domingo, septiembre 17, 2006

Sonrie, aún es gratis.



Después de ir escribiendo en estas páginas durante ya varias semanas y casi todo lo escrito ha sido sino triste, bastante lastimero (fiel fotografía de mí espíritu). Hoy voy a adaptar por llamarlo de alguna manera (vaya petulancia la mía) un cuento que escuché hace tiempo.
Creo que romperá un poco la línea seguida hasta ahora de cartas amorosas, corazones rotos y demás.
Vaya allá luego los consejos para llegar al corazón de una mujer:
Cuentan que allá en el Tibet, en uno de esos lugares donde la nieve es perpetua y el frio es el rey durante todo el año, vive el hombre más sabio del mundo.
Hace tiempo ya, llegó hasta esta cumbre un joven para preguntar al viejo sabio como conquistar el corazón de la mujer que amaba. Una vez allí le pregunto al maestro:
- ¿Cúal es el camino más corto, rápido y directo para llegar al corazón de una mujer?
- No hay camino seguro, hijo mío, para llegar a tal lugar. Tan solo senderos al borde del precipicio, caminos sin mapas ni brújulas, tapizados de peñascos, arbustos espinosos y con serpientes ponzoñosas.
El joven sorprendido, con la cara descompuesta y casi lloroso preguntó:
- Entonces, ¿qué, no podré nunca conquistar el corazón de mi amada?
El maestro viendo la cara del joven le contesto:
- Recuerda los consejos que te voy a dar en tu mente y en tu corazón... síguelos siempre y te aseguro que conseguirás conquistar el corazón de la mujer que amas:
1. Lávate los dientes.
2. No te rasques los "güevos" frente a ella.
3. Regálale flores, y muchos, muchos presentes.
4. Levanta la tapa del inodoro antes de orinar y no olvides bajarla después.
5. Lávate las manos cuando salgas del baño.
6. No mastiques con la boca abierta.
7. No eructes fuerte o, mejor no eructes nunca.
8. No seas pedorro.
9. No hables mal de su madre: ámala como a tu propia madre.
10. No digas nunca palabrotas.
11. Ríete siempre de sus chistes.
12. No la celes o, si acaso, solo un poquito.
13. Deja que ella tenga celos de ti, ella sí puede.
14. No críes barriga. Es más, nunca engordes. Ella sí puede (pero nunca se lo digas).
15. No te demores en el baño.
16. No dejes la toalla tirada en el suelo.
17. No le digas a ella que no sabe conducir.
18. No llegues tarde a casa. Sal de trabajar y vete de inmediato a tu casa.
19. No te entretengas con los amigos. O, mejor, no tengas amigos.
20. Ni sueñes con tener amigas.
21. Nunca mires ni hables del culo o las tetas de las amigas de ella.
22. No seas tacaño. Usa cuanto menos dos tarjetas de crédito.
23. No mires a otras mujeres. Es más, entiende de una vez que no existen otras mujeres.
24. No hables de tu "ex". Nunca tuviste a nadie antes que ella.
25. Dile "Te amo" al menos veinticuatro veces al día.
26. Aprende a cocinar.
27. Lava los platos y deja la cocina limpia.
28. Arregla la cama (siempre).
29. Llámala desde cualquier lugar, especialmente cuando estés más ocupado.
30. Deja que se compre ropas, zapatos, etc... siempre que quiera. Es más acompáñala a caminar durante horas elegiendo lo que quiere comprar (y sonríe mientras caminas)
31. Deja que ella converse durante horas por telefóno y, si puedes pagale la factura del móvil.
32. No ronques.
33. Aféitate todos los días para que no la lastimes.
34. No pienses solo en sexo, pero tampoco exageres en el otro sentido; propónselo con frecuencia aunque estés cansado o sin ganas.
35. Respeta cuando a ella le duela la cabeza; pero si ella te lo pide, complácela de inmediato.
¡¡¡ AH Y NO TE VAYAS A QUEDAR DORMIDO INMEDIATEMENTE DESPUÉS!!!
Debes mirarla a los ojos y acariciarla hasta que sea ella la que se quede plácidamente dormida.
36. Dile en todo momento que ella es la mujer más bella que has visto.
El discípulo agobiado empieza a bajar la montaña y el maestro le dice:
- ''Espera, hijo mío, ven, vuelve acá!!
Y el discípulo contesta:
- Noooo, maestro... No hace falta que me diga más ¡¡¡Ahora entiendo porque hay tantos MARICAS!!
Juan Lucas.

sábado, septiembre 16, 2006

Abrazadito a la luna.


Cuando se acerquen a mi,
yo les diré que te quiero.
Cuando pregunten mi nombre,
responderé que te quiero.
Y gritaré que te quiero vida mia
aunque no me hablen a mi,
aunque no me hablen a mi
yo les diré que te quiero.

Nunca he sabido mentir,
aunque decia mentiras
para tener más de ti,
para sentirte mi niña
y conoci en una noche vida mia
lo que se puede sentir,
como se puede sufrir
cuando te alejas chiquilla.

Que no me importa vivir,
si no es contigo la vida
no me importa morir
en cuando así lo decidas,
xq el amor de verdad
con el amor se culmina
cuando se acerque hasta mi,
abrazadito a la Luna yo estaré,
abrazadito a la Luna yo estaré,
abrazadito a la Luna.

Cuando te acerques a mi,
yo te diré que te quiero,
cuando preguntes mi nombre,
responderé que te quiero.
Y gritare que te quiero vida mia,
aunque no me hables a mi,
aunque no me hables a mi,
yo te diré que te quiero.

Que no me importa vivir,
si no es contigo la vida
no me importa morir
en cuando así lo decidas,
porque el amor de verdad
con el amor se culmina
cuando se acerque hasta mi,
abrazadito a la Luna yo estaré,
abrazadito a la Luna yo estaré,
abrazadito a la Luna.

Cuando se acerquen a mi,
yo les diré que te quierooooooo.....
Yo te quiero.

(J. Pardo)

Juan Lucas

Juan

Juanjjje Canciones">Letra de cancion de www.quedeletras.com


martes, septiembre 12, 2006

¿Te ha pasado a ti?


Princesa enamorada sin ser correspondida.
Clavel rojo en un valle profundo y desolado.
La tumba que te guarda rezuma tu tristeza
a través de los ojos que ha abierto sobre el mármol.
Eras una paloma con alma gigantesca
cuyo nido fue sangre del suelo castellano,
derramaste tu fuego sobre un cáliz de nieve
y al querer alentarlo tus alas se troncharon.
Soñabas que tu amor fuera como el infante
que te sigue sumiso recogiendo tu manto.
Y en vez de flores, versos y collares de perlas,
te dio la Muerte rosas marchitas en un ramo.
Tenías en el pecho la formidable aurora
de Isabel de Segura. Melibea.
Tu canto,
como alondra que mira quebrarse el horizonte,
se torna de repente monótono y amargo.
Y tu grito estremece los cimientos de Burgos.
Y oprime la salmodia del coro cartujano.
Y choca con los ecos de las lentas campanas
perdiéndose en la sombra tembloroso y rasgado.
Tenías la pasión que da el cielo de España.
La pasión del puñal, de la ojera y el llanto.
¡Oh princesa divina de crepúsculo rojo,
con la rueca de hierro y de acero lo hilado!
Nunca tuviste el nido, ni el madrigal doliente,
ni el laúd juglaresco que solloza lejano.
Tu juglar fue un mancebo con escamas de plata
y un eco de trompeta su acento enamorado.
Y, sin embargo, estabas para el amor formada,
hecha para el suspiro, el mimo y el desmayo,
para llorar tristeza sobre el pecho querido
deshojando una rosa de olor entre los labios.
Para mirar la luna bordada sobre el río
y sentir la nostalgia que en sí lleva el rebaño
y mirar los eternos jardines de la sombra,
¡oh princesa morena que duermes bajo el mármol!
¿Tienes los ojos negros abiertos a la luz?
O se enredan serpientes a tus senos exhaustos...
¿Dónde fueron tus besos lanzados a los vientos?
¿Dónde fue la tristeza de tu amor desgraciado?
En el cofre de plomo, dentro de tu esqueleto,
tendrás el corazón partido en mil pedazos.
Y Granada te guarda como santa reliquia,¡
oh princesa morena que duermes bajo el mármol!
Eloisa y Julieta fueron dos margaritas,
pero tú fuiste un rojo clavel ensangrentado
que vino de la tierra dorada de Castilla
a dormir entre nieve y ciprerales castos.
Granada era tu lecho de muerte, Doña Juana,
los cipreses, tus cirios; la sierra, tu retablo.
Un retablo de nieve que mitigue tus ansias,
¡con el agua que pasa junto a ti!¡La del Dauro!
Granada era tu lecho de muerte, Doña Juana,
la de las torres viejas y del jardín callado,
la de la yedra muerta sobre los muros rojos,
la de la niebla azul y el arrayán romántico.
Princesa enamorada y mal correspondida.
Clavel rojo en un valle profundo y desolado.
La tumba que te guarda rezuma tu tristeza
a través de los ojos que ha abierto sobre el mármol.
ELEGIA A DOÑA JUANA LA LOCA
Federico García Lorca
Esta es la elegía que Lorca hizo para "Juana la Loca". Locura de amor fue la suya según nos dicen... y yo te hago las siguientes preguntas después de haberla leído mi distante y dulce princesa.
- ¿Te has pasado toda una noche desvelada imaginando como soy?
- ¿Piensas hacerme el amor cientos de veces en el pensamiento mientras hablas conmigo?
- ¿Has sentido qu acaricias todo mi cuerpo hambriento de ternura?
- ¿Has deseado dejar todo a un lado para venir a buscarme, como pienso yo cuando te miro a los ojos?
- ¿Maldices cada noche, cuando te abrazas a tu almohda la distancia?
- Aborreces la situación actual en la que nos encontramos?
- ¿Sueñas en que ocurriría en tu cuerpo si nos besaramos completamente?
- ¿Te ha dado por pensar y pensar en mí, cada vez que estás sola?
- ¿Al mirar el cielo en una noche eterna noche has podido ver nuestros nombres a la par de una estrella?
- ¿Te ha ocurrido que cuando está oscuro y llueve, todo vuelve a brillar con solo pensar en que me amas?
- ¿Te ha pasado?
Si no te ha pasado No puedes entender lo que siento por ti.
Juan Lucas.

domingo, septiembre 10, 2006

Amanacer erótico.


Son ya la siete de la mañana y apenas puedo abrir los ojos, estoy un poco tocado por la última noche pero no es razón para parar mi vida porque tonto de mí estuve hasta las tantas esperando a ver si aparecías.

Así que apague el despertador a la primera que sonó, y me levante a la fuerza ya que la vida es corta y hay que hacer miles de cosas.

Me afeité, me duche y empecé a vestirme.

Luego, en la cocina preparé el desayuno como lo hago día a día, café solo sin azúcar y una tostada con aceite.

Lo llevo con cuidado hasta lugar donde se encuentra mi ordenador y me siento en frente de él, a ver si te dignaste a enviarme un correo, no, como siempre no había noticias tuyas, terminé el desayuno y salí de casa.

Al pasar por el parque veo un borracho durmiendo en un banco y me pongo aún más triste. Pensé como demonios se llega a ese estado entonces saqué de mi bolsillo un billete y de lo dejé ahí, a su lado, es raro pero sentí como que hasta me sonreía y me alegré de nuevo.

Una vez en el coche, mi mente no para de dar vueltas y más vueltas y llego por fin a la siguiente conclusión con respecto a ti, conclusión que decido escribirte para que lo leas cuando puedas y veas a la decisión que he llegado:

“Te llenaste la boca diciendo que éramos amigos en incluso más que amigos. Desde hace aproximadamente una semana, sin saber que has pensado, ni porque lo has decidido… no logro disfrutar de tu presencia.

Al final lastimaste e heriste mis sentimientos cuando menos me lo esperaba.

Cuando se cierre la herida que has provocado en mí, voy a buscar nuevas metas y nueva gente.

Quizás ahora la realidad me está diciendo que hice mal en volver a ti una y otra vez, ahora sé que tengo que ir a buscar la felicidad a otra parte lejos de toda esa gente que consideré amigos y por supuesto de ti. Aunque ahora mismo, el bolsillo no me lo permite, el corazón me apura a partir lejos de ti lo antes posible a pesar del miedo. Ya que el tiempo pasa sin que tú decidas y puedas pararlo, y yo hasta ahora solo me aferraba a lo que había vivido.

Ya no se si estoy apurado porque no me hagas caso, porque te hayas reído de mí… o porque eres una persona que tan solo acudes a mí cuando el hastío y el aburrimiento te invaden y la ansiedad te acorrala.

De momento has conseguido que no sienta nada, que no tenga ambiciones o que no me importe nada.

Pero no es así me importa todavía y mucho esta vida, porque aún no hice todo lo que tengo que hacer, me faltan hacer muchas cosas que no las quiero nombrar pero está todo bien, el mundo está lleno de gente y aún no encontré lo que busco, pero quizás es como dice la gente que las cosas vienen cuando menos te lo esperas, aun cuando hayas perdido la fe y la esperanza”.

Juan Lucas.




jueves, septiembre 07, 2006

Historia con moraleja.

- Buenas noches Luna.
- Hola Juan Lucas.
- Pensaba que no te iba a ver hoy, que ibas a faltar a tu cita diaría conmigo.
- A punto estuve de no acudir...
- ¿Y puedo saber cuales son los motivos? ¿Por qué no querías verme hoy? ¿Acaso ya no te gusta mi companía, te aburre?
- No Luna, no, bien sabes tú que eres mi confidente, a la que cuento mis secretos, la que sabe escucharme cuando lo necesito... sino que...
- Cuenta Juan Lucas, cuéntame que te ocurrió.
- Pues sabes... me conoces y sabes que me preocupo por todo o casi todo...
¡¡Y....!!
- Pues sabes mi historia con esa mujer que conocí hace un tiempo. Anoche después de casi tres o cuatro días sin saber de ella volvimos a encontrarnos. Fue algo breve, casi un saludo y terminó bastante mal...
Me está bien empleado por meterme donde no debería haberlo hecho... por intentar seguir conservando la ilusión del amor a pesar de los ya muchos desengaños sufridos, aún a sabiendas de que al final solo seré un objeto más en el baúl de los objetos olvidados y que seré suplantado sino lo he sido ya por otro con más fuerza y más joven que yo.
- ¡¡Jaaa; Jaaaa, Jaaaa!!
¿Eso es lo que te quita el sueño, lo que te impide reir... lo que iba a hacer que no vinieses a mis brazos esta noche? Pues escucha esta historia con moraleja final incluida...jaaa, jaaaa. Hoy pienso que al final de ella te irás con una gran sonrisa...
LAS CANAS SE RESPETAN.
Erase una vez un gallinero. Allí "Alberto" el gallo era feliz tenía comida, agua y todas las gallinas le adoroban por su respeto, su cariño, su comprensión y ternura hacia ellas.
Pero Alberto sabía por experiencia, que el granjero quería tener un gallo más joven en su corral y que él no entraba ya en los planes de este.
Efectivamente, a los pocos día el granjero llegó con un gallo joven que dejó en el gallinero para que ocupará en poco tiempo el lugar de Alberto y se ocupará de sus gallinas.
El gallo joven orgulloso y altenero se dirige hacia Alberto y le dice:
- Bueno "viejo", llegó la hora de retirarte.
"Alberto" sabiendo que ante aquel gallito no le iba a servir para nada ni la fuerza ni el razonamiento tan solo le dijo:
- Vamos, no me digas que vas a poder con todas estas gallinas.
¡¡ Míra cómo me han dejado a mí!!
¿Por qué no me dejas aunque sea solo a aquellas dos gallinas viejas, que están en el rincón?
Pero el gallo joven le contesta:
- ¡¡ Piérdete viejo. Tú ya estás acabado y ahora soy yo el que esta a cargo de todo!!
Alberto le cuestiona y le dice:
- Antes tendrás que demostrar que eres mejor que yo a la hora de proteger este gallinero. Imagina que llega la comadreja y quiere comerse a las gallinas, tú por supuesto no podrás luchar con ella, la única solución es llamar su atención. Tendrás que salir corriendo formando el mayor ruido posible, para que esta te persiga a ti y así poder salvar a las valiosas gallinas.
Hagamos pues una cosa echemos una carrera alrededor de la finca, el vencedor se quedará con el control absoluto del gallinero.
Jaaaaaaaaa... el gallo joven sacando pecho delante de todas las gallinas del corral le dice al viejo Alberto.
- Vamos, vamos... sabes perfectamente que vas a perder... (lanza su cresta hacía un lado y da una vuelta por todo el corral) así que para no ser injusto te dejaré que tu salgas primero. Contaré hasta 15 y llegado ahí saldré para ganar la carrera.
El viejo gallo empieza a correr, a los 15 segundos el joven gallo sale corriendo detrás de él. Dan una vuelta a la casa y cuando pasan por el portal de esta Alberto está a punto de ser alcanzado, tan solo unos cortos 10 centímetros le separan del gallo joven, y este cada vez se le acerca más.
Mientras esto ocurre, el granjero como todas las tardes estaba sentando en el portal de su casa, cuando observa como el gallo joven está a punto de atrapar al viejo. Entra en la casa, coge la escopeta... apunta y...
¡¡¡¡BOOOOMMMM!!!!
Dispara contra el gallo joven que queda hecho trizas.
El granjero tristemente sacude la cabeza y dice:
- ¡¡ Pero que suerte la mía, el tercer gallo marícón que compró en este mes!!
Listo fue el viejo gallo ¿verdad amigo?
- Jaaaaa, jaaa
- ¿Ries Juan Lucas, se pasó ya esa preocupación por la conversación de ayer noche y de esta mañana con esta mujer?
- Si, Luna así es. Te debo dar las gracias. Tu historia de esta noche me ha hecho olvidar los sin sabores de este día.
- Pues recuerda esto siempre amigo:
"La edad y la experiencia siempre le ganan la partida a la juventud".
Aunque también te debo decir Juan Lucas que con el pasar de los años he aprendido que no estás equivocado por haber puestos tu ojos en esta mujer, ya que la vida ahí que vivirla intensamente, hasta el último trago para así saborearla.
Termino diciendote que midas tus pasos y que tomes el mejor camino... aunque este sea mas largo que aprendas como el viejo gallo "Alberto" y tu corazón y tus sentimientos se hagan duros, para que así las inscontancia y la incompresión de las personas no te lastimen.
Juan Lucas.

miércoles, septiembre 06, 2006

La maestra II

- Buenas noches Luna, observo que tu cara está hoy totalmente despejada, no hay en ella ni el más mínimo rastro de cansancio, del abatimiento que mostrabas ayer.
- Hola Juan Lucas, así es y dispuesta a terminar la historia de María Isabel y Raúl.
- Pues comienza cuando desees amiga Luna, atento estaré al desenlace de esta relato que oíste de la maestra.
LA MAESTRA II
María Isabel miró la cara de Raúl en el momento en que ella abría los regalos que de él había recibido, y entonces por primera vez en su vida y en su profesión descubrió que el problema de este niño y el de otros muchos que habían pasado por sus manos a lo largo de los años no era de actitud, se dio cuenta de que era un grave problema que se salía del ambito académico y que hasta ahora no había descubierto, se sintió apenada, triste y no por él (Raúl) sino por ella misma que no había sabido ver nunca más allá de lo que muestran las apariencias físicas de las personas.
María Isabel decidió entonces detener rápidamente estas burlas:

- Raúl, ¡que precioso brazalete! ¡Y que gran perfume este que me has regalado!

Y dicho esto, se colocó dicho brazalete en su muñeca y se puso un poco de aquel perfume sobre sus manos.
Esto hizo que las burlas cesaran al momento.

Aquel día todos los niños salieron rápido de la clase, era el último antes de las vacaciones y deseaban volver a casa lo antes posible. Todos excepto Raúl que se quedó un buen rato, el tiempo suficiente para que no hubiese nadie en el aula y poder decirle a su maestra:

- “Señorita, el día de hoy usted huele como solía oler mi mamá”…

Después de que el niño se fue, María Isabel lloró amargamente durante largo rato por no haberse dado cuenta antes del error en que vivía hacía tantos años.

Desde ese día dejó de "enseñar" . Y, en lugar de eso comenzó a "EDUCAR" poniendo especial interés en Raúl.
Conforme comenzó a trabajar con él, a darle el cariño que le faltaba, el cerebro de Raúl comenzó a revivir, mientras más le apoyaba, más rápido le respondía.
Para el final del ciclo escolar, se había convertido en uno de los niños más aplicado de la clase y a pesar de su mentira de que quería a todos los niños por igual, para María Isabel, Raúl, se convirtió en uno de sus preferidos.

Paso el tiempo y Raúl empezó sus estudios de secundaria… pero no olvidó a su maestra.
Una mañana, al año siguiente al abrir la puerta de la clase, María Isabel encontró una escueta nota que decía:
- Usted ha sido la mejor maestra que he tenido en toda mi vida.
Firmado Raúl.
Fue pasando el tiempo. Seis años después por las mismas fechas, recibió otra nota:

- He terminado el bachiller y aprobado la selectividad sacando la tercera mejor nota de todos los que se han presentado.
María Isabel, usted ha sido la mejor maestra que he tenido en toda mi vida.
Firmado Raúl.
Cinco años después, recibió esta carta en su casa que decía:
- A pesar de que en ocasiones pasé por malos y duros momentos y estuve a punto de abandonar he logrado terminar mi carrera con los más altos honores. Ahora después de acabar mis estudios y antes de ocupar el puesto de trabajo que me han ofrecido he decidido viajar un poco.
"Usted ha sido la mejor maestra que he tenido en toda mi vida y mi favorita".
Ahora su nombre se había alargado un poco, la carta estaba firmada por:
Raúl F.
Doctor en medicina.
- Bonito relato amiga Luna, y con un precioso final.
- La historia no termina aquí Juan Lucas, existe una carta más que recibió María Isabel de aquel alumno que encontró aquel curso de hace ahora 30 años, desparramado, triste y sucio, sentado en primera fila cerca de ella y que nunca iba a llegar a ningún sitio. Esta carta dice así:

- Señorita María Isabel, he conocido a una chica con la cual voy a contraer matrimonio. Mi padre ha muerto hará un par de años.
Quiero hacerle una proposición que me alegraría mucho aceptase, sería un gran honor para mí si usted quisiera y no tuviese ningún inconveniente ocupar en mí boda el lugar que usualmente es ocupado por la madre.
Firmado:
Raúl F.
Doctor en medicina.
Adivinen…
María Isabel, la señorita que siempre decía lo mismo a principio de curso llegó a la boda de Raúl, usando el viejo brazalete y el perfume que hacía tanto tiempo le regaló Raúl, brazalete y perfume que Raúl recordaba con todo cariño que usará su mamá la última navidad que pasaron juntos.
Se dieron un gran abrazo y el doctor Raúl F. le susurró al oído:
- “Gracias Señorita María Isabel por creer en mí, muchas gracias por hacerme sentir importante y mostrarme que yo podia ser la diferencia”.
La maestra, con lágrimas en los ojos, tomo aire y dijo:
“Raúl, te equivocas, fuiste tú el que me enseñó a mí que yo puedo ser la diferencia, ya que no sabía como educar hasta que te conocí”.
- Bueno Juan Lucas, esta fue la historia que me contó María Isabel mientras veía romper las olas contra el malecón.
Ya ves cuanta gente hay que viven en esa amargura negra y triste que se llama soledad. Algunos tienen la suerte de María Isabel y Raúl y se descubren uno a otro logrando abandonar ese calle y caminar juntos hacia un nuevo Norte.
Luchemos pues por devolver sonrisas, por recuperar lo que hemos dado por perdido, borremos el dolor que nos produce la separación de la persona amada... basta de llorar, volvamos a querer al ser humano por lo que es, no dejemos que la vida se nos apague a pesar de las distancias.
Seamos educadores en vez de enseñantes, y cuando la luz del sol se vaya, piensa que siempre habrá una amiga Luna para escuchar tus historias por muy tristes que estan sean e invitarte a ir con ella a vivir un nuevo día lleno de fantasias y alegrías. Lleva siempre una sonrisa puesta y que tus sueños nunca, nunca tengan fronteras.
"¡¡Lucha por tus sueño, vale la pena!!"
Juan Lucas.

martes, septiembre 05, 2006

La maestra I


- Hola Luna, ¿que te pasó hoy que llevas cubierta tu cara por un velo de nubes? ¿Por qué no me dejas ver esta noche tu blanco y bello rostro?
- Pues Juan Lucas, anoche mientras tú dormías una mujer paseaba por el malecón, iba cabizbaja, pensativa... se sentó mirándome y vi como unas lágrimas rodaban por sus mejillas.
- Pues conociéndote desde hace tiempo Luna como te conozco, de seguro que escuchaste lo que quería decirte.
- Así fue amigo mío, su historia me emocionó tanto que por eso tapo esta noche mi cara, para que de este modo no puedas ver las ojeras que dicho relato han producido en mi rostro.
Más es una historia un poco larga, tan larga que no tendré más remedio que narrártela en dos partes, puesto que de seguro que no terminaré, y sabes que a cierta horas de la mañana, cuando el astro rey salga no permitirá que nadie le arrebaté su protagonismo.
- Está bien Luna, sino hay más remedio así sea... comienza pues con lo que oíste de esta mujer.
LA MAESTRA I
Su nombre es María Isabel. Su profesión maestra de primaria o profesora de E.G.B. como se dice ahora e impartía sus enseñanzas en el último ciclo de primaria (5º y 6º).
En este nuevo curso escolar que comenzaba después de terminar sus vacaciones de verano, le ocurría lo mismo que hacia ya tiempo le pasaba, que estaba cansada y hastiada de la misma rutina de siempre.
Comenzó su primer día de clase con la misma mentira que repetía cada año y que al igual que ella repiten la mayor parte de los profesores.
- ¡¡ Buenos días niños!!
Debéis saber que para mí todos sois iguales… en esta clase no hay diferencias de ningún tipo, ni más guapos ni más feos, ni más listos ni más torpes, aquí lo único importante es el trabajo y el esfuerzo.
Pero… inmediatamente posó su vista en un niño que desparramado sobre su silla, apático y bastante triste estaba sentado en la primera fila, muy cerca de ella.
María Isabel había observado a este niño en años anteriores y aunque no le había prestado mucha atención (así era su caracter) si que había notado que él, Raúl, no jugaba nunca con otros niños, que su uniforme estaba muy descuidado y que necesitaba urgentemente un buen baño.
Desde el principio le resultó desagradable. El abandono de Raúl, su al parecer falta de interés por todo y sobre todo sus aspecto de dejadez y su estar en las nubes, llevó a que María Isabel disfrutara con el paso de los meses al señalar con una gran X todos los errores en sus cuadernos con su bolígrafo rojo y, colocar un cero muy llamativo en la parte superior de sus pruebas o exámenes.
En el colegio donde María Isabel enseñaba era obligatorio revisar el historial de cada alumno cuando estos cambiaban de ciclo… así lo hizo ella, aunque dejo el expediente de Raúl para el final, pues pensaba que no iba a descubrir nada nuevo, que ella ya no hubiese visto en la actitud de aquel... niño.
Con gran indiferencia abrió dicho expediente y leyó lo siguiente de su maestra del primer ciclo (1º-2º)
“Raúl es un niño muy brillante con una sonrisa sin igual. Hace su trabajo de una manera limpia y tiene muy buenos modales… es un placer tenerlo cerca”.
María Isabel quedó sorprendida con el comentario de esta maestra y pensó:
- Estas profesoras de primer ciclo… son todas iguales, nos le interesa la enseñanza, para ellas todos los niños son listos e inteligentes, claro solo se dedican a jugar… en vez de a enseñar.

En el expediente de segundo ciclo (3º-4º) la maestra que había tenido Raúl dejó esto escrito sobre él:
“Es un excelente estudiante, se lleva muy bien con sus compañeros, pero se nota preocupado porque su madre tiene una enfermedad incurable y el ambiente en su casa debe ser muy difícil”.
En el siguiente folio de este expediente con fecha de unas semanas posteriores a lo escrito en la primera hoja la misma maestra escribió con bolígrafo rojo y subrayado lo siguiente:
“Su madre ha muerto, ha sido muy duro para Raúl, el ambiente de su casa no es adecuado, su padre no muestra interés por su hijo. Sino se toman ciertas medidas lo más pronto posible esto influirá negativamente sobre él.
Aunque trata de esforzarse observo que se encuentra atrasado con respecto a sus compañeros y no muestra ningún interés por la escuela. No tiene apenas amigos y en ocasiones se queda dormido en clase.”

La sorpresa bloqueó la mente de esta maestra mientras pensaba en lo mal que lo había tenido que pasar ese niño al perder a su mamá y como esto debió influir sobre él, sobre su conducta, sobre su forma de actuar y ser.
No obstante, sobreponiendose a lo leído se dijo:
- ¡¡¡ Lo importante es la enseñaza, los niños vienen al colegio a aprender, y mi misión, mi única labor es enseñar, enseñar las materias que imparto, nada más!!! Lo demás es labor de psicólogos y demás especialistas... y no mía.
Los meses fueron pasando, la maestra creyó que lo mejor que podía hacer era olvidar todo sobre Raúl, pensar que era un niño que no podría llegar nunca a nada debido principalmente a su falta de interés por aprender y no a otros motivos acaecidos en su vida pasada. Así que actuaría como lo había hecho hasta ahora, esperaría tan solo a que acabará con ella este ciclo de la enseñanza, luego, sino alcanzaba lo exigido... pues otros maestros o maestras se encargarían de él.

Llegó la Navidad... y con ella los regalos que los alumnos solían hacer a los maestros de este colegio.
Los alumnos de María Isabel llevaban los regalos para su maestra envueltos en papel brillante y con preciosos lazos…
¿Todos? No.
Raúl llevaba su regalo mal envuelto y con un papel amarillento que habría sacado de alguna bolsa de papel.
La maestra empezó a sentirse mal, a sentir pánico cuando fue viendo los presentes de sus alumnos… temiendo llegar a abrir el de Raúl y encontrarse... quien sabe con que. Cuando por fin abrió el regalo con que Raúl le había obsequiado, encontró… un viejo brazalete y un frasco de perfume con tan solo un cuarto de su contenido.
La clase empezó a reír y a burlarse de Raúl....
- Bueno Juan Lucas, empieza a amanecer no tengo más remedio que retirarme, ya sabes como es el REY Sol.
- Pero sin tan solo clarea, aún falta para que comience el día.
- Juan Lucas debo retirarme, estoy cansada, aunque los hombres creáis que tan solo soy un ser frio, inerte, sin vida... que no se altera ni le afecta nada, pero todas estas historias que me contáis los humanos hacen que me sienta como esta noche sin ganas de mostrar mi rostro, de seguir hablando... perdóname Juan Lucas mañana terminaré de contarte esta historia. Mientras tanto sigue dirigiendo tu mirada al cielo buscando un poco de tu vida, de esa vida que todos tenemos entre las estrellas.
Juan Lucas.

lunes, septiembre 04, 2006

Estar viva duele... duele hasta respirar.


Yo sé que te acordarás, la conocí a través de ti, me la presentaste una noche mientras hablabamos. Me dijiste Juan Lucas te voy a presentar a Jimena, es una niña que he conocido mientras hacía mi internado en el hospital está pasando un mal momento, pero lo superará.
Hablé un ratito con ella, la saludé y dentro de mis muchas limitaciones en estos temas, traté de decirla que adelante... hasta ahora no volví a saber de ella.
Hoy, al volver del trabajo y mirar mi correo electrónico he visto su "nick", su nombre para mostrar y me he quedado de piedra, derrumbado... al ver esta frase:
"ESTAR VIVA DUELE... DUELE HASTA RESPIRAR..."

Se que es muy duro, durísimo oír esta frase o ver este escrito de una niña de 16 años que está comenzando a vivir, por eso esta noche mientras te miraba luna te pregunte:

- ¿Por qué amiga Luna tiene que ocurrir esto a una niña que está en la edad de salir, de pasear, de sentir su primer abrazo, su primer beso, su primer amor?
Tú me has responido con otra pegunta:
- ¿ Juan Lucas, sabes por qué es entre las aves el águila la que vive más tiempo, cerca de 70 años?
- No amiga luna, no sé el motivo.
- Pues escucha Juan Lucas, escucha y escribe esto para que si alguien quiere o puede contárselo a esa bella criatura así lo haga y pueda ayudarla a salir de ese mundo oscuro y triste donde se encuentra ahora.

APRENDER DE LAS AGUILAS.

Cuando el águila llega a los 40 años sus uñas se encogen y se ablandan dificultándole agarrar las presas de las cuales se alimenta.
El pico alargado y puntiagudo se encorva.
Las alas envejecidas y pesadas se le doblan sobre el pecho impidiéndole emprender sus vuelos ágiles y veloces de juventud.
Para lograr pues llegar a tener esa larga vida que te dije antes, para llegar a esa edad de 70 años, debe elegir entre dos opciones:
- Morir.
- Pasar una dura prueba a lo largo de 150 días.

El águila elige siempre la segunda, a pesar de que es la más difícil, la más dura, la que más le va a costar conseguir. Sería muy fácil para ella cerrar sus ojos y quedar dormida para siempre, abandonar la lucha, rendirse y acabar con esa penosa existencia que lleva hasta ahora .
Sabe que al elegir la segunda opción todo serán esfuerzoz, durezas, sacrificios…
Tendrá que volar apenas sin poder mover sus alas, hasta la cumbre de una montaña donde reinan las nieves eternas, el frío, la ventisca. Allí tendrá que buscar abrigo en un nicho que tendrá que excavar en las peñas con su viejo pico que se le quebrará al golpear la dura roca. En ese lugar excavado con esfuerzo sobrehumano, esperará hasta que le crezca el nuevo y pueda arrancarse con él las viejas uñas. Estará sin estas, sintiendo el dolor cada vez que de un paso, notando como le brota sangre al intetar sujetar un pequeño trozo de comida... así hasta que las nuevas salgan, uñas nuevas que le servirán para extirparse las plumas viejas y después de cinco meses, cuando le hayan crecido las plumas nuevas arranca a volar decidida a vivir otros treinta años.
Así pues Juan Lucas, ten presente que a lo largo de la existencia del ser humano, la posibilidad de sobrevivir y no caer en el abismo, en la mediocridad, en el hastío depende muchas veces de imitar el ejemplo del águila.
Ojalá alguna persona le diga a esa niña y a otras muchas que empiezan a vivir, que el que se entrega, el que se deja abatir por el peso del sufrimiento y de las dificultades tiende a abreviar sus días o a vivir en una rutina del sin sentido:
"LO QUE ALGO VALE ALGO CUESTA".
- Es fácil hablar como hablas tú amiga Luna, cuando tu espíritu está sano, cuando tu mente es fuerte... cuando esa terrible enfermedad que se llama depresión no anida en ti.
- Si Juan Lucas tienes razón, esa terrible enfermedad no te deja ver, te nubla los sentidos, la razón... pero... déjame decirte para terminar mi conversación de hoy contigo que:
- Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad... que aunque tenemos que tener una sana disciplina, también tenemos que ser benignos con nosotros mismos.
- ¡¡¡ Somos criaturas del Universo, no menos que las plantas y las estrellas, todos tenemos derecho a existir!!!!
- Debes estar en paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida, aunque no lo creas esta marcha como debiera, a pesar de todas sus farsas, penalidades y sueños fallidos... el mundo es todavía hermoso, aunque a veces no lo podamos ver.
-Esfuerzate por tanto por ser feliz.
Juan Lucas.

domingo, septiembre 03, 2006

Recetas para volver a empezar.



Ayer la luna me prometió que hoy me contaría una historia más alegre que las últimas que me está relatando hace ya un par de semanas y, creo que la de hoy aunque no del todo alegre si que ayudará a esos corazones que por motivos diversos dejaron de ser amados, deseados... y que no saben como salir de nuevo a flote, empezar de nuevo sus vidas. Pues espero que con estas recetas que me dejo la luna conseguimos entre todos ahuyentar esos dolores, esas quejas, esas cuitas que a veces no nos dejan ver el azul del mar.
Estas recetas van dedicadas al corazón, a ese corazón de la gente que piensan que no hay dolor más fuerte que el no causado, el no sentido y el no vivido.
A esos corazones que se dan cuentan de que lo que hace daño no es el sufrimiento, sino el vacío, el hueco de las conversaciones nunca habladas; ese recuerdo que de improviso te viene a la memoria… el vacío del abrazo que esperas, que deseas y que nunca llega… el beso que te deberían haber dado y no te dieron. La promesa no cumplida.
A esa gente que apenas logran ser un pequeño desarreglo del alma, que son simplemente agujeros negros en estado puro, sentimientos para utilizar en caso de urgencias de otros corazones cuando estos estén faltos de caricias, susurros, sueños, vivencias, risas…
Sigan pues estas recetas de mi amiga luna (Mónica) para así volver a comenzar.
1.- Queda terminantemente prohibido escuchar canciones de amor o con letras mínimamente sensibles. Aunque, ¿realmente importa que las canciones sean de amor? Creo que cualquier tipo de música te llevará a pensar en lo que en eso momento no deseas.
Conclusión: queda terminantemente prohibido cualquier tipo de música.
2.- No leer nada ni se te ocurra ojear algo de lo que tu amor de otro tiempo te ha escrito en un arranque inspiración. Olvida a Neruda y demás canciones desesperadas; pero no creas que así vas a conseguir estar totalmente a salvo... no, sigue alerta. El subconsciente es muy sagaz, buscará la manera de llevarte a algo que en algún momento te comentó... como por ejemplo como se reproducen los loros de la Amazonía, o simplemente la receta de aquel plato que te dejó... no bajes la guardia.
Creo, pues, para evitar malas tentaciones, lo mejor es, directamente, no leer.
3.- Cuando vayas a preparar comida o a encargarla en un restaurante, recuerda no pedir nada que hayaís comido juntos en alguna ocasión, o de lo que él / ella te ha comentado que le gusta especialmente. También es importante, aunque te parezca una tontería, que no pidas nada que deteste, pues en este caso, al introducir en la boca el alimento en cuestión, un sentimiento de ternura inherente al rechazo de ese plato por tu ti te impregnará, haciéndote sentir de la misma manera, y consiguiendo llegar así a una de las peores situaciones: sentirte completamente identificado.
4.- Intenta olvidarte del sexo. Puedes conseguirlo. Piensa que esa zona de tu cuerpo se ha evaporado, flota en el limbo, como un nonato. ¿Sonríes? Sí, es cierto, quizá sea una propuesta un poco ilusa, sí, ahora que lo dices, yo también me estoy riendo... pero ¿qué solución encontrar entonces? Si las ganas te arrebatan y no está, nada sirve. Mata las ganas, pues... pero ¿cómo? A ver, se me ocurre a bote pronto que lo que esta claro es que hay ciertos elementos indispensables a evitar: voz, imagen y olor. En el caso de ponerte en contacto con alguno de estos elementos, ten por seguro que sucumbirás. Y no hay peor hambre que la del hambriento de ausencias, ni peor sed, que la del sediento de hambre. Advertido estás.
5.- Como quinta y última instrucción, se me ocurre que olvides su boca. Bórrala de las fotos, de tu mente, de su distancia. Esa boca que besa, que habla y ronronea. La perfecta e imperfecta, la acoplable, la bebible, la mimética. La que muerde, la que araña, la que pega, la que te mata de dulce, la que te traga vida pero calma la sed. Esa que regala tormenta y calla cuando está como ausente.
Gracias Luna (Mónica C.) por dejar estos consejos que de seguro a más de un corazón le van a venir... como la lluvia de mayo.
Juan Lucas.