del alma eso que sólo te duele, que te hace llorar y te desaira.. quisiera poder cumplirlo.


Juan Lucas.

martes, enero 23, 2007

MARIA Y AMARANTA. ..UN CANTO AL AMOR.

Sobre el cristal, despacio, con deleite... temblando de un placer desconocido María y Amaranta descubrieron el amor.
Juntaron sus cuerpos como dos gotas de rocío, como dos estrellas... aún más lentamente se juntaron tomándose los brazos de sus rayos.
Se aproximaron en el firmamento y en profundo y cálido abrazo en una sola estrella se integraron.

Ojos azules, oro en sus
cabellos María.... piel del sol tostada levemente, maneras dulces y caracter suave, delgada, esbelta, casi adolescente.

Andares sueltos y mirada grave, de pelo y ojos como el azabache Amaranta... de formas morvidas, redondeadas... piel de blanco y rosa de
una flor.

Naturalezas apasionadas, tan apasionadas que arden en el fuego de su mucho amor.
Sacerdotisas de algún paraiso imperecedero al que no podemos acceder los mortales; llenáis vuestras vidas de hermosas y brillantes melodias mientras recorréis los mil y un placeres que en vuestros cuerpos guardáis, sumergiendoos en una liturgia de mil caracias casi celestiales, en la fascinación irresistible de la hermosura de vuestros cuerpos.

María y Amaranta en la oscuridad de la noche se funden en un abrazo perpetuo. Brillan dos luceron en la oscuridad de la noche, suenan palabras y, un amor que no escondéis ilumina vuestras vidas transformandoos en dos rayos de sol, dos troncos de leña que se están quemando en la pasión del amor, dos uvas de un mismo racimo al cual están pisando... dos tragos de un dulce licor... dos amantes que se están queriendo... dos gotas de agua, dos estrellas... dos corazones en uno y... y cuatro manos en dos esperando mil noches para amarse.

Juan Lucas.

lunes, enero 22, 2007

Pido perdón

Lamento se me interpretara mal en mi post de ayer, no pretendía hacerme rogar ni mucho menos darme importancia. Si soy algo en este mundo de la blogsfera, que no lo soy, ni lo seré nunca puesto que no es una meta que persiga, es gracias a ese grupo que formáis todas las mujeres y hombres que tenéis la delicadeza de entreteneros en leer mis locos y porque no decirlo ilusos y vanos pensamientos.. y dejar ahí vuestro comentario.
Es por esto, que no podía dejar de comunicaros, pues se ha creado un lazo de complicidad entre todos nosotros, el que me espera dentro de poco unas pruebas que no se si me permitiran escribir con la asiduedad que lo vengo haciendo hasta ahora, nada más que eso "amigas/os pretendía supieráis.
Pido perdón si fui interpretado de otra manera, soy torpe y no se expresarme muy bien, y alguno/a pueda creer que lo que escribí ayer fue unicamente para hacerme el "interesante".
Termino diciendo que el hecho de comunicaros esto es porque formáis parte de ese círculo de amigas /os de la red, a los cuales con el paso de los días he llegado a querer, a apreciar... como si nos viesemos todos los días para tomar unas copas y cambiar impresiones antes de volver a casa... con la ilusión de volver a encontrarnos en el mismo sitio y en el mismo lugar al día siguiente, este y solo este fue lo que me hizo escribir el post del otro día.
Besos de
Juan Lucas y yo... que soy el que se lo curra.

CARPE DIEM

De un tiempo a esta parte me notaba que no era el de antes. Había dejado de ser bohemio, soñador, aventurero, vagabundo, bicho raro, maleante…
Me notaba... distante, tenso, angustiado, hundido, quemado, perdido, errante, sin vida, callado... resistía asfixiado... de un tiempo a esta parte.

De un tiempo a esta parte, pensaba que nadie era como antes. Que los seres humanos ya no reaccionabamos cuando las injusticias llamaban a nuestras puertas y permaneciamos distantes, como sin vida, callados, sin fuerzas... si fe ni coraje...
De un tiempo a esta parte... pensaba que nada era como antes... que el mundo andaba perdido y errante, vagando entre el oleaje de un mar embravecido, sin rumbo, ni mando.
Y cada día me repetía, gritaba las mismas preguntas:
¿Donde están los sueños de amor del pasado?
¿Donde la ternura?
¿Donde los abrazos?
¿Donde está aquel mundo que fuimos creando...?
Pero hoy he descubierto que puede haber un nuevo amanecer que me espera, que nos espera a todos con la misma suavidad de una caricia, de una risa, de una primavera… algo me dice que en la vida todo pasa… y aunque sé que ya no me esperas con aquellas ansias locas y el corazón en la boca como hacías antaño a la vuelta de una ausencia y, aunque yo tampoco te espero ya entre la ilusión y el miedo, ni entre sueños me desvelo reclamando tu presencia, no pasa nada porque hoy, me he dado cuenta que en la vida todo vuela… que todo pasa… Me he dado cuenta que el amor es... pasajero, que el amor es... como un sueño que se escapa de las manos cuando quieres retenerlo.... que se te va para el otro lado… que es un niño.
Me he dado cuenta, que es imposible por más que se hunda el mundo y el abismo más profundo se apoderé de mi vida, que vuelva a darte lo que tú ya te llevaste… me he dado cuenta que es mejor no querer a nadie que quererse de mentira.
Y es por eso que he decido volver a ser de nuevo bohemio, maleante, soñador, aventurero, bicho raro… y volveré no una, sino mil veces y cada vez con más brio, con más ganas a leer, a escribir, a contar historias.
Y no voy a pederme, no quiero ni puedo perderme el leeros, el escucharos, el sorprendeme con todas vosotras amigas mías, el alegrarme con "ese grupo maravilloso que formaís "entre todas las mujeres" ... Porque todo va a salir bien. Todo.
Juan Lucas.

domingo, enero 21, 2007

Gracias...

Gracias a:
María Inés, Ena López, Onkaita, Cieloazzul, Magda, Mine, Serbal, BlueCat, Azul Caleidoscopio, Historia, Marcela... no me tengáis en cuenta por favor el orden en que os pongo, pues de sobra sabéis que todas sois maravillosas y es un gran placer el compartir con vosotras ideas, pensamientos... y ¿ por qué no? algún que otro deseo oculto.
Gracias por ser damas, grandes damas que perdéis vuestro hermoso y caro tiempo en dedicarme unas líneas, en leer quizás mi historias caducas y aburridas, en corregirme... en aconsejarme...
Gracias también a Socorro (Snoay), Sally, Maggi... damas al igual que vosotras, maravillosas, encantadoras... que pasan de puntillas, sigilosamente por esta página sin ruido, sin dejar señal, pero que sé perfectamente que me animan, que me ayudan y.. sobre todo que me quieren (amor no tiene porque ser siempre sinónimo de sexo).
Gracias a Juan Lucas, por dejarme hablar en su nombre, por dejarme escribir sus pensamientos, sus ideas, sus deseos... esperemos que algún día "Juanito" sea capaz de encontrar la felicidad, estoy seguro que si él lo logra... yo también lo haré.
Gracias como no a ti Edith, aunque seas la única que no me leas. Aunque me hayas condenado al obstracismo... esta página nació el día que te encontré, bien lo sabes, pues contigo aparecieron millares de estrellas, la luna, el sol, la luz de tu mirada, las nubes del cielo... la ilusión que creí perdida hacía muchos años... también creo tuve tu "amor" (esta vez sí que carnal) durante un tiempo. Ya sé que ahora no lo tengo, ni lo volveré a tener, no obstante desearte sigas disfrutando de ese verano Austral del que ahora gozas y que broncea tus delicadas, hermosas y deseadas carnes y como no... gozando plenamente de la vida y, aunque me duela decirlo también de un nuevo amor... yo seguiré sumergido en este invierno boreal del cual tú lograste sacarme durante un tiempo, por lo cual siempre te estaré agradecido.
Gracias a la Luna... esa dama que cada noche quizás sin ella saberlo hace que me sienta mejor o peor, pues como mujer que es... tiene un enorme poder sobre mis estados de ánimo, tanto influye que la mitad de las historias que cuenta Juan Lucas, no se lo digan a él, se las narró ella.
Gracias a la vida (hermosa canción) que me ha hecho conoceros aunque sea en la distancia, saber de vuestra existencia y... ánimo el mundo es femenino... el mundo, la tierra es mujer... por eso yo amigas estoy con vosotras... estoy entre todas las mujeres.
Aparte de que es de nobleza el dedicaros estas líneas, hay otros motivos por los que no quiero dejar de pasar el día de hoy sin daros este pequeño homenaje, este reconocimiento, estas gracias por el bien que me haceis cada día.
Motivos diversos para esto hay diría el erúdito, más como yo no lo soy, lo escribiré de forma mas simple, mas burda por eso de antemano pido perdón por mi simpleza
Quiero que sepan en primer lugar, que mi "amor" (no sensual) siempre estará con vosotras, puesto que en este corto tiempo en que sé de vuestra existencia habéis logrado ser el complemento, la ilusión, el deseo de Juan Lucas y también de mí que soy el que se lo "curra" -él se lleva el merito ¡¡vaya listillo!! - pasando sus escritos cada día a esta página.
En segundo lugar, voy a dejar durante un tiempo de escribir en esta página. No, no es por falta de ganas o que se hayan acabado las ideas... otros motivos como dicen los gallegos "hailos". No sé si dicho periodo de tiempo será largo o corto, todo dependerá de como siempre (me gustaría creer en estos momentos en dios) de la diosa fortuna... y como no de las manos en las que Juan Lucas se va a poner.
Ojalá todo le salga bien a "Juanito".

No quiero aburriros más haciendo interminable este post queridas amigas, y más hoy que es domingo y que de seguro estáis disfrutando del día, unas con vuestros maridos e hijos, otras con quien os apetezca y os de la gana... para eso el mundo es de vosotras... y mío pues me uní al grupo de vencedoras ¿verdad?... Aunque me acusen de "polígamo" os quiero muchísimo a todas.
Un abrazo de Juan Lucas y mío- no le digan nada de mi existencia si le ven por favor-.

Cuídesen muy mucho os quiero.
Juan Lucas.
P.S
Aún me quedaré unos cuantos días con vosotras.... así que seguiré visitando vuestras "casas".
Besos.

sábado, enero 20, 2007

Pobre Juanito.

Hoy le he vuelto a ver.
Como cada día Juan se ha levantado para ir a la oficina, al levantarse habrá mirado una vez más de reojo a su mujer que aún duerme tras él.
Al bajar las escaleras, pensativo, taciturno, metido en si mismo se puede observa que hace tiempo que no tiene ilusiones.
La jornada que comienza es para él un día más, no tiene nada de especial, ni de mágico...
Como cada día llegará al trabajo, verá las mismas caras, los mismos gestos, lo mismos saludos y como cada mañana se refugiará en su mundo. En el sueño de escribir un libro, una gran novela para conseguir un éxito mundial y dedicarlo todo a la mujer que ama, la cual le dejó hace tiempo y que por más que intenta no puede olvidar, a la que quiere aún.
Cuando sea la hora del almuerzo comerá en cualquier bar, pues no tiene ni ganas ni tiempo de volver a casa... y al terminar su jornada alargará la hora de vuelta escribiendo solo... en un café. Allí, lo he visto a veces, escribe notas para el libro... escribe notas para ella aunque sepa que nunca se las mandará y que nunca llegará a ser realidad.
Mientras sigue imaginando que podrá rehacer su vida pero... se le hace tarde y de nuevo se tendrá que enfrentar a su medicocridad.
Regresará una vez bien entrada la tarde y antes de entrar en casa dejará en el hueco de la escalera su sueño para volverlo a recoger a la mañana siguiente, pues ahora no tiene más remedido que volver a la realidad y fingir un amor que no siente ante una esposa demasiado gris y a quien no puede amar...
Y noche tras noche antes de que de nuevo ponga su despertador en hora para comenzar un nuevo día de mediocridad, recordará caricias y una dulce voz, y el recuerdo irá creciendo muy adentro, muy adentro, y revivirá el dolor y espererá al sueño de nuevo, verá como se hace de día despacio... pero el sueño, su sueño no acudirá a él.


Buenas noches.

Juan Lucas.

viernes, enero 19, 2007

Muero... la gente no sabe que muero.

"Olvidamos siempre que la única perspectiva completa es la que se tiene al final del camino. Solo por esa razón deberíamos ser radicalmente tiernos y solidarios con los que, por lo brutalmente estúpido que puede ser el ser humano en lo cotidiano sufren desprecio, abandono, soledad... este post va pues por ellos, por nosotros... por mí".

Sentado un día más aquí frente a este teclado que conoce de mis secretos, de mis angustias, de mis dudas, de mis pecados... y sabiendo que tú destino y el mío se separaron para siempre en esta vida y no creyendo como no creo en la del más allá, me viene a la memoria cuando siendo niño, tiempo ya lejano, estando en el viejo cine de mi pueblo, esos que olían a "zotal" y a "tábaco" barato y que te llevaban a mundos mágicos donde todo era posible:
alfombras que volaban, piratas que se casaban con princesas y... "pistoleros" malos, malísimos"...
Me viene a la memoria digo una película en "Cinemascope" y "Technicolor", por supuesto de serie "B", presupuesto bajo y actores de tercera o cuarta fila, en la que un guerrero "apache" , sintiendo que llegaba el fin de sus días en la tierra, decía adiós al resto de la tribu y, cuando ésta emprendía camino de praderas lejanas en busca de caza abundante, recostaba su cuerpo en la hierba para esperar serenamente la muerte.

Allí, solo en la inmesa llanura, se despedía del cielo y de la hierba, de las nubes y del sol y luego, tras entonar unos cánticos de preparación del espíritu, se dejaba morir.
Horas después, cuando caía el artadecer y el cielo sobre la pradera iba adquiriendo un color rojizo, un lobo solitario osaba acercarse hacia el cuerpo sentado sobre el que ya pendía la muerte. Un fundido a negro obviaba el resto.
Con el tiempo se me fueron borrando de la mente todas sus imagenes, puede ocurrir que día a día me vaya pasando lo mismo con la tuya, más ese gran plano general del anciano sentado bajo el sol pervivió en mí, al igual que tu cara pervive aún en mi a pesar de tu distancia, por razones que solo entendenría años después.
En aquellos tiempos, mi percepción infantil se impaciento ante la poética escena del tránsito; sus imagenes parsimoniosas retrasaban el asalto de la caballería "norteamericana" contra la columna india.
Hoy bastantes años después, esta vez frente al televisor en esta tarde-noche de viernes, desesperado, triste, pensativo... deseando marcar tu número de teléfono para volver a oír tu voz, tu risa, tu aire fresco, tu lozanía y reprimiendo dicho deseo una y otra vez, mirando sin ver, distraidamente, sin prestar demasiado interés volví a toparme con la película a la cual no daba importancia hasta que llegó la muerte del anciano.

Mi meroria reconoció de inmediato lo que veía y empecé a mirar atentamente la pantalla, y esta vez, no ocurrió como aquella primera vez que la vi, esta vez me conmovió la sencilla narración de la espera de la muerte.

Me he quedado callado, con la taza de café en la mano, intuyendo que mi relación con esa película anónima continuaría en el futuro, relación que ya jamás podré tener contigo, y ha sido tal la melancolía que no he tenido más remedío que dejar aquí este post que empecé hace buen rato hasta otro día en que tus recuerdos no me invadan, tu presencia se encuentre aún más distante de lo que ya estás, y... mi memoria me permita seguir este recuerdo sin sentir la interferencia de tu omnipotente persona.

Hasta mañana pues... espero.

Juan Lucas.

miércoles, enero 17, 2007

Pequeña Luna y el Oso (Final)

Aquellas palabras de "Viento de la Noche" hicieron que "Pequeña Luna" se retirase de ella y fuese a refugiarse a un rincón del tipi. Allí quedó sollozando por lo que poco antes había hecho y que estuvo a punto de acabar con las ilusiones, las esperanzas de vivir para siempre junto a "Gran Oso".
Este, que durante todo lo ocurrido anteriormente no había podido reaccionar ya que quedó paralizado por la terrible escena vivida, se dirigió hacia el lugar donde estaba "Pequeña Luna" y, tomándola entre sus brazos la cubrió con las pieles que tapaban su cuerpo, acarició su pelo, la miró y apretándola tiernamente contra él le dijo:
- "Pequeña Luna" he estado buscándote durante mucho tiempo. Cuando nos separamos quedé perdido sin saber donde ir o que hacer. "Viento de la Noche" me ayudó durante este tiempo impidiendo de esta forma que la locura se apoderará para siempre de mi cuerpo y mi mente. Ahora, que estás conmigo, nunca más te dejaré partir de mi lado ocurra lo que ocurra, pues quiero que sepas que no deseo encontrar a otra mujer; que es contigo con quien deseo ser feliz.
La sonrisa volvió a "Pequeña Luna" que junto a "Gran Oso" se dirigió al centro del "tipi" donde "Viento de la Noche" les recibió con una amplia sonrisa en su rostro.
- "Gran Oso", "Pequeña Luna", dijo enseñándoles la bolsa donde guardaba su filtro de amor. Como os dije antes en ella hay dos raíces, una macho y otra hembra. Si tomó un cabello tuyo y lo enrollo alrededor de la raíz hembra y otro de "Gran Oso" y hago lo mismo con la raíz macho y luego uno las dos con esos cabellos, nadie, ni en este mundo ni en el otro podrá separaros. Viviréis felices para siempre, sin miedo a ser rechazados u atacados por el simple hecho de ser diferentes, de amaros. ¿Estáis dispuestos a hacerlo?
Sin dudarlo "Pequeña Luna" y "Gran Oso" dijeron que sí.
Entonces, "Viento de la noche", cogió los cabellos de ambos jóvenes, los enrolló en las raíces, juntó ambas y las lanzó al fuego que ardía en el centro de la tienda.
De pronto, el humo que desprendían sus cabellos con el de las raíces los envolvió y "Pequeña Luna" y "Gran Oso" se elevaron por los aires. Subieron... subieron... Y llegados a lo más alto de las nubes se convirtieron en estrellas. Él, en una estrella grandota, ella en otra algo más pequeñita.
Y desde entonces van siempre unidas una junto a la otra sin temor a si es de día o de noche, sin el miedo a ser vistos o a ser reprendidos por besarse siendo ella una bella mujer y el un terrible, viejo y gruñón Oso.
Y si cada noche miráis bien el cielo, veréis que viven en ese lugar donde nunca les pondrán alcanzar las flechas de los envidiosos mortales. Y son felices, puesto que ya no son tan solo dos estrellas solitarias, sino que gracias a su amor, a su ilusión, a sus ganas de luchar, se han convertido en "CONSTELACIONES" y alrededor de ellas hay muchas, pero que muchas más estrellas, aunque eso si, más pequeñitas que ellos, posiblemente son sus hijos, que le acompañan en sus paseos nocturnos por el Universo.
Yo, aquí en el lugar donde vivo las llamó:"Osa Mayor" y "Osa Menor". Aunque en secreto, no lo contéis a nadie, os digo que son "Pequeña Luna" y "Gran Oso" que desde ese lugar tan maravilloso nos lanzan sus guiños para decirnos que son para siempre eternamente felices.

Un beso y que tengáis dulces sueños.
Bien mi querida amiga, aquí está tu cuento. Con un final feliz, bueno al menos eso creo...
Sí, sí... sé que dirás:
- ¿Pero por qué no fueron felices en este mundo, en la Tierra?
Yo tan solo puedo responderte lo que me dijeron "Pequeña Luna" y "Gran Oso":

" Nunca te rindas, lucha por la gente que amas, no importa el lugar donde estés o la distancia que os separé"

Juan Lucas.

martes, enero 16, 2007

Pequeña Luna y el Oso V

Pequeña Luna regresó a la tienda donde estaba Gran Oso, poco antes de que comenzara a clarear. Le besó y le abrazó fuertemente mientras le decía:
- Como me gustaría quedarme aquí contigo. No, no deseo encontrar otro lugar donde vivir sería feliz aquí y ahora, en este momento , en esta tienda, si tú estás conmigo. Pero no dejaré que nadie te pueda hacer daño. Gran Oso, esta noche ha estado aquí "Viejo Hombre" y me aseguró que tiene el poder de ayudarnos si soy capaz de resistir durante cuatro lunas el que tú seas hombre durante todo ese tiempo y yo, en cambio, me convierta en lo que tú eres ahora. ¡¡ No, no!! duerme, no digas nada, se que igual no podré resistirlo y te pierda para siempre, más ya está todo hecho, no hay vuelta atrás. Sin embargo mi "Gran Oso" aunque ahora no puedas oirme porque el sueño te tiene atrapado no quiero sufras cuando ocurra esta transformación, serás un ser extraño durante días, más luego durante largo tiempo serás humano y en ti ya no verán tan solo al animal dominado por instintos salvajes, verán "Gran Oso" al hombre que llevas dentro de esa piel, verán lo que yo logré ver en tí y que tratabas de ocultar dentro de esa fiereza que tu imagen daba... y que te salía fuera con tan solo mirar en el interior de tus ojos.
No terminaba aún de hablar cuando "Pequeña Luna", al notar los primeros rayos de sol sobre su cuerpo empezó a sentirse de pronto muy rara. Las palabras no salían de su boca... al mismo tiempo que sentía como una fuerza irresistible la obligaba a salir de la tienda. Así lo hizo y... al llegar al río pudo ver como se había convertido en un enorme y feroz Oso.
Casi de inmediato tanto ella como "Gran Oso" habían olvidado los seres que eran antes. "Pequeña Luna" corrió a refugiarse al bosque, mientras que "Gran Oso" al despertar, sin saber que le ocurría y donde había ido "Pequeña Luna". Caminó durante días sin rumbo fijo hasta que llegó al poblado de esta.
Al llegar allí la gente le murmuraban entre sí y le preguntaban:

-¿Quién eres? Nunca te hemos visto en esta aldea.

"Gran Oso no quería responder a nada por temor a ser descubierto por los padres y hermanos de "Pequeña Luna".
Pasaba así, de este modo delante de una y otra tienda del poblado con la mirada perdida y esperando que saliese la mujer que amaba y que buscaba desde hacía casi cuatro lunas. De pronto, de una de ellas, salió una bella mujer que al verlo tan desamparado, tan vulnerable sintió compasión y le hizo entrar en su tienda.
Al caer de nuevo la noche,"Pequeña Luna" volvió a su forma humana, y llegó al lugar donde esperaba encontrar a "Gran Oso":

Su tienda junto al río.

Al no verlo allí, desesperada, corrió hacía el poblado con la ilusión de hallarle en él.
Bastante avanzada la noche, "Pequeña Luna" llegó al lugar donde acampaba su tribu. Nada más llegar, una fuerza especial, animal le arrastró hasta la tienda de "Viento de la Noche" donde se encontraba "Gran Oso" arropado con las pieles de estas.
"Pequeña Luna" no quería entrar en la tienda, pero una fuerza irresistible le obligó a hacerlo. "Gran Oso" al verla quedó sorprendido al igual que "Viento de la Noche". Los celos, la ira, el dolor, la rabia al ver aquella escena, en la cual se creía engañada, estuvieron a punto de cegar a "Pequeña Luna" y de que rompiera su promesa de no utilizar la fuerza del animal en que se había convertido cuando de un terrible manotazo arrojó lejos de sí a "Viento de la Noche". No, no era ya "Pequeña Luna", era "El Oso" deseoso de venganza, incapaz de cualquier razocinio que no fuese la fuerza.
Cuando iba a descargar el tan temido y mortal golpe que hubiese acabado con la vida de Viento de la Noche, y con la suya, pues habría quedado convertida para siemre en "Oso", la voz suplicante, lastimera de "Viento de la Noche" que apenas sin fuerzas salía de su boca pidiendo clemencia le hicieron detenerse y escuchar lo que esta le decía:
-"Pequeña Luna". No te dejes llevar por tus instintos animales, escúchame y decide luego que hacer con nuestras vidas.
¿Ves esa bolsa que ahí, sobre la cabeza de "Gran Oso" está colgada? Pues es mi filtro de amor, contiene dos raíces, una macho y otra hembra. Si haces lo que te diré a continuación "Gran Oso y tú viviréis para siempre juntos, lejos de las lanzas, flechas de tus hermanos y demás cazadores... sin tener que esperar más tiempo.

Dejaremos el final para mañana... así querida amiga, cuando llegues esta noche a casa podrás soñar con un final feliz para este Oso y su querida Osita... ponle pues por esta noche el final que desees.
Juan Lucas

lunes, enero 15, 2007

Pequeña Luna y el Oso IV

- No, no quiero que vayas dijo "Gran Oso" alguien podría hacerte daño, no hay medicina que pueda protegerte si vas al lugar donde habita "Viejo Hombre".
- ¿Entonces que crees que debo hacer? Pregunto Pequeña Luna.
- Pequeña Luna, he escuchado contar que si alguien no puede ir a él debido a los muchos peligros que correría, él si que puede venir a esa persona.
- ¿De que forma pregunto Pequeña Luna?
- Dicen que convocándole durante el sueño con fuerzas y una vez que acuda tratando de entretenerle en ese sueño.
Así lo hizo Pequeña Luna, antes de dormir se concentró intensamente en "Viejo Hombre" y se durmió.
En la mitad de su sueño, mientras "Gran Oso" dormía placidamente, Pequeña Luna oyó una voz que la llamaba. Abrió sus ojos, envolvió su bello y desnudo cuerpo con la gruesa piel de oso al que sus hermanos habían confundido con su amado en la gruta dándole muerte y salió fuera. Allí, reflejado en las cristalinas aguas de su río vio una cara toda arrugada y envejecida por los muchos años que tenía.
Pequeña Luna pregunto:
- ¿Quién eres buen hombre? Pareces muy mayor.
-Soy "Viejo Hombre" y según parece me necesitas.
- Si "Viejo Hombre", mi amado "Gran Oso" y yo necesitamos vivir en un lugar donde no nos persiga la envidia, el odio, donde el ser diferente no sea una muralla insalvable para que dos almas enamoradas puedan quererse durante toda una eternidad.
- Ardua y díficil petición la tuya "Pequeña Luna", contestó "Viejo Hombre. Siéntate aquí conmigo mientras fumo mi pipa.
"Pequeña Luna" se sentó junto a la orilla del río y "Viejo Hombre" esbozó una ligera sonrisa mientras fumaba su tabaco, pues nunca en su larga y azarosa vida había visto mujer tan bonita como "Pequeña Luna"; sus facciones tan finas, su mirada del color de las almendras y su piel de leche junto a su cabello largo y negro que le bajaban por los hombros le hacían recordar sus tiempo de joven guerrero cuando amaba y era amado. Lanzando un largo suspiro "Viejo hombre" le dijo a "Pequeña Luna":
- Desde el cielo vengo observando desde hace largo tiempo lo que os pasa y quiero ayudaros. Pero necesitarás de un gran sacrificio para poder lograrlo; tan grande que si fallaras en el intento nunca más volverías a la vida, nunca más volverías a poder pasar tus manos por ese cuerpo que adoras, nunca más verías su risa reflejada en las aguas de vuestro río, nunca más sentirás el roce de su cuerpo con el tuyo. Aún así, sabiendo esto, estás dispuesta a hacer lo que te diga.
La tristeza invadió a "Pequeña Luna" al pensar de no poder ver nunca más la hermosa montaña nevada donde una noche conoció a "Gran Oso", el temor sacudió su alma, al pensar que quizás no volvería a sentir nunca más el calor de unos brazos alrededor de su cuerpo, el miedo la paralizó, al pensar lo terrible que sería no poder volver a escuchar el dulce canto de los pájaros junto con las palabras que le dedicaba "Gran Oso" cada mañana antes de convertirse de nuevo en animal. Esto pensamientos hicieron que unas lágrimas rodaran por las mejillas de "Pequeña Luna" que lanzando una triste y dulce mirada hacía el tipi donde unos momentos antes dormía junto al lado del hombre que siempre amaría, contestó sin dudarlo.... ¡¡ Sí!!
-¡Sea! -dijo el Viejo Hombre.
Entonces sucedió algo extraño. Inexplicablemente el viento de la noche trajo un atractivo, irresistible e intenso perfume que hizo sucumbir en un largo sopor a Pequeña Luna y en ese sueño, "Viejo Hombre" invitaba a la joven a compartir su comida, pero antes de probar bocado sonaron en sus oídos las siguientes palabras:
- Si comes ahora de lo que te ofrezco durante cuatro lunas tú te convertirás en ese terrible animal a quienes todos temen y odian: "el oso", mientras que tu amado será humano tanto de día como de noche. Si durante este tiempo logras calmar tu ira, tu rabia, tu dolor ante lo que vieras y sucediera y no recurres al horror, a tu fuerza bruta de animal para vengarte... si así lo hicieras pasada esas cuatro lunas, tú y "Gran Oso" vivireís en ese lugar que deseáis los dos. Si no es así, sino te ves capaz de refrenar todo lo anteriormente dicho, no comas de lo que te ofrezco. "Pequeña Luna cogió el alimento que le ofrecía y comió. Cuando terminaron de comer "Viejo Hombre dijo:
- Amada "Pequeña Luna", ya no hay vuelta atrás, valientemente has comido lo que te ofrecí y mañana, cuando te levantes serás lo que has elegido durante cuatro lunas, un terrible y poderoso animal; en cambio, cada noche, al salir la luna, podrás acudir a este lugar a encontrarte con "Gran Oso" con tu cuerpo de mujer. Pero recuerda lo dicho... este será hombre durante todo el día.
Dicho esto, "Viejo Hombre" desapareció.

De nuevo debo dejar aquí está narración Snoay, me hubiese gustado terminarla pero como puedes observar el tiempo se nos volvió a echar encima... La realidad llama de nuevo a mi puerta, el día llega y con él se acaban los sueños, la fantasía, la magia y la ilusión que tanto deseamos pero que ocultamos en nuestro interior, por miedo a ser señalados de ilusos ,soñadores...
Así pues hasta dentro de un ratito...
Juan Lucas.

domingo, enero 14, 2007

Pequeña Luna y el Oso III

¡Sí, sí... tienes toda la razón del mundo Snoay! Debería haber seguido con este cuento para tus sobrinos pero ayer después de largo tiempo, la volví a encontrar y... ya sabes el efecto que causa sobre mí, así que me invadió de nuevo la nostalgia y por ese motivo escribí sobre los sentimientos que en ese momento me embargaban...
Pero bueno hoy es hoy, el ayer pasó y, como sé que deseas siga con este cuento para "niños" sin más demora pasó a contarte esta tercera parte que comienza así.
Pequeña Luna y el Oso III
Cuando Pequeña Luna observó que nadie del poblado se fijaba ya en ella y que la vida volvía a la normalidad dijo a sus padres:

- Voy a recoger leña al bosque.
- Claro dijeron sus padres, pero te acompañarán tus hermanas.
Así pues Pequeña Luna fue acompañada por sus hermanas, pues sus padres temían que esta volviera de nuevo a la gruta de "Gran Oso" y allí pudiera encontrar algún recuerdo de su vida pasada con éste que le hiciese desear volver de nuevo como antaño cada día al bosque.
Emprendieron pues camino entre juegos y cantos, bromas y risas. Una vez en el interior de la montaña Pequeña Luna en tono burlón dijo a sus hermanas:
- Esperadme aquí ya que vosotras no conocéis este lugar y no deseo que ninguna se extravíe y pase la noche en este bosque donde solo viven "osos".
Poco a poco y sin que sus hermanas se apercibieran se fue alejando de ellas y se introdujo entre unas malezas hasta que desapareció de la vista de éstas; sus hermanas al notar la desaparición de Pequeña Luna esperaron un rato a que esta volviera pensando que jugaba con ellas, pero al ver que ya era mucha su tardanza fueron en su busca. Al llegar a las malezas, sin atreverse a meterse dentro de ellas por temor a ser sorprendidas por alguna fiera gritaron:
- ¿Dónde estás Pequeña Luna? ¡Regresa ya... está oscureciendo y debemos volver a casa!
En ese instante salió un horroroso gruñido de detrás de los arbustos. Una osa fuerte y furiosa saltó en medio de las hermanas que quedaron petrificadas ante semejante aparición. Corriendo salieron todas del bosque y llegaron hasta el poblado gritando y dando la voz de alarma de la aparición de tan peligroso animal.
Cuando Pequeña Luna se vio sola, se quitó la piel de oso -que había ocultado días antes en la misma maleza para llevar a cabo su plan - que recubría su cuerpo y rió del terrible susto que merecidamente se habían llevado sus hermanas. Luego con paso rapido emprendió camino hacía el lugar donde se encontraba "Gran Oso" segura de que sus hermanas correrían la voz de que ella habría sido devorada por aquella enorme osa.
Feliz y pensando que para siempre se había acabado el peligro que se cernía sobre ella y su "Oso" cruzó la montaña y cuando la luna brillaba en el firmamento se encontró con su "Gran Oso", que de nuevo volvía a tener como cada noche forma humana, al cual le contó todo lo que había sucedido, convencida de que podrían vivir para siempre felices en aquellas montañas sin temor a que ningún otro cazador intentase robarles su felicidad.
Pero "Pequeña Luna" se equivoca; parecía que el destino no quería permitir que fuera feliz junto a "Gran Oso", puesto que cuando llegaron sus hermanos al poblado después de su jornada de caza y se enteraron de la noticia ocurrida dijeron:
- Vengaremos a nuestra "Pequeña Luna" batiremos toda la montaña si hace falta hasta dar con esa osa y la mataremos, de esta forma además lograremos que no haga más estragos ni devore a nadie más.
Mientras esto ocurría en el poblado, "Pequeña Luna" y "Gran Oso" ajeno a este terrible plan, habían montado un hermoso "tipi" a orilla de su río que iluminado por la luna les invitaba a que durmiesen juntos uno al lado del otro sintiendo como sus cuerpos en sagrada unión formaban solo uno. Antes de quedar dormido "Gran Oso dijo:
- No será fácil que nos dejen en paz Pequeña Luna, rastrearán toda la montaña hasta que den con nosotros; porque a que ¿crees que tienen más miedo al oso en el que me convierto cada día cuando sale el sol, o a que te hayas enamorado de alguien diferente? Te puedo asegurar que a lo segundo. Pequeña Luna, dejó escapar unas lágrimas y asintió dándole la razón a su amado "Gran Oso"
- Tendremos que buscar una medicina muy poderosa que nos haga desaparecer para siempre de la vista de los hombres, o bien, que nos lleve a un lugar tan lejano que ellos nunca puedan llegar. Dijo "Gran Oso" y que yo sepa tan sólo una persona tiene el poder suficiente para poder ayudarnos se trata de "Viejo hombre", pero habita demasiado lejos de aquí para que podamos consultarle, moriríamos en el camino. El "Viejo Hombre" murió hace cinco lunas y ahora vive en el cielo.
Pequeña Luna entre sollozos contestó:
- No te preocupes, yo iré a verle, tengo una medicina muy poderosa que me ayudará a encontrar a "Viejo Hombre" sin que los tomahawhs y las lanzas puedan nada contra mí.

Se hace de nuevo tarde querida amiga... debo dejar aquí este cuento, lo proseguiré sí, pero ahora, al igual que "Pequeña Luna" voy a buscar una "poderosa medicina" que me ayude como a esta y a Gran Oso a encontrar un sueño...

Juan Lucas.

jueves, enero 11, 2007

Pequeña Luna y el Oso II

Mientras esto planeaba la familia, Pequeña Luna era la más feliz de las mujeres pues en cuanto caía la noche este "terrible y sucio oso como le llamó su padre tenía el don mágico de transformarse en el mas bello y esplendido joven que en aquellas praderas pudiera haber y lo más importante amaba a Pequeña Luna sobre todas las cosas.

Convertido en ser humano, "Gran Oso" que así le llamaba Pequeña Luna paseaba con su amada por los profundos senderos del bosque, enseñándole a esta bellezas y secretos que jamás ojos humanos habían visto, así entre largos paseos y caricias pasaban la noche hasta que aparecían por el horizonte los primeros rayos de sol.
Era entonces cuando Pequeña Luna volvía al poblado y se encerraba en ella misma, tan solo pendiente de que de nuevo cayera la tarde para volver a ver a su "Gran Oso. "Pero aquel día, al llegar al poblado vio como la gente le miraba de una forma extraña. No, no como en días pasados sino con miedo, con reparo de que se dirigiera a ellas.
Se dirigió al "tipi" de sus padres y al llegar ante ellos estos le dijeron:

- Tus hermanos partieron hacia el bosque, han descubierto las huellas dejadas por ese oso que te tiene hechizada y van a terminar con su vida.

Al oír esto, Pequeña Luna salió corriendo del tipi y con una agilidad desconocida por todos trepó hasta lo alto de un árbol y, de su garganta salieron unos gritos tan atronadores que atravesando montañas y bosques llegaron a oído de "Gran Oso". En estos gritos Pequeña Luna decía a su amado que huyera, que se escondiera en los más hondo del bosque hasta llegada la noche.


Así lo hizo "Gran Oso" yendo a refugiarse a lo más profundo de la espesura.
Al llegar a la cueva, los hermanos empezaron a gritar y a lanzar piedras contra ella, para así provocar la salida de la fiera... al poco tiempo apareció en la entrada de esta una enorme bestia que puesta de pie podía alcanzar casi los dos metros de altura... además de mostrar una fiereza terrible. Tuvieron que librar una dura batalla contra este animal. Cuando al fin lo traspasaron con lanzas y flechas, los hermanos de Pequeña Luna le arrojaron a una gran hoguera para que no quedara restos, si es que lo había del maleficio que el oso había lanzado contra su hermana.
Nada más caer la noche Pequeña Luna corrió en busca de su amado, al cual encontró convertido en ser humano, junto al río donde solían nadar juntos en las cálidas noche de verano. Se abrazaron y se besaron con el ímpetu y las ganas de una pareja que hace años que no se viera. Una vez serenos, pensaron en la manera de vivir siempre juntos sin el temor, sin el miedo a que la muerte les pudiera separar.
A la mañana siguiente, Pequeña Luna regreso al poblado, se cubrió el rostro de ceniza y se cortó los largos cabellos en señal de duelo. Así pasó el tiempo que ella consideró oportuno consagrar a este duelo. Al salir del "tipi" donde se refugió durante su tiempo de duelo, acudió al de sus padres, los beso y pidió perdón por su comportamiento.
- Parece ser que ese maldito oso no llegó a darle la mágia suficiente para que no pudiera olvidarlo.
Pasaron los días y todo el poblado se fue tranquilizando al ver como Pequeña Luna volvía a tener el comportamiento de antaño.
El tiempo de escribir se me acabó por hoy... así que... Fin de la segunda parte.


Juan Lucas.

miércoles, enero 10, 2007

Pequeña Luna y el oso.

Érase una vez en las inmesas praderas del nuevo continente que vivió una hermosa joven con su familia. Se llamaba Pequeña Luna, puesto que al nacer este hermoso astro solo mostraba su cuarto creciente.
Era Pequeña Luna la menor de siete hermanos y cuatro hermanas... ¿Tantos se preguntarán?
Pues sí, ya que su padre era un buen cazador y podía alimentar a sus cuatro esposas.
Aunque Pequeña Luna estaba en edad de casarse no se interesaba por los jóvenes de la tribu. Sus hermanas le hacían bromas sobre ello y la llamaban "Osita" debido al amor que ella sentía hacía dichos animales. Más Pequeña Luna no contestaba nunca a estas bromas y no participaba de los jugueteos de las jóvenes de su edad. Prefería Pequeña Luna aislarse en la cumbre de la hermosa montaña que rodeaba al poblado y le protegía de los fuertes calores del verano y los rigurosos fríos del invierno. Allí, en un lugar donde ni tan siquiera se atrevían a aventurarse los más osados cazadores pasaba los días nuestra joven Pequeña Luna.

- ¿Dónde vas pequeña Luna? Preguntaban sus hermanos y padres cada día al verla partir.

- A buscar leña, respondía Pequeña Luna, sin especificar nunca a que lugar de la montaña iba a buscar dicha leña.

Un día, intrigado por la actitud de la joven, uno de sus hermanos la siguió sin que esta se diese cuenta. Subió laderas cruzó arroyuelos y bosques desconocidos hasta llegar a una gruta que hasta entonces nunca había visto el hermano de Pequeña Luna. Una vez Pequeña Luna llegaba allí se sentaba de espalda a la gruta y empezaba a cantar una melodiosa canción. Al poco, el hermano pudo observa como de la cueva salía un enorme "oso", el oso más grande que jamás hubiese visto dicho joven.
Asustado, temeroso de que el oso atacara a Pequeña Luna se preparó a luchar a muerte con dicho animal. Pero... al levantar de nuevo la cabeza para atacar al animal quedó sorprendido al ver como el gran oso lamia la cara de Pequeña Luna mientras ésta le acariciaba la piel y le murmuraba al oído dulces palabras.
El joven huyó. Asustado y exhausto llegó al poblado, una vez allí, reunió a la familia y dijo:

- ¡¡¡¡Es horrible... Pequeña Luna es la mujer de un oso!!!

- No, no es posible gritó el padre, ese viejo y sucio animal ha debido de embrujar a vuestra querida hermana y lo mejor será matarlo... Pequeña Luna no los agradecerá.

Espero te guste Snoay, si es así puedes intercambiarlo con el otro cuento que narras a tus sobrinos antes de que se vayan a dormir... mañana intentaré acabarlo "mi amiga".

Juan Lucas.

lunes, enero 08, 2007

Igual que las olas del mar.

Ella... le robó con un beso su mejor edad. Su mundo de redes y velas... aromas de brea y sal... Por ella dejó su pequeña casita cerca del mar, su querida calleja emprendeda... su sencilla felicidad.
Pasó el tiempo y la convirtió en todo su firmamento, hasta el punto de que por ella renunció a su mundo, pero una tarde al regresar a su playa no la volvió a encontrar... desde aquel momento perdió su rumbo y embarrancó....
Se dice que ella partió hacía nuevos sueños, que aquel mundo que él le ofrecía se le había quedado estrecho, pequeño... que encontró un nuevo amor y embarcó con rumbo desconocido sin dejarle más recuerdos que el calor de aquellas noches de amor en su piel; olores lejanos de su cabello mientras se besaban mirando como se ponía el sol, el tacto de sus manos de limón y canela y... y sus labios de moscatel.
Desde aquel día, él siempre la dibuja en todos sus sueños y enloquecido por este ...cuentan que se convirtió en vagabundo.
Y cada tarde, cada tarde ... cuando paseo por la arena de este playa le veo... sigue viniendo cada día a este mismo lugar donde la conoció, según dice a esperar que una estrella le guie de nuevo hasta la orilla donde ahora se encuentra... habla, sí, habla con el viento y... y su único pensamiento es volver con ella.
Su pelo es de espuma y descalzo en la arena mira como el sol se muere en la mar dorada y serena... parece feliz con la mirada perdida en el horizonte donde se juntan el cielo y el mar... como gaviota que vive sin bando.
Y lo observo sereno y tranquilo como la sigue esperando sonriendo como un delfín... y cuando por la mañana el sol de levante entra de nuevo al lugar donde la amó y le caliente el frío aire de la noche... le sigue hasta que este termina su recorrido muriendo en el poniente.
Él... él como siempre vuelve a este lugar y la espera... siempre regresa andando con esa pena... y poco a poco se va arrugando su piel morena... pero... pero mañana vuelve a venir.
Y así, cada tarde vuelve a esperar su estrella... habla con el viento y... y su único pensamiento es volver con ella.
(Versión libre de una canción de J. M. Soto.)
Juan Lucas.

domingo, enero 07, 2007

El árbol del amor (Final)

- Vuelve a casa... pronto amanecerá y todo esto te habrá parecido un sueño no olvides mi preciosa chiquilla, vivir este amor que para ti hoy comienza, no como el que tú y yo hemos vivido, en silencio, a escondidas… con esas angustias de horas de esperas y un siglo de puertas, aunque el pueblo murmure y cotilleen las vecinas:
¡¡Mirad que alegra va la mocita… debería darle vergüenza… ¡!!

Dirán tantas cosas, tantas, que hasta murmuraran en copla que rodará durante el día por el campo y de noche en las tarbenas… y hasta llenarán tus paredes de vidrios y maldiciones y hasta a veces de blasfemias. Pero tu tan solo ama a Juan, quiérele, ámalo mucho más… de lo que yo te haya podido amar a ti.
Mi chiquita, mi mujer… ya puedo partir, ya puedo marchar lejos de tu vida aunque para siempre tendré el corazón destrozado… más aunque herido de muerte sé que he tomado la decisión más correcta de mi vida…
Al día siguiente Oralia despertó feliz, corrió veloz hacía el árbol para ver si encontraba allí a Philippe… en vano. De Philippe nunca nadie más supo nada, dicen que tan solo el árbol sabía hacía donde había partido Philippe, pero este, nunca compartió su secreto con nadie.
Triste Oralia permació debajo del árbol…
Al caer la tarde vio llegar con el agua a Juan, este alegre y más locuaz que de costumbre; no se pudo contener al verla de nuevo de vuelta de su largo viaje, y sin pensarlo le estampó un impetuoso beso junto al Árbol del Amor que regaba ahora entre risas.
Juan olvidó completamente el discurso que durante días y días había ensayado para el regreso de Oralia. De nuevo, empezaron caer racimos de flores blancas del árbol, que así compartía la culminación de tan bello historia de amor entre tres mundos tan diferentes.
Desde entonces, amigo mío, las parejas de enamorados consideran de buena suerte refugiarse bajo las ramas del Árbol del Amor para recuperar la paz y fortalacer así su amor. Recuerda por si lo has olvidado que se encuentra en el tranquilo jardín, hoy quizás plaza, frente al ex templo de San Agustín.

Detén tu paso caminante, detén por un momento tu deambular....

Juan Lucas.

viernes, enero 05, 2007

El árbol del amor V

Aquella plegaria de Philippe pareció ser oída por la mismísima Virgen que simbolizaba aquella imagen. Hasta el punto que Oralia regresó al día siguiente de su viaje
Una tarde, ya en el pueblo Oralia, con el dolor clavándole en el corazón, se encaminó hacia el templo. De rodillas ante el altar donde estaba la imagen que con tanto amor talló Philipe, lloró en silencio al comparar dos mundos tan opuestos el de Juan y Philippe; su plegaria imploraba ayuda para tomar la decisión acertada en tan cruel dilema sentimental.
Al salir del templo y dirigirse a su casa sin haber logrado adoptar una resolución, se sentó en silencio bajo el árbol y el llanto volvió a sus ojos, su angustia provocaba la alteración del ritmo de los latidos de su corazón, cuando en su regazo cayó suavemente un racimo de cristalinas lágrimas que conmovido el árbol le ofrecía como amigo amoroso en su desconsuelo, y al contacto de sus tiernas manos, las lágrimas del árbol se conviertieron en un tupido racimo de blancas flores. Flores de las cuales surgieron las palabras de Philippe que aunque ya lejano de la vida de Oralia para siempre le decía:
- Te quiero
- Yo también, respondío Oralia, a la cual volvió la sonrisa al verse de nuevo, en aquel sueño, en los brazos de Philippe.
- Antes de desaparecer para siempre de tu vida, quiero decirte porque te quiero.
- ¡¡¡Vamos Philippe... regresemos a casa!!! gritó Oralia.
- Tengo que decírtelo y… tienes que oírlo…. Oralia... te he querido desde que te conocí pero… no me he permitido sentirlo realmente hasta hoy… siempre pensaba en el futuro… tomaba decisiones movido por el miedo.. hoy…. gracias a ti, a lo que he aprendido de ti… … cada decisión que he tomado es diferente y mi vida… ha cambiado por completo… he aprendido que si lo haces así, que si vives el presente, vives al máximo, no importan si te quedan cinco minutos o 50 años.... Oralia de no se por ti… de no ser por hoy jamás sabría que es el amor. Gracias por ser la persona que me ha enseñado a amar y a ser amado
- NO se que decir, sollozó Oralia.
- No tienes porque decir nada… solo quería decírtelo.
Oralia despertó de aquel sueño sintiendo en sus labios un dulce y tierno beso de los labios de aquel francés en los que había descubierto el amor, la ternura, la pasión de ser mujer y , un ligero temblor recorrió su cuerpo al saber que nunca más sabría de él.
Pero antes de despertar del todo oyó como Phillipe le decía:

Juan Lucas.

jueves, enero 04, 2007

Carta abierta.

Mientras leo su comentario de ayer María Inés, escucho la música de Vangelis y al igual que las notas musicales de las canciones que oígo me elevo hacia lugares que solo mi alma conoce.
Estando en este lugar de ensueño donde me empujan las notas de dicha música y donde me suelo refugiar cuando quiero pensar en sensaciones agradables, pidiéndole de antemanos disculpas por lo que pudiera escribir o decir voy a permitirme escribirle una carta abierta.... claro está con todo el respeto que se merece y me merece.

Carta abierta


María Inés:

De sobra sé que Usted no necesita hacerle creer a nadie ninguna cosa, lo sé aunque no la haya visto ni oído en mi vida, aunque ni tan siquiera sepa como es, pero déjeme decirle que su forma de escribir, su forma de expresar sentimientos han logrado como bien dice hacernos confluir en "amar" un arte común, en su caso la poesía, en el mío las letras en general.
Con todo el respeto que me merece el hecho de ser leído por una persona como Usted vuelvo a reiterarle mis diculpas, por si acaso el comentario de ayer - estaba sacado de contexto y eso nunca se debe de hacer - le pudo molestar.
Con todo el respeto pues, le digo que me gustaría hacerle saber que Usted eleva mis sentidos, al igual que una noche en un bosque, igual que las montañas en primavera cuando se desprenden de su manto blanco de invierno, como una caminata bajo la lluvia, como una tormenta en el desierto, como la playa que visito cada día y me hace soñar en un mundo azul, soñoliento...
Así pues María Inés, venga cada vez que desee a este lugar misterioso y nostálgico, permítame colocarme al lado de usted y guiarla, de este modo dará vida a mi escritos pues sabran de su caminar por ellos, así de este modo no serán tan solo letras... sino letras acompañadas de una melodía Usted. Déjeme María Inés, que pueda ahogarla en la risa, en el amor, en la ilusión... comente una y otra vez no lo dude... Venga pues cada vez que le apetezca... ya le dije que eleva mis sentimientos, venga pues y lléneme otra vez del encanto de su poesía.
Termino esta carta abierta agredeciéndole sus comentarios, pues de ellos aprendo y descubro.
Aprendo que este mundo gracias a los medios de comunicación es cada vez más pequeño, más aldea y que los seres humanos que en ella vivimos podemos ir mejorándolo si juntamos nuestras fuerzas... la fuerza de la razón, del amor, de la poesía, y descubro también gracias a estos medios que en cualquier lugar del mundo cada día, cada mañana brotan flores maravillosas a pesar del ruido de los cañones y la metralla.
Permitame decirla hasta que desee con un:
"Espero me visite pronto".
Utilizo su despedida: Un sincero abrazo.
Juan Lucas.

miércoles, enero 03, 2007

El árbol del amor IV

Y en aquel huerto alegre, cuajado de flores, en aquella vega hermosa acariciada por el arroyuelo que formaba al caer la fuente de la mina, nido eterno de los ruiseñores, jardín encantado de toda delicia, allí debajo del "árbol del amor" acudió Oralia una noche, atraida por la presencia de Philippe, tan bella que a las mismas flores envidia les daba, y sabiendo que este humilde artista la adoraba ciegamente, mocita indiscreta, se entregó a sus brazos, fue la amante del pobre artista que temblando de amor le dijo así:
- Chiquita, mi chiquita, voy a copiar tu imagen, serás Nuestra Madre, la Madre Nuestra más bonita y querida que se venera en cualquier altar.

Y copiando el rostro de su Oralia con pasión, con un amor desbocado... fue labrando una bella imagen cada noche entre las flores, modelando así un cojunto de gracias y amores.
El custodio del templo de San Agustín, al ver aquella delicada obra que de las brujas manos de Philippe había surgido tan llena de calor, de vida, de amor y de ternura, pidío al pobre artista le regalase la imagen para convertirla en la Sagrada Virgen que el pueblo adorara.
Y así ocurrió, en la primavera siguiente, por primera vez, cubierta de flores la gloriosa Virgen salió en procesión como Philippe prometió aquella noche de pasión a su amada.
Y al ver la gente del lugar aquella imagen, su cara de cielo, sus delicados labios y bellos ojos, de todas las bocas salía este rezo:
- ¡¡¡Mirad, es Oralia!!! más iguales no pueden ser su cara y esta imagen de Nuestra Santa Madre, la mas querida y bonita que se venera en el altar.
Todo en el pueblo cantaba, todo reía. Feliz el artista amó a Oralia durante un tiempo, más un aciago día, Oralia, decidió partir de viaje, necesitaba según le dijo a Philippe aclarar sus sentimientos, sus dudas... así, de esta forma huyó para siempre de la vida del pintor.
Él quedó tan triste que aquel mismo año, al salir la Virgen en procesión, recordando al verla, su cruel desengaño quiso destrozarla, gritando ¡¡¡traición!!!
Se paró la gente al ver la locura de Philippe, los cantos cesaron, este sin saber lo que hacía ni lo que decía insultó a la Virgen en su frenesí... más pronto, rendido, vencido, humillado, cayó arrodillado, diciéndole lo siguiente a la venerada imagen:

"Oh santa Madre Nuestra,

no me hagas desgraciado

haz que vuelva mi chiquita... mi chiquita

que tiene tu misma cara...

Òyeme madre de los desamparados".

Juan Lucas.

martes, enero 02, 2007

El árbol del amor III

Y mientras esto ocurría con Oralia y Juan...
¿Qué hacía Philippe?
¿Por donde andaba todas las noches como loco hablando a la luna y a la estrellas del amor que sentía por aquella chiquilla?
El pintor, del cual no hemos dicho que le sacaba bastantes años a nuestra joven y dulce Oralia la respetaba, sí la respetaba lo mismo que si de algo sagrado se tratase y su pasión, su amor, su deseo le ocultaba... porque además de estos años que le sacaba a Oralia era, era... un hombre con un enorme secreto que le corroía el alma.
Pero no podía evitar quererla con alma y vida, cada día se sentía más y más "hechizado" por esta joven que de nuevo volvió su corazón a la vida.
La magia de su paleta, al igual que él, se consumía como una llama en aquella locura negra y secreta, no volvió a pintar la fachada del templo de San Agustín... para que se decía, si es la "virgen de Murillo" la que se pone delante de mi cada día.
Y cuando de noche, la ciudad dormía y era como un llanto la fuente de la mina, la misma fuente de donde Juan cogía el agua que servía para regar "el árbol del amor, el pintor, Philippe con una voz rota por el llanto y por el dolor decía así:
Ay,mi amante Chiquita, mi chiquita y tierna amante!
Esta carita tuya de cera, a mí el sentido me quita.
Te voy pintando y pintando
al ladito de tu árbol
y a la vez me voy quemando
de lo mucho que te quiero.
¡Válgame San Rafael,
tener el agua tan cerca
y no poderla beber!

Y así, nuestro pintor, a igual que un niño lloraba al mirar la pintura que de ella, en secreto hacía cada noche bajo el árbol que lloraba junto a él. Y cambió Philippe hasta la linea de su pintura, sus modales, sus formas, y por calles y plazas lo vió la gente deshojando la rosa de su amargura, como si en este mundo fuera un ausente.
Y cuando de noche la ciudad dormía y era como un llanto la fuente de la mina, el pintor gemía:
¡Ay, mi amante chiquita, mi chiquita y tierna amante!
"Toda" mi vida yo la diera
por contemplar tu carita.
Mira tú si yo te quiero
que sigo y sigo esperando
al ladito de este árbol
para seguirte pintando.
¡Válgame la soledad,
haber querido olvidarte
y no poderte olvidar!

Juan Lucas.